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Senado a Debate
Dan debate al Senado... de golpe tras golpe ¡tras golpe!
Rostros desencajados, tics nerviosos, muecas de disgusto. Un auditorio de 220 almas. Risas, murmullos, aplausos. A escena, en vitrina, revelaciones. Acorralamientos. Escarceos. Esto ocurrió durante el primer debate entre Cuén, Clouthier, Rocha y Zamora
José Alfredo Beltrán
09/05/2018
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Foto: Marco Ontiveros

El de los cuatro candidatos al Senado por Sinaloa se convirtió en un debate... de golpe tras golpe, tras golpe.

Ahí, enfrente los cuatro. Rostros desencajados, tics nerviosos, muecas de disgusto.

Un auditorio de 220 almas. Risas, murmullos, aplausos. A escena, en vitrina, revelaciones. Acorralamientos. Escarceos.

Cara a cara, Héctor Melesio Cuén, de la coalición Por México al Frente del PAN-PRD-Movimiento Ciudadano; Manuel Clouthier Carrillo, independiente; Rubén Rocha Moya, de la coalición “Juntos Haremos Historia”, de Morena-PT-PES, y Mario Zamora, de la coalición “Todos por México”, del PRI-Verde-Panal.

 

 

Un 'ajuste de facturas'

En un formato inédito, de más de dos horas de duración, con 220 invitados, por primera vez se permiten preguntas del auditorio.

Organizado conjuntamente por el Instituto Nacional Electoral y la Intercamaral, que agrupa a diez organismos empresariales, el primer debate convoca a líderes de empresas, sociales, políticos.

Afuera del hotel Lucerna, en Culiacán, donde se desarrolla el evento, la escenografía de Cuén, Rocha y Zamora, preparando sus “triunfos”. Pero el debate se convierte en un “ajuste de facturas” por pagar, y explicar.

 

 

La revelación de Clouthier: el hijo contratista de Rocha

El primero en lanzar un dardo es Zamora, quien reprocha a Rocha la incongruencia de tener entre sus filas a Elba Esther Gordillo, señalada de corrupción. Luego, le recuerda a Clouthier que ya fue Diputado federal dos veces, y pone en duda sus “resultados”.

Lo tercia Cuén, para sacarle una lámina al independiente. “Manuel Clouthier presentó nueve iniciativas y ninguna se aprobó; yo presenté 103”, se ufana. Rocha, a bocajarro, reta a Manuel, quien es empresario de la construcción. “¿Te han contratado obra, pedido mordida?”, le cuestiona.

Clouthier le “aclara” que él no construye, sino subcontrata, como desarrollador de vivienda. Y lanza la primera revelación de la noche, en el minuto 7:37, que enmudece.

“El que se dedica a la construcción es tu hijo, y es contratista de gobierno”, le dice, generando el primer murmullo en la sala, y a un Rocha fuera de balance.

 

 

Zamora y sus dardos

Zamora pone en duda que Cuén tenga hasta cédula. Y vuelve a encarar a Rocha, recordándole que fue funcionario de gobiernos priistas, e incluso del sexenio de Enrique Peña Nieto, como funcionario del Issste y donde “cada quincena cobró cheques de 100 mil pesos”. Congruencia, le demanda el priista.

Los ánimos de los seguidores de los candidatos, 20 por cada uno, empiezan a caldearse. Aplausos, risas, murmullos.

Rocha se defiende de Zamora. Si lo han contratado gobiernos del PRI, le aclara, es “porque es un profesional”. “Yo sí tengo cédula profesional de maestro y doctor”, acota.

Zamora increpa a Clouthier, recordándole si como diputado interpuso denuncias contra corruptos, de los cuales él habla. Es la Auditoría la que las ha interpuesto, y el PRI las ha bloqueado en la PGR, le insiste.

 

 

La 'Chapodiputada', a escena

Pero es en el segundo bloque de un debate de dos horas, cuando los “golpes” suben de intensidad. Justo, al empezarse a hablar sobre seguridad pública y combate a la corrupción.

Es el turno para Clouthier, quien revira a Zamora que el Legislativo está para ser vigilante del Ejecutivo. Y si no se ha avanzado contra la corrupción, indica, es porque el PRI lo ha frenado.

Enseguida, el independiente saca un expediente inconcluso: el de Lucero Sánchez, la ex Diputada local, a quien se le atribuyen nexos con el narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán.

“La 'chapodiputada' fue presentada y postulada por el PAN, PAS y PRD; yo no he sido cómplice de ningún criminal, como algunos de los presentes que aquí están”, indica un Clouthier, con un dedo flamígero hacia Cuén, que en primera instancia se niega a responder.

 

 

Malova: ese fantasma, otra vez

Se va a la carga Zamora contra Clouthier, a quien le recuerda haberle levantado la mano a Mario López Valdez en su campaña a Gobernador en 2010, y le pide “congruencia”.

Clouthier se la regresa: “¿Cómo puede un aspirante a Senador defender a los ciudadanos, representando una escuela de corrupción que es el PRI?”, le indica. Y le menciona que ese Gobernador, Malova, “el más corrupto”, fue llamado hace días “hijo pródigo” por el propio José Antonio Meade, a quien él, Zamora, le debe la candidatura.

 

 

Cuén, de mitos y mitoteros

Más tarde, Clouthier reta a que Cuén responda por “lo de la Chapodiputada”, a quién él como Diputado local del PAS calificaba como “mujer sola y desvalida”.

“Melesio tienes que explicar quién es el padrino de la 'chapodiputada', Gerardo Vargas Landeros o tú?”, le pregunta.

Pero el ex rector lo evade dos veces. “A lo mejor eres tú”, le devuelve.

Rocha se va ahora contra Clouthier, a quien califica de ser una “copia falsa” de Maquío, su padre, ex candidato presidencial en 1988, ícono de la democracia en el país, y por lo cual Clouthier “tiene un conflicto de personalidad”.

Clouthier le revira a Rocha con su hijo, de nuevo. Su “potencial conflicto de intereses”, que no lo registró en su declararación “3de3”. “Si existe un conflicto de interés, que se investigue”, dice un desencajado Rocha Moya, quien opta luego por abrir un nuevo frente de confrontación: ahora contra Melesio Cuén, a quien acusa una y otra vez de ser un corrupto, de utilizar a la UAS para el PAS, su partido, y “traficar con calificaciones de los alumnos”, a quienes tienen de “carnada”.

Pero para Cuén eso es “un mito”. “Un mito para que lo digan los mitoteros”, indica, para hacer más tarde una nueva revelación: tiene una demanda penal contra la periodista Lily Téllez, por difamación. Porque, dice, no se puede acusar así nomás, escudándose en la libertad de expresión.

Le sigue Clouthier contra Cuén, quien por cuarta vez, se refiere a la “Chapodiputada”, postulada en 2013 por PAN, PAS y PRD. “Mientras no lo aclares diremos que eres el candidato de los intereses del narco”, le advierte, para entonces obtener de Melesio un “mentiroso”, y salir a justificar la decisión que en si momento se tomó para postular a Lucero Sánchez.

 

 

Exhibidos y acorralados

Pero los “golpes”, entre unos y otros, no terminaron ahí. Siguieron, y seguirán, después del primer debate, en el que así, exhibidos unos, acorralados otros, cuestionados todos, todos se proclamaron “ganadores” de la noche.

 

 

 

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