"Endurece Cristina postura ante protestas agrarias"

"Miles protestan en contra de los impuestos a las exportaciones"
06/11/2015 07:27

    BUENOS AIRES (NTX)._El Gobierno argentino endureció ayer su posición ante las protestas masivas registradas el martes en contra de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y de la política impositiva que quiere aplicar a las exportaciones agropecuarias.
    Funcionarios de primera línea del gabinete ofrecieron desde temprana hora múltiples entrevistas en radio y televisión en las que quedó de manifiesto que el gobierno endureció su postura para enfrentar la histórica huelga que mantiene el campo.
    El Ministro de Economía, Martín Lousteau, advirtió que no habrá marcha atrás en los impuestos móviles a las exportaciones de productos agropecuarios y sus derivados en tasas que provocaron hace dos semanas el paro de las principales entidades del sector.
    Lousteau explicó que, sin estas retenciones, la leche valdría un 64 por ciento más y el precio del kilo de carne se duplicaría, además de que la discusión central es una política de redistribución de la riqueza a la que los productores se oponen.
    "Si no hubiera retenciones, habría sectores que directamente no podrían comer. Y, en rigor, lo que votó la gente cuando votó por la Presidenta es un proyecto de inclusión", afirmó.
    El Ministro criticó las marchas y "cacerolazos" que hubo el martes en Buenos Aires y las principales ciudades agropecuarias del país al afirmar que a las protestas sólo acudieron sectores "de una clase media urbana que estaría dispuesta a pagar más caros los alimentos".
    Por su parte, el Ministro de Justicia, Aníbal Fernández, advirtió que impedirá los bloqueos carreteros que mantienen los productores para impedir la distribución de los productos agropecuarios y sus derivados.
    "Si no se mueven de las rutas los moveremos nosotros. Hemos sido muy respetuosos pero nadie es más guapo que nadie acá y los que están bloqueando el paso irán presos porque se debe permitir que los artículos lleguen a los lugares de consumo", afirmó.
    Cacerolas en mano, unas 5 mil personas se congregaron de manera espontánea en la plaza frente a la Casa de Gobierno, para expresar su apoyo al paro pero debieron dispersarse ante la llegada de un grupo de ``piqueteros'' que lanzaban vivas a la presidenta y calificaban de ``oligarcas'' y ``golpistas'' a los manifestantes.
    Los productores agrícolas o ``ruralistas'', rechazan aumentos en las ``retenciones'' (gravámenes) a la exportación de soja y girasol, medidas que la Presidenta ratificó.
    "Como presidenta de las República Argentina pienso ejercer todos los instrumentos que la ley, la Constitución y el voto popular me han conferido'', dijo la mandataria, en funciones desde el 10 de diciembre.
    Las manifestaciones de apoyo a los agricultores también ocurrieron en ciudades del interior con demostraciones callejeras de vecinos, principalmente de barrios de clase media y alta, que salieron golpeando cacerolas, para demostrar su adhesión al paro del campo.

    CIFRA
    5
    mil personas se congregaron en la plaza frente a la Casa de Gobierno

    "Si no se mueven de las rutas los moveremos nosotros. Hemos sido muy respetuosos pero nadie es más guapo que nadie acá y los que están bloqueando el paso irán presos porque se debe permitir que los artículos lleguen a los lugares de consumo",
    "Como presidenta de las República Argentina pienso ejercer todos los instrumentos que la ley, la Constitución y el voto popular me han conferido''
    Cristina Fernández de Kirchner
    Presidenta de Argentina


    Enfrenta Kirchner primera crisis

    Cristina Fernández de Kirchner experimentó ayer el síndrome De la Rúa. Buenos Aires y las principales ciudades del país se convirtieron en un solo cacerolazo. Una protesta espontánea, como en aquellas históricas jornadas de diciembre de 2001, se desató momentos después del incendiario discurso de la Presidenta Cristina Kirchner, que acusó a los productores agrarios de protagonizar “los piquetes cortes de la abundancia”.
    Fue una jornada donde la tensión y la división de posturas corrió como un reguero de pólvora en los más de 300 cortes de rutas en todo el país, donde desde hace 14 días los productores mantienen una huelga en contra de la retenciones fiscales a las exportaciones de granos y carnes.
    Tras anunciar la huelga por tiempo indeterminado, las cuatro organizaciones que agrupan al sector agropecuario esperaban que la Presidenta hiciera alusión al conflicto por primera vez y convocara al diálogo. Lejos de lo esperado, durante 20 minutos y rodeada de alcaldes y gobernadores partidarios, la Jefa de Estado cuestionó a los productores y dijo que no se dejarían presionar.