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Oumuamua es un cometa, no un asteroide
Un grupo internacional de astrónomos confirma que el primer objeto interestelar descubierto en el sistema solar libera gases y polvo que lo hacen acelerar, un tipo de comportamiento propio de los cometas
Noroeste / Redacción
28/06/2018 | 7:48 PM
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El primer objeto interestelar descubierto en el sistema solar, Oumuamua, que se mueve más rápido de lo esperado, indica que es muy probable que se trate de un cometa interestelar y no de un asteroide, reveló un equipo internacional de astrónomos.

El descubrimiento, publicado en la revista Nature, reveló que el aumento de velocidad fue diminuto y que Oumuamua, detectado el 19 de octubre de 2017, se sigue ralentizando por la atracción del Sol.

De acuerdo con El País, desde su descubrimiento, los investigadores han seguido analizando los datos recogidos durante la visita de Oumuamua. Marco Micheli, líder del equipo de astronónomos del centro de seguimiento de objetos cercanos a la Tierra que tiene la Agencia Espacial Europea en Frascati, Italia, explicó que introdujo en un modelo todas las influencias gravitatorias que pudo recibir Oumuamua en su viaje por el Sistema Solar, del Sol, los planetas y los grandes asteroides.

Los científicos plantean que haya una nave espacial preparada para lanzarla cuando aparezca el siguiente visitante interestelar. “Este movimiento es consistente con el comportamiento de los cometas, que pueden ser propulsados por el gas que liberan”, señalan los autores.

Los investigadores consideran que esta es la explicación más plausible para el comportamiento de Oumuamua, que se desplazaba “como un cometa en miniatura”. Además del tamaño, que es de 800 metros de largo frente a los 25 kilómetros del 67P/Churyumov-Gerasimenko, el cometa que visitó la sonda Rosetta, hay otros factores que lo diferencian de los habitantes de nuestro sistema planetario. “Los cometas tienen actividad gaseosa o de emisión de polvo, al menos en alguna fase de su órbita, pero eso no parece que exista, o al menos que se observe, en este objeto”, apunta Pedro Gutiérrez, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía del CSIC. “Pero el análisis confirma que hay emisión de gas y polvo, aunque el polvo debe tener unas características muy concretas”, añade. Los autores plantean que la ausencia de pequeños granos, una baja cantidad de polvo con respecto al hielo o cambios en la superficie del cometa durante su largo viaje pueden explicar que no se observe una cola.

Sin embargo, los datos recogidos hasta ahora no serán suficientes para comprender del todo la naturaleza de Oumuamua. “Es probable que las propiedades físicas de objetos tan extraños no sean las mismas de los que se han formado en nuestro sistema solar”, continúa. Los autores del artículo que hoy publica Nature reconocen que revelar la naturaleza física de Oumuamua sin ambigüedades requeriría observaciones in situ, con naves espaciales sobrevolasen el objeto. Dada la velocidad a la que surcó nuestro sistema solar este primer visitante, la tarea parece complicada.

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