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COLUMNA
Vértigo: Lo que fuimos
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Ernesto Diezmartínez Guzmán
13/07/2019
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Foto: Cortesía

Ya he anotado antes que, si Francois Truffaut definió alguna vez cierto tipo de películas como “cine de papá”, habría que señalar que, también, hay un “cine de mamá”. Es decir, un cine cuya temática se acerca a ciertos asuntos considerados “maternales” –la familia en general, la relación de la madre con sus hijos e hijas en particular- y que se cruzan, además, con los woman’s film, identificados así por Molly Haskell no solo por colocar en el centro del filme a una mujer sino por tratar, consciente o inconscientemente, de transmitir un punto de vista femenino.

Este es el caso de Lo que fuimos (What They Had, EU, 2018), ópera prima de la actriz, dramaturga y ahora cineasta Elizabeth Chomko, que cumple escrupulosamente con los puntos anotados en el párrafo anterior: estamos ante un melodrama familiar, la relación madres-hijas es parte del centro dramático, la protagonista es una mujer y el punto de vista femenino es claro.

En la primera escena de Lo que fuimos vemos a una mujer levantarse de la cama en la madrugada, ponerse un abrigo sobre el camisón, y así, sin más, salir a la calle en medio de una tormenta de nieve. Estamos en Chicago y la mujer, que está en un grado intermedio de Alzheimer, es Ruth (Blythe Danner), quien trabajó toda su vida en centros geriátricos y que ahora, todo parece indicar, necesita uno en donde vivir, algo a lo que se opone, terca y hasta ferozmente, su devoto marido católico Burt (Robert Forster), ante el desespero de su único hijo que vive en la ciudad, Nick (Michael Shannon). 

Entra en escena la hija menor, Bridget (Hilary Swank), que vive y trabaja en California como chef, está casada con un tipo que se ve que tiene dinero y tiene dos hijas mayores, una a punto de casarse y otra (Taissa Farmiga) que quiere dejar la universidad. Bridget llega con la hija rebelde en ristre a la casa paterna en plena Navidad para afrontar las broncas de sus padres y el hartazgo existencial de su hermano, aunque en esos días de regreso a Chicago, ella terminará afrontando, de pasada, muchos de los problemas que ha ido dejando pasar a lo largo de los años.

Ya se habrá dado cuenta que Lo que fuimos abreva también de otra fórmula cara para el melodrama familiar: la reunión de padres e hijos en torno a alguna celebración importante (Día de Acción de Gracias, Navidad, aniversario matrimonial, etc.). El guión escrito por la propia cineasta juega con las convenciones de esta conocida estructura dramática –ya sabemos qué sucede cuando la hija pródiga que vive lejos llega de improviso al primer hogar-, tratando de balancear los inevitables conflictos familiares con la enfermedad degenerativa de la matriarca y el resentimiento del hijo que se quedó en la ciudad y que, acaso por eso mismo, no recibe las mismas consideraciones del hosco papá veterano de guerra.

Si bien no hay novedades temáticas en Lo que fuimos, el debut como cineasta de Chomko destaca por la precisión cómico-dramática de sus diálogos –esos intercambios verbales entre los dos hermanos, el reproche que le lanza su hija a Bridget, las razones que da el viejo paterfamilias para no mandar a su esposa a un sanatorio- y por la impecable ejecución de sus actores: una Hillary Swank woodyalleniana en un papel mucho más ligero de lo que acostumbra, un exasperado Michael Shannon que se roba cada escena en la que aparece, una fragilísima Blythe Danner como nunca la había visto y un Robert Forster encarnando a la perfección el ethos por el que su personaje entiende el mundo.

De alguna manera, todos ellos tienen sus razones y Chomko les brinda el suficiente tiempo para que ellos las articulen o para que nosotros, como testigos, nos demos cuenta de qué es lo que piensan… o no piensan. Y, también que veamos, emocionados, que después de la tormenta, siempre habrá oportunidad para la reconciliación frente a un cóctel Manhattan perfecto. Cuando se está en familia, no se necesita más.

 Comentarios: en la página web www.ernestodiezmartinez.com, en la cuenta de twitter @Diezmartinez y en el correo electrónico ernesto.diezmartinez@gmail.com. Patreon: https://www.patreon.com/diezmartinez

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