"Buscan su libertad con escapes de película"
Para burlar a las autoridades y escapar de los penales los internos han utilizado artimañas espectaculares e irrisorias que van desde el uso de credenciales falsas, vestirse de mujer, cavar túneles y hasta la simulación de operativos de parte de las corporaciones para facilitar la huida.
Apenas el lunes cuatro internos escaparon de penal de Culiacán, con los que ya suman 10 los presos evadidos en el primer año de Gobierno de Mario López Valdez.
Una de las fugas consideradas como "increíble" ocurrió el 14 de noviembre de 1989, cuando escaparon 96 internos del penal de Mazatlán.
Los reos se metieron en la celda 20 del módulo 8 y se fugaron por un túnel de 30 metros que desembocaba en el exterior del penal.
Otra de la evasiones bien planeadas ocurrió el 4 de mayo de 2005 en Culiacán; ese día por la noche se corrió el rumor de que habría una evasión y elementos de las corporaciones policiales ingresaron al penal en un operativo de revisión y prevención.
Durante la madrugada del día siguiente los agentes salieron del reclusorio y junto con ellos nueve internos vinculados con el cártel de Sinaloa.
En las investigaciones la Procuraduría General de la República descubrió que el operativo se trató de simulación para facilitar el escape.
El 27 de septiembre de 2006 las autoridades del penal internaron en el Hospital Civil al reo Rubén Beltrán León, El Charrito, pero un grupo de alrededor de 40 hombres armados tomó por asalto el nosocomio y lo rescató.
El Charrito fue vinculado a la organización del cártel de Sinaloa.
Por la puerta grande
Por descuido o colaboración de las autoridades penitenciarias, varios reos han salido de los penales como si lo hicieran de su casa: por la puerta.
En Mazatlán, el 6 de octubre de 2006, José Vicente Valdez García, salió por la "puerta grande" maquillado y vestido de mujer junto con las visitas de los internos.
El 23 de junio de 2011, a las 13:05 horas cuatro hombres llegaron al área de registro del penal de puerto donde presentaron cinco credenciales de elector, una de ellas a nombre de Juan Antonio Osuna Ceballos.
Dos horas más tarde, Osuna Ceballos, detenido por delitos contra la salud y portación de arma de fuego, sólo recogió la identificación con su nombre y salió del penal.
La noche del 7 de agosto en Culiacán se realizó una fiesta con grupos musicales en el interior del Cecjude, durante la cual escaparon Héctor Arnulfo Cárdenas Quiñónez y/o Orson Iván Gastélum, alias El Cholo, y José Luis Encarnación Fernández Padilla. Ambos vinculados también al Cártel de Sinaloa.
El 2 de enero de 2011 en Culiacán, el interno Dorian Trinidad León Angulo, fallecido el mes pasado en un supuesto accidente, se convirtió en el primer fugado del sexenio de Mario López Valdez.
Según las autoridades Dorian salió junto con las personas que acudieron a visitar a sus familiares ese día, en un "amontonamiento" que hubo en la salida.
El 7 de marzo de ese año en el mismo penal, tres internos se fugaron al parecer en un doble fondo de una camioneta que debió pasar por el filtro de revisión de la salida.
En 2007, Marco Antonio Soria Rubio o Carlos Thomas González, supuesto operador financiero del cartel de Sinaloa, escapó oculto en un camión de volteo.
Escaladores y constructores
En el penal de Culiacán y Mazatlán en por lo menos cinco ocasiones los internos se han dedicado a cavar túneles para escapar pero solo en una lograron su objetivo.
En Culiacán detectaron un túnel en 2004, dos en 2006 y uno en 2010; mientras que en Mazatlán a finales de 2009 con las lluvias de una tormenta tropical quedó al descubierto un pasadizo hacía el exterior del reclusorio.
En marzo de 2010 ocho internos del penal de la capital del estado cumplieron su objetivo y salieron por un subterráneo con una longitud de 15 metros por seis de profundidad y con instalación eléctrica.
Dos de los reos que se evadieron en esa ocasión fueron recapturados, pero el lunes pasado salieron de nueva cuenta junto con dos internos más, presuntamente saltando la barda con una cuerda.
De manera similar pero supuestamente utilizando varias sábanas y cobijas atadas, el preso Jorge Armando Díaz de León, saltó la barda del mismo penal el 9 de noviembre de 2009.
El 21 de abril, en la cárcel de Cosalá, ocho de los 18 internos que había, escaparon por un boquete en una de las paredes del reclusorio ubicado en el centro de la ciudad.