Un ex agente de la Policía Municipal, presunto responsable de asesinar a un ejidatario y herir a un elemento de la misma corporación, fue detenido por elementos de la Unidad Especializada en Aprehensiones.
En un comunicado, la Unesa informó que el arrestado se llama Jorge Antonio Verdugo Padilla, "El Coyoli", quien al momento del crimen vivía en el ejido El Corazón, en la sindicatura Costa Rica.
La persona que fue privada de la vida se llamaba Humberto Soto Favela, de 30 años, de oficio agricultor, residente de la colonia La Huerta, en Eldorado.
En el intento de no dejar testigos, al parecer este sujeto también atacó a su compañero Saúl Martínez Osaki Zambada, de 29 años, a quien dio por muerto, dejándolo tirado en medio de un camino vecinal.
Los hechos ocurrieron a las 3:30 horas del 15 de septiembre de 2004, por el camino que une los poblados El Higueral y Portaceli, en la sindicatura de Eldorado.
Investigaciones indicaron que la noche del 14 de septiembre Martínez Osaki andaba tomando en un auto Spirit en compañía de un compadre, y se encontraron a Verdugo Padilla y a Gil García Sancho.
Más tarde, tripulando un Grand Marquís blanco americano, Soto Favela llegó hasta ellos y les pidió lo acompañaran a un mandado, y de regreso de El Higueral, el ahora preso lo mató a balazos tras una discusión.
El joven quedó al volante con un tiro en la cabeza y otro en la espalda. Posteriormente el homicida encañonó a Martínez Osaki y lo obligó a que se bajara del carro, diciéndole que si no hablaba del suceso lo perdonaba, y en eso quedaron.
Se fueron caminando por el camino y de repente el acusado le dijo al otro policía "siempre no me arriesgo", y le dio un balazo en el abdomen y el otro en el brazo, por lo que éste se hizo el muerto, pero cuando el agresor se fue, se levantó y pidió ayuda.
Al percatarse de que su compañero no había muerto, Verdugo Padilla huyó de Sinaloa a la frontera norte del país, estableciéndose en Santa Fe, Baja California, en donde, con apoyo de la Policía Ministerial de dicha entidad, fue aprehendido por la Unesa.
El presunto homicida fue internado en la penitenciaría de Aguaruto a disposición del Juzgado Quinto Penal, donde se le instruye el proceso 122/2005 como probable responsable del delito de homicidio doloso y lesiones.