"Cuerpo sin control"

"El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en México"
09/11/2015 09:52

    El mal de Parkinson, mejor conocido por los personajes que lo han padecido, como el Papa Juan Pablo II y el boxeador Muhammad Ali, se erige como una enfermedad de la cual se desconoce su origen, tiene tratamiento, pero aún carece de cura.
    Se caracteriza entre otras cosas por temblores en las manos, contracción y relajación rítmica de músculos, lentitud de movimiento y extremidades rígidas, incapacidad de movimiento voluntario y problemas para conservar la postura.
    En México se calcula que existen 500 mil personas mayores de 60 años con esta enfermedad, aunque también aparece en personas más jóvenes. Se espera que la cifra se eleve por la relación que existe con el aumento de la población de la tercera edad.
    Médicamente está catalogado como un desorden del sistema nervioso central, por deficiencia en la producción de la dopamina, una hormona que se origina en el cerebro e interviene en el manejo de movimientos y equilibrio.
    "El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa en el mundo, después del Alzheimer, dentro de lo que se ha denominado ahora trastornos del movimiento anormal, y que en la actualidad se les conoce como enfermedades de ganglio de la base", explica el doctor Salvador Pedraza Ibarra, neurólogo.
    Aclara que en México todavía no se tiene una buena identificación de los casos, pero se hacen proyecciones de que hay más de 500 mil personas con el problema de Parkinson, y que lo van a desarrollar entre el 4 y 7 por ciento de las personas que tienen entre 40 y 70 años, edades cuando inicia la manifestación de este problema.
    "El Parkinson es una enfermedad del movimiento que se caracteriza por: temblor, rigidez, alteración en la postura y marcha, y la inestabilidad postural. Habitualmente son los cuatro síntomas que nosotros buscamos", explica el especialista.
    Destaca que en México la enfermedad es discretamente más predominante en el hombre, contrario a lo que sucede en países como China, donde se ha establecido que existe una relación de 3.7 hombres por cada mujer enferma.
    Pedraza Ibarra señala que hay diferentes formas de manejo del Parkinson, pero en todas tiene que haber una participación de varios especialistas, desde el médico familiar hasta el neurólogo, medicina física y de rehabilitación, el psicólogo, el psiquiatra y los grupos de apoyo.
    Una desventaja que existe en el país es que la mayor parte de los diagnósticos se vienen estableciendo en el segundo o tercer nivel de atención médica, cuando el proceso de deterioro ya está presente.
    "Algo que en últimas fechas está siendo conocido es que hay manifestaciones que preceden a las manifestaciones clásicas del Parkinson, denominadas síntomas no motores", adelanta el médico, quien recién asistió a dos eventos de actualización sobre el la enfermedad.
    Depresión, dolor tanto de músculos, huesos y neuropático, depresión, trastornos del sueño y estreñimiento, son algunos de los síntomas previos a los clásicos del Parkinson, explica.
    "El dolor está presente como síntoma predominante hasta en un 70 por ciento de los pacientes. Hay muchas manifestaciones que en ocasiones para nosotros pasan desapercibidas y no se les da tratamiento", comparte.
    Reporta que lo que está en uso y se recomienda en las etapas tempranas de la enfermedad, cuando se detecta, es iniciar con medicamentos para proteger las células y evitar en lo posible el estrés oxidativo, además de mejorar los síntomas de la enfermedad, sobre todo la rigidez y la lentitud de movimientos voluntarios.
    "Es un trastorno que no es curable, sólo controlable. Por eso se tiene que abordar y tratar de utilizar los fármacos en forma idónea, para que se pueda preservar la mejor respuesta al medicamento estándar de oro, la levodopa, que es con la que mejor respuesta se ha visto, pero uno tiene que usarla en el momento más indicado", dice.
    El objetivo es retrasar el inicio de la medicación con levodopa, un fármaco precursor de la dopamina, muy utilizado en el tratamiento de los síntomas, pero cuya duración efectiva tiene un promedio de tres a cinco años, sin que se tenga algún efecto colateral.
    "Posterior a esto es posible que vengan efectos colaterales y la curación se convierta también en problema, por las alteraciones del medicamento, como movimientos anormales, que pueden ser al inicio de la dosis, al final o en el pico de uso", explica.
    Todo depende de las características del paciente, señala el médico, pues cuando la persona es de edad mayor se opta por ir directo a la levodopa, pero cuando es joven, es preferible iniciar con la protección celular.

    SÍNTOMAS NO MOTORES
    Aunque su presencia no siempre indica que se padece la enfermedad, se ha detectado que estos síntomas la han precedido en alto índice de casos:
    Nicturia (emisión excesiva de orina en la noche) 70%
    Depresión 53 %
    Estreñimiento 52 %
    Dolor previo 51.3%
    Ansiedad 35%
    Insomnio 38 %

    SÍNTOMAS CARACTERÍSTICOS
    - Movimiento involuntario o temblor en manos, piernas o cara.
    - Rigidez o poca flexibilidad de extremidades o tronco.
    - Lentitud o dificultad para iniciar movimientos (bradiquinesia o aquinesia).
    - Problemas al mantener el equilibrio y falta de coordinación.
    - Es menos frecuente encontrar trastornos de la marcha, como caminar con pasos cortos; voz, que se hace lenta, con tono bajo y arrastrado; e inexpresividad facial.

    500 mil
    Los mexicanos que pueden estar padeciendo Parkinson

    60 años
    La edad promedio en que aparece el Parkinson

    5 y 10 %
    Los enfermos de Parkinson con menos de 40 años

    1 de cada 100
    Las personas mayores de 65 años con la enfermedad

    1 de cada 50
    Las personas mayores de 80 años con la enfermedad

    20 %
    Los pacientes que presentan alteraciones graves de concentración, aprendizaje y memoria.

    PERSONALIDADES CON PARKINSON
    Juan Pablo II
    Muhammad Ali
    Ronald Reagan

    ETAPAS DEL PARKINSON
    La escala Hoehn y Yahr mide las distintas fases de desarrollo:
    1ª Hay manifestaciones sólo en un lado del cuerpo.
    2ª El mal se extiende a ambos hemisferios.
    3ª Se presenta dificultad en el equilibrio y al caminar.
    4ª Más adelante se vuelve muy difícil mantener equilibrio y movimientos.
    5ª La última etapa se caracteriza por inmovilidad completa.

    DIAGNÓSTICO
    Aunque no hay pruebas específicas, el diagnostico se basa en un examen neurológico que incluye la evaluación de los síntomas y su severidad.
    También es posible hacer análisis sobre las reacciones de un paciente al consumir fármacos que disminuyen los efectos del Parkinson, a fin de evitar problemas por su administración, así como exámenes cerebrales para descartar otras enfermedades que tengan manifestaciones similares a los de la enfermedad de Parkinson.

    LA LEVADOPA
    Cuando el padecimiento evoluciona más allá de los síntomas menores, se vuelve necesario iniciar una terapia basada en medicamentos como la Levadopa, que ayuda a reponer la pérdida de dopamina, en conjunto con algunos fármacos antidepresivos.
    Sin embargo debe de alargarse el inicio de este tratamiento, pues su uso prolongado afecta también la salud del paciente.

    TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
    Además de su alto costo y riesgo, la cirugía no cura el Parkinson, sólo alivia algunos de los síntomas y permite bajar la medicación.
    Se realizan sólo cuando los métodos convencionales no producen el alivio esperado y los pacientes deben cumplir con varios requisitos, como tener buen estado físico, ser menor de 70 años de edad y aprobar la evaluación de un neurólogo especializado en la enfermedad de Parkinson.