"Cuidado con la anemia"
Los índices de mortalidad en México por desnutrición han bajado sus números, pero el aumento de anemia, baja talla, y mala nutrición es un problema que trae como consecuencia enfermedades crónico-degenerativas de alto costo para la salud de los mexicanos.
Hoy, ser anémico no es sinónimo de delgadez extrema, el abuso de comida chatarra ha dado lugar al fenómeno de "gordos anémicos", por lo que a la carencia de nutrimentos se unen los problemas originados por la obesidad.
Así, mientras la carencia de hierro es uno de los problemas nutricionales más frecuentes en el mundo, pues la padece entre el 15 y 20 por ciento de la población mundial, ésta también crece en algunos grupos de edad de países desarrollados, a pesar de la buena disponibilidad de alimentos.
¿Qué es el hierro?
El hierro es un mineral que ayuda a formar las proteínas de los músculos, la hemoglobina, los huesos y además, permite al cuerpo transportar el oxígeno que necesita para producir energía.
Como resultado, los niveles saludables de hierro en el cuerpo contribuyen a un buen rendimiento físico y mental.
El hierro se mide en miligramos y la cantidad que requiere el cuerpo depende de la edad, sexo, tamaño, desarrollo corporal y estilo de vida. Las causas más frecuentes que provocan situaciones de riesgo, especialmente durante la adolescencia, son una mayor necesidad de este nutriente debida al crecimiento corporal y a las pérdidas fisiológicas de este mineral a través de la menstruación en las mujeres.
Este padecimiento es más frecuente en niños y pone en riesgo su crecimiento y desarrollo cerebral.
Cuando una persona tiene anemia, se siente cansada todo el tiempo; la piel, las mucosas y las uñas están pálidas debido a la disminución de la hemoglobina circulante. Además, coinciden otros síntomas como debilidad, irritabilidad, anorexia o falta de apetito, náuseas, úlceras bucales, pérdida de cabello, etcétera.
En los alimentos, el hierro se encuentra bajo dos formas: la primera se denomina "hemo", y es la que está presente en productos de origen animal, tales como carne, vísceras, pescados y mariscos; y otra denominada "no hemo", que se halla en los vegetales, los huevos y la leche.
Las plantas más ricas en este mineral son las leguminosas, los cereales fortificados, las verduras verdes y los frutos secos. El hemo se absorbe mucho mejor que el no hemo; aunque la absorción, que ocurre en el duodeno, depende de las sustancias que acompañan al alimento.
Para aprovechar mejor las fuentes de hierro, hay que hacer trabajo de equipo. Los alimentos con abundante vitamina C ayudan a que el cuerpo utilice mejor el hierro no hemo; por esto resulta beneficioso tomar alimentos ricos en este mineral acompañados con jugo de naranja u otros cítricos: kiwi, fresa, melón, jitomate.
Fuente: Saludymedicinas.com
¿Cuánto hierro?
Los requerimientos mínimos de acuerdo con edad y complexión son:
Niños y niñas de 1 a 10 años: de 7 a 9 mg/día.
Hombres adolescentes de 11 a 18 años: de 12 a 15 mg/día
Mujeres adolescentes de 11 a 18 años: 18 mg/día.
En México:
1.6% Los niños menores de 5 años que presentan desnutrición aguda
11% Los niños que presentan desnutrición crónica
20 a 30 % De los niños en edad escolar tiene obesidad
ANEMIA
Es la disminución de los niveles de hemoglobina en la sangre. Ésta es la proteína que se encuentra en glóbulos rojos y transporta oxígeno desde pulmones a todo el cuerpo a través de venas y arterias.
CAUSAS
- Alimentación deficiente en hierro, vitamina B12 y ácido fólico.
- Excesiva destrucción de glóbulos rojos debido a enfermedades como leucemia o envejecimiento de la médula ósea.
- Mal funcionamiento del bazo.
- Una falla en la actividad de la médula ósea a causa de enfermedades autoinmunes, quimioterapia, radioterapia, consumo de drogas o factores genéticos.
- Hemorragias, por ejemplo, sangrados constantes de nariz, las ocasionadas por hemorroides, úlceras; tumores en riñón, vejiga o aparato digestivo; menstruaciones abundantes y cirugías, entre otras.
- Anorexia y bulimia.
- Nerviosismo, ansiedad y estrés, pues provocan que el organismo consuma muchas vitaminas y minerales.
- Embarazo, ya que el feto en desarrollo absorbe de su madre grandes cantidades de hierro, lo cual puede producirle deficiencia.
SÍNTOMAS
Fatiga.
Incapacidad para hacer esfuerzos.
Dolor de cabeza.
En ocasiones falta el aire.
Si la anemia es muy grave, puede presentarse un paro cardiaco.
Falta de memoria y dificultad para concentrarse.
Irritabilidad.
Pérdida de apetito.
En algunos casos diarrea o estreñimiento.
Palidez.
Sensación de frío.
Latidos del corazón irregulares.
Hemorragias nasales y de encías.
DIAGNÓSTICO
- A través de análisis de sangre se determinan las deficiencias en los niveles de hemoglobina, glóbulos rojos y blancos, plaquetas, hierro, vitamina B12 y ácido fólico.
- Se toman radiografías para verificar si el bazo presenta alteraciones.
- Un análisis muy específico consiste en estudiar las células de la médula ósea para determinar si existe algún trastorno.
PREVENCIÓN
- Consume alimentos ricos en hierro, vitamina B12 y ácido fólico. Este aporte puede apoyarse con complementos alimenticios y vitamínicos.
- Consumir vitamina C permite que el hierro que ingresa al organismo se absorba mejor. De forma natural se encuentra en naranja, limón, guayaba, lima, mandarina, melón y fresas.
- Evitar la mala alimentación por falta de tiempo o por tratar de bajar de peso.
- Evitar situaciones de estrés. En caso de que existan pueden ser controladas con tranquilizantes naturales e infusiones de hierbas.
- Los bebés reciben aporte de hierro a través de la leche materna, el cual, de los cuatro meses en adelante, debe ser complementado con otros alimentos.
¿SUPLEMENTOS DE HIERRO?
En caso de anemia se debe recibir tratamiento, generalmente oral y de manera constante hasta que el médico lo indique. Para la mejor absorción del suplemento de hierro, debe tomarse 30 minutos antes de los alimentos o dos horas después, de preferencia con jugo de naranja o toronja.
ALIMENTOS
HIERRO
Mariscos
Carnes
Cacahuates
Vegetales de hojas verdes
Harina de trigo integral
Pan
Leguminosas
VITAMINA B12
Leche
Huevos
Carne
Pollo
Pescado
Algunas algas marinas
ÁCIDO FÓLICO
Espinacas
Fresas
Hongos
Lentejas