"7 consejos para que los padres de bebés puedan dormir"
Deseret News
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Es hora de que las mamás duerman un poco. Un nuevo estudio publicado en la Revista de Endocrinología Clínica y Metabolismo descubrió que los hombres que pasan más tiempo en la cama son más propensos a la diabetes. Mientras tanto, en las mujeres dormir más no incrementa el riesgo de desarrollar esa enfermedad.
Por lo tanto, para prevenir la diabetes el estudio sugiere que los padres se levanten a la noche para atender a los bebés mientras las mamás duermen.
Los investigadores estudiaron los hábitos de sueño de 800 personas y cruzaron esa información con los niveles de insulina de cada participante. Así, descubrieron que los hombres que dormían mucho tiempo o demasiado poco evidenciaban una reducción en la ingesta de glucosa, lo que aumenta el riesgo de desarrollar la diabetes.
Las mujeres, en cambio, experimentaron un aumento en el nivel de insulina durante el descanso, de la que los diabéticos carecen, según arroja el estudio.
"En el caso de los hombres, se relacionó el exceso o falta de sueño con una menor capacidad de respuesta a la insulina por parte de las células del cuerpo, reduciendo así la absorción de glucosa e incrementando el riego de desarrollar diabetes en el futuro. No se observó la misma relación en las mujeres," afirmó la Dra. Femke Rutters, del Centro Medico VU de Ámsterdam, Países Bajos, y autora del estudio.
Este es uno de los primeros estudios que investigan el modo en que el sueño puede afectar el riesgo de contraer diabetes en hombres y mujeres. Los investigadores aclararon que el estudio se realizó sobre la base de personas sanas sin incluir aquellas que ya corren el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Más allá de los resultados, los investigadores afirmaron que este estudio demuestra la importancia del sueño en las personas.
"Dormir demasiado o dormir poco puede tener efectos negativos incluso en la salud de personas sanas," dijo Rutters. "Esta investigación demuestra la importancia del sueño para un factor transcendental en la salud como es el metabolismo de la glucosa."
Por supuesto que a los padres primerizos les cuesta dormir, especialmente cuando el recién nacido necesita atención constante durante la noche.
El Instituto de Salud Infantil de la Universidad de Stanford sugiere que los recién nacidos necesitan por lo general entre ocho y nueve horas de sueño durante el día, con otras ocho horas por la noche. Más aun, los recién nacidos no duermen de corrido de noche hasta por lo menos los tres meses pero, por supuesto, esto puede variar dentro del primer año de vida, según Stanford.
Los bebés, como los adultos, pasan por distintas etapas de sueño. Durante la mitad del tiempo que pasan dormidos, los bebés están en la etapa de sueño de movimientos oculares rápidos (REM por sus siglas en inglés), lo que les permite soñar, según Stanford. Así, pasan más tiempo en la etapa REM que la mayoría de los adultos y niños.
Los bebés primero sienten somnolencia y luego se duermen. Al principio tienen un sueño ligero y cualquier ruido puede despertarlos. Luego, se duermen cada vez más profundamente y no se mueven, según Stanford.
"Los bebés entran en la etapa 1 al principio de ciclo de sueño, luego pasan a la 2, a la 3, a la 4, vuelven a la 3, a la 2 y finalmente a la etapa de REM," según Stanford. "Estos ciclos pueden ocurrir varias veces mientras duermen. Se pueden llegar a despertar cuando pasan del sueño profundo al ligero y pueden experimentar dificultad para volver a dormirse durante los primeros meses".
Estos cambios en el sueño definitivamente no ayudan a que los padres puedan descansar. Según expresaron los doctores Michael Thorpy y Shelby Freedman Harris en una entrevista con el New York Times en 2010, los padres deben correr los horarios para dormir y con frecuencia no logran descansar lo suficiente.
"A medida que el bebé comienza a dormir de corrido de noche, los padres encuentran que no pueden hacer lo mismo," afirmaron. "Se acostumbraron a dormir de a ratos y cuesta volver a los patrones de sueño previos a la llegada del bebé. Los padres que ya tenían problemas para dormir antes del bebé encuentran esta transición aún más difícil".
Sin embargo, estas no son las únicas sugerencias de Harris, Thorpy y otros expertos para que los padres de bebés puedan dormir. Con estos siete consejos expertos, los padres lograrán dormir de noche los primeros años de vida de sus hijos.
1. Acomodar horarios
Thorpy y Harris recomiendan que los padres figuren un nuevo esquema para dormir que les haga descansar mejor.
"Como los recién nacidos duermen más de 16 horas por día divididas en ratos, los padres no logran dormir siete u ocho horas seguidas de noche," aseveraron Harris y Thorpy al periódico The Times.
"Los padres necesitan acomodar sus horas de sueño de acuerdo con las de su recién nacido. Comprendemos que es más fácil decirlo que hacerlo pero la implementación de pequeños cambios y si es posible, con ayuda de terceros, puede ayudar a los padres a ajustarse a un patrón de sueño fragmentado."
2. Cuanto más simple, mejor
Harri y Thorpy recomiendan no complicarse con los horarios de sueño. Cuando el bebé comienza a cabecear, dejarlo dormir y que alcance el sueño profundo.
3. Recostarse en la cama
Diana Lynn Barnes, una terapeuta de Los Ángeles y presidenta de Postpartum Health International, indicó en una entrevista con la revista Parents que recostarse en la cama ayuda a recuperar energía perdida y aporta algunos de los beneficios del dormir.
4. Evitar leer libros electrónicos
Los libros electrónicos y tabletas estimulan la mente y nos mantienen despiertos a la noche, según la revista Parents. Por eso es importante encontrar otras actividades que nos ayuden a conciliar el sueño.
Por ejemplo, Elizabeth Lunday de Fort Worth, Texas, prefiere escuchar la radio.
"Me costaba volver a dormirme después de amamantar", dijo. "Sintonizaba la estación publica de radio que pasaba BBC World News de 10:00 pm a 5:00 am y escuchaba los resultados de los partidos de cricket y futbol de otros países. A veces me planchaba apenas oía una palabra. La radio es ideal para inducir el sueño."
5. No ir a controlar al bebé a cada rato
El instinto nos puede llevar a chequear a cada rato al bebé pero eso no quiere decir que debamos hacerlo, según Harris y Thorpy. Lo único que logramos es quedar despiertos hasta tarde.
"Intente evitar ir a controlar al bebé cada vez que se despierte. Si su bebé lo necesita, se lo hará saber."
6. Dormir cuando el bebé duerme
El bebé va a dormir de a largos ratos durante el día, por lo que es importante que los padres sigan ese patrón y que duerman cuando lo hace el niño.
"Si el bebé duerme la siesta, deje todo de lado y póngase a dormir también," dijo la doctora Susan Zafarlotfi a WebMD. "Todo puede esperar -menos el bebé".
7. No pasar por alto síntomas de algo grave
Los expertos aseveraron a WebMD que los padres tienen problemas para dormir porque también sufren de depresión posparto. Si suponen que es su caso, deben consultar a su médico.
Del mismo modo, deben consultar al médico los padres a quienes les preocupa síntomas de otros trastornos del sueño, como la apnea, que ocurre en casos de sobrepeso y entre quienes subieron de peso durante el embarazo, según afirma WebMD.