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"OPINIÓN"

"Papillas vs pedacitos de comida, ¿qué conviene al bebé?"

"En su colaboración de hoy, el doctor Giordano Pérez Gaxiola hace un repaso sobre el paso del niño de la lactancia hacia los alimentos sólidos"

Los primeros meses de vida son fáciles en cuanto a la alimentación de un bebé: sólo leche. Pero quienquiera que pregunte a más de un pediatra sobre el inicio de alimentos sólidos (llamado ablactación) se habrá dado cuenta de la discordancia de las recomendaciones y de los cambios a través de los años. Que si se inicia a los 4 meses o a los 6 meses. Que si se le da huevo temprano o hasta después del año. Que si está prohibido dar cítricos o mariscos. No sorprende que los pacientes digan que cada médico tiene “su escuela”. Pero de verdad, los pediatras le echamos ganas. Tratamos de llegar a consensos aunque a veces no lo parezca.

La discusión más novedosa en este tema es sobre el llamado “baby-led weaning” (BLW), anglicismo que ni siquiera tiene un vocablo apropiado en español. “Destete liderado por el bebé” no suena bien. En términos muy resumidos, el BLW se refiere a que se le ofrezcan al bebé alimentos que él pueda coger y llevárselos a la boca (es decir, pedacitos de comida en vez de papillas), y dejar que el bebé decida cuánto come y a qué ritmo. Una moda muy “milenial” dijo un colega, con sonrisa despectiva.

Antes de defender a las papillas o a los pedacitos, vamos considerando qué queremos lograr y qué riesgos puede haber. ¿Será mejor la nutrición con una u otra estrategia? ¿A corto, mediano o largo plazo? ¿Habrá menor o mayor riesgo de obesidad? ¿Sirve como estimulación temprana en cuanto al desarrollo psicomotor? Y si sí, ¿son beneficios que se mantienen a largo plazo? ¿Y los riesgos? ¿Será que con los pedazos pequeños se pueden atragantar los bebés? Y después de considerar todo esto, ¿cómo lo demostramos?

Una forma sería preguntar a las familias que usaron una u otra técnica. De ese tipo de estudios hay muchos (1,2). Pero, ¿las personas recordarían y confesarían cada una de las veces en las que el bebé se les ahogó ya sea poco o mucho? Otra manera sería hacer un estudio experimental en el que al azar se decidiera qué bebés recibirían una u otra forma de ablactar y se les siguiera a través del tiempo. Justo en septiembre del año pasado se publicó uno así (3). La realidad es que no parece haber diferencias importantes, independientemente del tipo de investigación, en cómo le va a los niños en cuanto a la nutrición. La cantidad de atragantamientos variaba entre 10 y 35% según el estudio que lo reportara (las encuestas reportaron menos que el experimento), pero no hubo diferencias según la técnica que se empleara.

En la consulta frecuentemente me han preguntado si recomiendo el BLW. Con las investigaciones que hay hasta el momento no tenemos respuestas definitivas. Ni hay respuesta que sirva para todos. Depende de las circunstancias familiares, incluyendo sus preferencias. Lo que está claro es que si al bebé se le da alimentación nutritiva durante toda su infancia le irá bien. Y le irá mejor si los papás ponen el ejemplo y comen frutas y verduras. Y le irá aún mejor si los papás saben primeros auxilios por si en algún momento se atragantan con un trocito de manzana, de salchicha o de galleta.

 

1. Brown A. No difference in self-reported frequency of choking between infants introduced to solid foods using a baby-led weaning or traditional spoon-feeding approach. J Hum Nutr Diet. 2017.

2. Brown A. Baby-Led Weaning: The Evidence to Date. Curr Nutr Rep. 2017;6(2):148-156.

3. Taylor RW, et al. Effect of a Baby-Led Approach to Complementary Feeding on Infant Growth and Overweight: A Randomized Clinical Trial. JAMA Pediatr. 2017 Sep 1;171(9):838-846.

 

 

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