"Un parte aguas para el Premio Clemencia Isaura de Poesía"
Los Juegos florales de Mazatlán no se crearon para coronar una reina, ni para hacer alrededor de ella un espectáculo brillante, se fundaron para celebrar a la poesía, para premiar al creador más talentoso que borda con las plabras ideas y metáforas, que deslumbran por el ritmo contenido en su andamiaje y por la carga de significados. Todo lo demás, la corona y la escena, se suponen que deben de girar alrededor del poema ganador.
La fiesta ha evolucionado, el espectáculo ha crecido lo mismo que las coronas, el poema que ocupó alguna vez en, entre 1928 a 1960 el primerísimo lugar, se fue marginando porque las dimensiones del público demandaban una gran parafernalia, la poesía demanda espacios más íntimos para acercase a ella, el jueves pasado el poema ganador del Clemencia Isaura volvió por su fueros en un espacio acogedor, pequeño.
Por primera vez en la historia del premio, el ganador, en este caso del 2015, Daniel Miranda Terrés, se sentó en un incómodo sillón, pero eso sí cercano al público, en la Galería del Teatro Ángela Peralta, anunció que el poemario Pan: el Dios del Miedo, con el que ganó el Premio Clemencia Isaura, va a ser publicado por la editorial de Tierra Adentro y que saldrá a la luz pública en los primeros meses del 2016.
Daniel Miranda compartió que la obra con la que ganó surge de algo muy profundo de su experiencia de vida, el miedo que surgió de una pregunta, de dónde surge, qué es, cuál es su historia.
“Uno de los principales detonantes para que empezara este libro de poesía fue un libro de ensayo, leo muy poco novela y cuento, leo solamente poesía y ensayo, el libro Más Platón y menos prozac de Lou Marinoff, en donde se plantea que todo mal que aqueja el alma de un individuo no debe ser tratado con medicamentos, sino con filosofía, en donde se puede encontrar elementos para resolver esos males”, compartió el poeta.
Por eso buscó en la griegos el origen del miedo, el Dios del Miedo se llama Pan, de ahí surge la palabra pánico, era el que se metía en el sueño de los soldados y los llenaba de miedo haciendo que ejércitos completos dejaran el campo de batalla.
Pan es el diable en la cultura actual, se representa de la misma manera en que lo hacían los griegos, mitad cabra y mitad persona.
“El libro está dividido en cuatro apartados: el primero es Pan el Dios del Miedo, el segundo es Pabellón de Enfermos, el tres es Pesadilla y el cuarto es Sonata del Diablo. Mis miedos antiguos y presentes son la oscuridad, de eso habló en los poemas, las pesadillas han sido un problema constante, un momento de mi vida fue crítico porque me daba miedo dormirme porque sabía que iba a tener pesadillas, quiza por eso padezca de insomnio”, dijo.
“Los miedos que hoy siento son casi los mismos que tenía cuando era niño, la experiencia de vida no me ha servido para resolver eso. El miedo del que hablo no es metafísico, como del que hablan Octavio Paz o Xavier Villaurrutia, mis miedos son concretos, el ruido en medio de la oscuridad, un gato que pasa veloz dejando la huella de su sombra, sobre eso es el libro, ahí están los momentos de los miedos elementales”.
Mencionó que el miedo más cercano es el silencio y un elemento que genera la memoria como un instrumento de tortura.
Mostró las 68 versiones del libro de poemas Pan: El Dios del Miedo, mostró la manera en que evoluciona ron algunos de los versos o los poemas en un proceso orgánico vivo que es la creación de la poesía.