Educar para la paz

ÉTHOS
22/09/2026 04:00
    El don de la paz no surge al acaso, ni por generación espontánea; se requiere educar para la paz.

    La paz, de acuerdo a los profetas bíblicos, es un don mesiánico, por eso esperaban la venida de Jesús, “Príncipe de la paz”, en cuyo nacimiento, los ángeles cantaron: “paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”, y quien en su ministerio declaró bienaventurados a los que trabajan por la paz, y se despidió de sus discípulos, diciendo: “Mi paz les dejo, mi paz les doy”. Incluso, ya resucitado, los saludó: “La paz sea con ustedes”.

    Pero, el don de la paz no surge al acaso, ni por generación espontánea; se requiere educar para la paz. De ahí que, en 2023, siendo secretaria de Educación Pública, Leticia Ramírez Amaya, se publicó el libro: “Eduquemos para la paz en las escuelas”.

    En la introducción se invitó a reflexionar sobre la violencia que nos lacera y sobre las actitudes indispensables para contrarrestarla: “Sin lugar a duda, un medio para hacerlo es la educación, específicamente la educación para la paz a fin de transformar y contrarrestar las actitudes de odio, desconfianza, venganza, egoísmo, que a veces nos inundan y nos ponen en situaciones que parecieran irreconciliables para transformarlas en relaciones de convivencia donde se priorice la empatía, solidaridad, respeto, tolerancia, diálogo, hacia y en la diversidad”.

    Asimismo, con profunda convicción se afirmó: “En este sentido, es fundamental transformar los centros educativos en espacios interculturales, esto es que al interior de ellos exista reconocimiento, comunicación y respeto hacia las otras personas como diferentes en sus opiniones, tradiciones y costumbres, pero iguales en derechos. Con esto se busca eliminar todo acto de discriminación y exclusión ya sea por motivos raciales, religiosos, por el aspecto físico, el género, la edad, por las ideas políticas, por alguna condición mental, por la orientación sexual, entre otros”

    ¿Educo para la paz?