El 26 de enero se celebra el Día Mundial del Pescador, y es un buen momento para recordar que la pesca es una actividad colectiva que no la realiza una sola persona ni pertenece a un solo género.
En México, más de 370 mil familias dependen de la pesca ribereña y participan en alguna parte del proceso que lleva alimento a nuestras mesas. Por eso es fundamental celebrar y reconocer a las familias pescadoras que, día a día, nos proveen de alimento.
A lo largo de los más de 11 mil kilómetros de litoral de nuestro País, miles de hombres y mujeres se embarcan todos los días para capturar alimento de alta calidad. La pesca es también identidad y legado: en muchas comunidades, los niños y niñas acompañan a sus padres desde pequeños y aprenden que el mar es fuente de alimento, empleo y sustento familiar. La pesca se vive en familia, se transmite de generación en generación, y representa mucho más que una actividad económica: es una forma de vida.
Lo que pescan es variado y depende de la región. El rico huachinango que has disfrutado puede venir de Veracruz, el jurel de Tabasco y el camarón de Campeche, por mencionar algunos ejemplos.
Algunas especies pueden pescarse a lo largo de las costas de todo el Golfo de México o del Océano Pacífico, pero el cómo se prepara depende del lugar donde se capture. Cada estado, cada comunidad, tiene sus recetas típicas que se comparten de generación en generación. Por eso, comer la misma variedad de pescado en Yucatán o en Sinaloa resulta una experiencia totalmente diferente.
Las familias pescadoras también son guardianas de los océanos. Las comunidades se organizan para proteger ecosistemas como manglares, limpian las playas, recogen basura. Actúan por la salud de los océanos, no sólo para que haya qué pescar mañana, sino para que sea un mejor futuro para las generaciones venideras.
Pero no podemos dejarles todo el trabajo. Se debe articular un frente unido entre comunidades pesqueras, organizaciones de la sociedad civil y el Estado para tener océanos abundantes, que sean fuente de trabajo para las más de 370 mil familias que dependen de la pesca y alimentación para todas y todos.
Hoy, en el Día Mundial del Pescador, queremos reconocer también a las familias y felicitarlas. Desde Oceana reafirmamos nuestro compromiso para, en conjunto, sumar esfuerzos a favor de que los océanos de México sean sanos y abundantes.
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El autor es Guillermo Pérez, especialista en Comunicación en Oceana