Fin a crisis coyuntural en la UAS
Listos, presupuesto y reingeniería

OBSERVATORIO
14/01/2026 04:02
    Aunque el Gobernador Rubén Rocha y el Rector Jesús Madueña Molina confiaban ayer en destrabar el tema de la primera quincena de enero, la Universidad requiere de certezas estructurales en dos ámbitos: uno es el flujo oportuno de los montos mensuales definidos como presupuesto para el año en curso y, dos, que con base a la reingeniería financiera y administrativa ya presentada ante el Gobierno federal se avance a desterrar rémoras que ralentizan la ruta hacia la cúspide.

    Con todo y la reingeniería financiera y administrativa que requiere la reciprocidad de la Secretaría de Educación Pública para cerrar el actual ciclo de dificultades, es injusto que a los trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa se les someta a bucles de incertidumbre cada vez que deban recibir sus salarios y prestaciones, rompiéndose la cuerda de las responsabilidades en el punto más débil y pagando por los platos rotos aquellos que no los quebraron.

    Con todo y el tema coyuntural, que no es otra cosa que el retraso de la firma del convenio financiero bipartita de 2026, entre Federación y Estado, los actores involucrados están llamados a mostrar mayor sensibilidad hacia las plantillas académica y administrativa que sí le entregan a la UAS el esfuerzo notable, y dar señales claras de que finaliza el enquistamiento en el águila rosalina del pernicioso esquema de simulación laboral.

    Aunque el Gobernador Rubén Rocha y el Rector Jesús Madueña Molina confiaban ayer en destrabar el tema de la primera quincena de enero, la Universidad requiere de certezas estructurales en dos ámbitos: uno es el flujo oportuno de los montos mensuales definidos como presupuesto para el año en curso y, dos, que con base a la reingeniería financiera y administrativa ya presentada ante el Gobierno federal se avance a desterrar rémoras que ralentizan la ruta hacia la cúspide.

    Una vez subsanado el error que cometió la Federación al asignarle al Gobierno del Estado 400 millones de pesos más de los que se comprometió a aportar, la estabilización en lo que corresponde al gasto operativo creará condiciones para que el Rector Madueña y la comunidad universitaria se concentren en las otras formas de rescate que necesita el campus. En lo que toca a la jubilación dinámica este mes se le aplicará el descuento al personal en activo para darle viabilidad al respectivo fideicomiso, y la quita que se haga a los que ya disfrutan de dicha prestación será utilizada para amortizar parte del gasto de la UAS para pagarla.

    Es decir, al regularizarse la entrega de las aportaciones de los gobiernos nacional y estatal acabará el ciclo tenso de obligaciones patronales que a finales de 2025 e inicios de 2026 trastabillaron en lo fortuito. Y con el cumplimiento de las condiciones que exigió la Federación para quitarle lastres financieros a la UAS se espera el acceso a recursos públicos extraordinarios de bolsas etiquetadas para mejor educación superior.

    ¿Está la UAS en la antesala de lograr la estabilidad financiera definitiva? Podría ser que sí siempre y cuando la administración Madueña entienda y atienda el apremio de trabajar a mayor velocidad por las soluciones compartidas, tanto la que le corresponde a la institución de educación superior como las que están en el ámbito de las competencias federal y estatal.

    Sanear vicios e inercias que traban la esencial labor universitaria reclama también el equilibrio del cumplimiento de las condiciones laborales pactadas. Así como dominó en el campus la exigencia de excelencia y libertad académicas, que predomine ahora la reclamación contra modos de incumplimiento que inciden en que la plantilla laboral sea rehén de las angustias inherentes a que el sustento no llegue a las familias. Tan malo es el manejo de la nómina con fines de represión como el retraso de los emolumentos, que desestabiliza e indigna.

    Todo esto lleva a una sencilla ecuación con resolución plural e incluyente. Al margen de apetitos e intransigencias, quien de verdad quiere a la UAS y la asume como la entrañable y principal reserva moral de Sinaloa, estará dispuesto a sacrificios siempre y cuando desde la punta de la pirámide de la conducción se predique con el ejemplo.

    Si la reingeniería financiera y administrativa es el principal requisito a cumplir que exige la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, entonces los auténticos universitarios podrán convertirla en oportunidad para reposicionar al alma máter en la cúspide, en la verdadera cima a reconquistar, y hacerla referente nacional e internacional en cuanto al renacimiento de la histórica institución sinaloense de educación superior en medio de mil y una complicaciones.

    Sí se puede al instalarse la gran operación participativa que le quite del cuello a la UAS las muchas manos que durante décadas intentaron asfixiarla.

    Reverso

    Cuando amaine la tempestad,

    Podrán los universitarios,

    Salvar a la Universidad,

    De los implacables corsarios.

    El turno de la UAdeO

    Al ver las barbas del vecino cortar la Universidad Autónoma de Occidente debe poner las suyas a remojar, ya que el régimen de la Cuarta Transformación también le exigirá a la comunidad lince la implementación del mismo esquema que le impuso a la UAS: finiquitar los esquemas de pensiones múltiples que drenan los recursos públicos otorgados para fortalecer la educación, y establecer sólo los mecanismos para el retiro que ofrecen el Instituto Mexicano del Seguro Social y los apoyos de los programas sociales para la población de la tercera edad. Y la UAdeO debe prepararse también para la movilización de protesta del personal jubilado o en cercanía de retiro, así como ayer se manifestaron en el Congreso del Estado los que en la UAS se aferran a la jubilación dinámica y se oponen a la reingeniería financiera.