¿Por qué es tan rentable el huachicol fiscal?

08/02/2026 04:00
El huachicol fiscal es rentable por el enorme volumen de combustibles que se importan ilegalmente y por la gran diferencia de precios entre México y Estados Unidos. Al evadir los altos impuestos mexicanos, las organizaciones criminales obtienen mayores ganancias agregadas que con la ordeña de ductos.

La palabra huachicol se ha convertido en parte del vocabulario convencional en México, debido al crecimiento que se ha dado en los últimos años en el robo de combustible por parte de las organizaciones criminales. En principio dicho vocablo se utilizó para describir la ordeña de ductos de Pemex; sin embargo, ahora también sirve para referirse al ingreso ilegal de combustible a través de puertos y puntos fronterizos, mediante la combinación de palabras: huachicol fiscal.

El huachicol fiscal no es otra cosa que comprar combustible de forma legal en otro país, principalmente en Estados Unidos, hacerlo pasar por algún insumo que tenga una menor tasa impositiva que la gasolina y, mediante soborno, ingresarlo ilegalmente a México a través de puertos o puntos fronterizos, para ser vendido sin haber cubierto los impuestos al fisco.

En los últimos años las organizaciones criminales, principalmente el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Golfo, han armado redes de corrupción que ha permitido el arribo de millones de litros de huachicol fiscal, que les ha reportado importantes ingresos.

Basta señalar que el primer año de gestión de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se logró el aseguramiento de 98 millones de litros de huachicol fiscal en todo el país, lo cual nos sirve para dimensionar la importante cantidad de combustible ilegal que está entrando a México a través de esta modalidad.

Ante ello surge la pregunta, ¿por qué las organizaciones criminales de mayor tamaño están enfocando sus esfuerzos en el huachicol fiscal, cuando podrían seguir solamente con la ordeña de ductos?

Es importante mencionar que la ordeña de ductos, al ser un robo de producto, ofrece una ganancia casi total de lo hurtado, ya que a las organizaciones criminales no les cuesta producir el combustible, y los gastos son sólo operativos, como pagar al personal que realiza la extracción, los materiales, equipos, vehículos, el almacenamiento y los sobornos a las autoridades. El resto es ganancia.

En el caso del huachicol fiscal tienen que pagar por el combustible y además incurren en gastos operativos de transportación, almacenamiento y en sobornos a las autoridades.

Por ello una pregunta válida es: ¿No les convendría a las organizaciones criminales centrarse en el robo de ductos y dejar a un lado el huachicol fiscal?

La respuesta es no. A pesar de que el robo de ductos podría parecer más rentable a primera vista, lo cierto es que hay dos factores que contribuyen a que, en el agregado, resulte más rentable el huachicol fiscal: el volumen y el diferencial de precios de la gasolina de México y Estados Unidos.

El primer factor es el volumen, ya que la ordeña de ductos es lenta. Es decir, permite extracciones que rara vez son mayores a un autotanque, cuyo contenedor más grande es de unos 50 mil litros, por tanto, se requiere un camión pipa, que debe ser llenado perforando el ducto y conectando una bomba en lugares que se encuentran a lado de las carreteras, lo que aumenta el riesgo de ser descubiertos.

De hecho, parte de la ordeña se da con contenedores más pequeños. Por tanto, para que sea rentable la operación se debe repetir muchas veces incrementando el tiempo de extracción y el riesgo de arresto.

En cambio, el huachicol fiscal se da en grandes cantidades. A los puertos arriban barcos contenedores que pueden traer hasta 50 millones de litros de combustible en un solo viaje, o bien, pueden entrar vía trenes varios carros cisterna, a los que a cada uno le caben unos 113 mil litros.

De forma que, aunque los gastos sean mayores en el huachicol fiscal, porque se debe pagar por el combustible, la ganancia de este esquema está en el volumen, ya que se puede incorporar más combustible en menor tiempo al mercado y con menos riesgo, sobre todo si la autoridad encargada de hacer las revisiones ha sido cooptada a través de sobornos o amenazas.

Esto quiere decir que la ganancia por litro es mayor en la ordeña que en el huachicol fiscal, pero como en el huachicol fiscal se pueden introducir cantidades más grandes de combustible, en el agregado es más rentable que la ordeña.

El segundo factor que influye en la alta rentabilidad del huachicol fiscal es la diferencia de precios de la gasolina entre México y los Estados Unidos, en especial con Texas, que es el lugar en donde se compra la mayor parte del combustible que es contrabandeado a México.

De acuerdo con el portal Petro Intelligence, que hace un seguimiento diario de los precios de los combustibles en todo el país, el precio promedio en México de la gasolina Magna el 1 de febrero fue de 23.32 pesos, mientras que el precio promedio por litro de la gasolina regular (La más similar a la Magna) para el mismo día en Texas, fue de 11.46 pesos de acuerdo al portal AAA Fuel Prices. Tal como se puede observar en la gráfica adjunta.

Por tanto, dado que el precio de la gasolina en México es más del doble que el de Texas, esto les permite a las organizaciones criminales importar combustible y tener un amplio margen de maniobra para obtener beneficios, incluso pueden venderlo a las gasolineras a un precio menor que el del mercado y aún así tener una rentabilidad alta.

La diferencia entre los precios del combustible entre México y los Estados Unidos tiene su origen en la política impositiva del país, que hace que el costo de la gasolina sea artificialmente más elevado, ya que mientras en Estados Unidos los impuestos para la gasolina rondan el 13 por ciento, es decir 1.48 pesos por litro para el caso de Texas, en México se elevan hasta el 44 por ciento, esto es 10.40 pesos por litro. De hecho, lo que se paga en México por impuestos equivale casi a lo que cuesta el litro de combustible en los Estados Unidos.

De forma que estamos frente a un escenario en el que los altos impuestos en México propiciaron la aparición de un mercado negro ilegal, el del huachicol fiscal, porque se puede comprar combustible barato en los Estados Unidos y, si se evaden los impuestos, el mismo se puede vender a un precio razonable en México, generando altas ganancias.

En resumen, dado que el huachicol fiscal implica la entrada de grandes volúmenes de combustible y los altos precios derivados de los impuestos hacen poco competitivo el mercado de la gasolina en México, esto les permite a las organizaciones que participan en este esquema una alta rentabilidad, incluso mayor que la que ofrece la ordeña de combustible.

Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval) es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad pública y doctor en políticas públicas por el CIDE. Correo de contacto: victorsanval@gmail.com.