El asesinato del influencer César Gastélum durante una transmisión en vivo en Culiacán, Sinaloa, nos hace poner atención en un fenómeno preocupante, el asesinato de 36 influencers y creadores de contenido en los últimos 10 años, algo atípico que arroja la siguiente pregunta: ¿Qué razones explican estos asesinatos?
Lo primero que debemos descartar es que se trata de un fenómeno aleatorio. Sin duda, en un país con muchos asesinatos como México, no se puede evitar que alguna víctima mortal sea creadora de contenido, pero la cantidad tan alta que tiene una enorme concentración en los últimos años nos habla de procesos intencionales.
Algunos de los 36 casos no fueron perpetrados por el crimen organizado, como el feminicidio de Mariela Saidí, pero otros claramente fueron perpetrados por un grupo criminal, algunos incluso fueron señalados previamente como objetivos.
Por ejemplo, el 9 de enero de 2025, desde una avioneta fueron arrojados miles de volantes en donde el grupo de La Mayiza señalaba a 25 cantantes e influencers de colaborar con Los Chapitos, de los cuales seis han sido asesinados y varios de ellos tuvieron que dejar Culiacán para salvaguardar su seguridad.
Pero incluso quienes huyeron de Culiacán han sido perseguidos por el crimen organizado, prueba de ello son los asesinatos de Gail Castro, hermano de Markitos Toys, ocurrido en Ensenada, y de Camilio Ochoa en Temixco, Morelos, los cuales se consideran bajas de la guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa.
El asesinato de influencers es ante todo un fenómeno urbano; salvo algunos casos aislados en Huixtla, Chiapas, Puruándiro, Michoacán y en Juventino Rosas, Guanajuato, la gran mayoría de los asesinatos se concentran en grandes ciudades, ya que ahí es más común que vivan los creadores de contenido.
Pero además existe una hiperconcentración en tres zonas metropolitanas, con especial primacía de Culiacán, en donde se han registrado 12 de los 36 asesinatos, es decir, uno de cada tres, lo que propicia que ser influencer en dicha zona sea una actividad de alto riesgo.
Completan el listado la Zona Metropolitana de Guadalajara, en donde se han presentado cuatro casos distribuidos en Zapopan, Guadalajara y Tlajomulco, así como tres casos en la Zona Metropolitana de Acapulco.
Los casos de Culiacán están relacionados con la disputa interna que vive el Cártel de Sinaloa; los de la Zona Metropolitana de Guadalajara guardan estrecha relación con el CJNG y los de Acapulco se pueden atribuir a distintas organizaciones criminales.
de los asesinatos
Hay cinco factores que explican el aumento inusitado en la cantidad de asesinatos de creadores de contenido en los últimos diez años, los cuales se enumeran a continuación.
criminales en el marco de las
disputas entre los cárteles
Muchos creadores de contenido comenzaron a tener cercanía con el crimen organizado y a incluir temas relacionados con este en sus canales y redes, lo que elevó sus seguidores, pero los puso en riesgo.
Los propios cárteles utilizan a los influencers para incidir en la opinión pública, compartir información que les ayuda con su imagen, pero también para atacar a las organizaciones rivales, pero estas últimas pueden atentar contra la vida de los mensajeros.
El ejemplo más claro son los creadores cercanos al Cártel de Sinaloa, que al estallar la guerra interna quedaron en medio de ésta, teniendo que elegir facción, lo que los convirtió en objetivos de la contraparte. Por ello, esta disputa ha cobrado la vida de al menos 14 influencers.
de dinero
Diferentes textos periodísticos han dado cuenta del incremento en el uso de influencers por parte del crimen organizado para lavar dinero, sobre todo a través de donaciones simuladas en sus videos y transmisiones en vivo, que los influencers devuelven una vez blanqueadas.
El problema es que estos esquemas no están exentos de fraudes o malentendidos y por tanto las organizaciones criminales pueden sentirse estafadas y toman medidas contra los influencers.
Los creadores de contenido en sus publicaciones emiten opiniones, incluso se pueden burlar y ello en ocasiones molesta a algún líder criminal que tiene la capacidad de ordenar su ejecución como una forma de silenciar o de venganza.
El caso más claro en este rubro es el del Pirata de Culiacán, quien se burló de Nemesio Oseguera Cervantes, lo cual al parecer molestó al capo, que ordenó que privaran de la vida al influencer.
algún criminal
Existen casos en donde las y los influencers entablan relaciones sentimentales con algún integrante del crimen organizado y cuando surgen problemas en la relación los criminales pueden utilizar la violencia para resolverlos.
El caso más representativo en esta categoría es el de Valeria Márquez, quien presuntamente tenía una relación sentimental con el hijo de Ramón Ángel Álvarez Ayala, R1, quien pidió a su padre que la matara como consecuencia del rompimiento entre ambos y actos de celos de él.
Como ya se mencionó, no todos los casos involucran al crimen organizado; hay asesinatos que han sido un accidente, otros que se trata de crímenes pasionales o robos que salieron mal, pero la mayoría de los casos encuadran en los supuestos descritos en los otros cuatro puntos.