Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil negativa para casi todas las bolsas de valores importantes del planeta. Los principales índices neoyorquinos presentaron un comportamiento negativo este lunes, atentos al panorama tecnológico, actualizaciones comerciales y a especulaciones geopolíticas. El Dow Jones y el SP500 cayeron por cuarta ocasión en los últimos cinco días, mientras que el Nasdaq registró su segunda baja en ocho jornadas. El Nasdaq y el SP500 están a menos de dos por ciento de máximos, en tanto, el Dow Jones está a poco más de 5 por ciento de su récord.
Destacó que los presidentes de China y Estados Unidos acordaron la reducción de hasta 60 mil millones de dólares en aranceles recíprocos, como parte de un paquete de ocho medidas que buscan mejorar la relación bilateral entre las dos mayores potencias económicas del mundo. Además, el Presidente Trump confirmó que volverá a reunirse con el Presidente Xi en noviembre en China y, después, en la cumbre del G20 que se celebrará en diciembre en Miami. Los inversionistas están a la expectativa de perspectivas de política monetaria, el comportamiento de las tasas de interés y la publicación de datos en la semana como la nómina no agrícola.
De este lado de la frontera, los índices accionarios también abrieron la semana a la baja, en línea con el desempeño de sus contrapartes en Nueva York, como resultado de una mayor aversión global al riesgo por los altos precios del petróleo, por un repunte de las tasas de los bonos y por la falta de claridad sobre un acuerdo en la situación geopolítica de Medio Oriente. Con este descenso, ambos indicadores sufrieron su tercera baja en los últimos cuatro días de operación.
Sin muchas notas calendarizadas, destacó el reporte local de la balanza comercial, la cual registró un superávit de 605 millones de dólares en agosto, frente al déficit previo de 848 millones, lo que implicó una lectura inferior a la previsión de un superávit de mil 400 millones de dólares. Se trata del quinto saldo positivo consecutivo de esta cuenta, que mide la diferencia entre el valor de las exportaciones y las importaciones, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
En asuntos energéticos, tenemos que los precios internacionales del petróleo moderaron sus ganancias al final de la jornada de ayer, luego de que se informara que Arabia Saudita aumentó la producción a través de su estratégico oleoducto Este-Oeste tras concluir las reparaciones, lo que eclipsó la noticia de que el Presidente Trump hubiera rechazado una propuesta de paz condicionada de Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente. Así, el precio del barril de petróleo estadounidense, West Texas Intermediate, ganó 0.21 por ciento para ubicarse en 92.60 dólares, mientras que el crudo europeo, Brent del Mar del Norte, aumentó 0.92 por ciento para cotizar en 105.28 dólares el barril.
Según algunos analistas, los precios del petróleo repuntan y la presión en rendimientos se agudiza en la medida en la que decae el optimismo sobre un acuerdo para atenuar los efectos de la guerra en Medio Oriente, incluso a pesar de que Arabia Saudita reanudó el flujo de crudo a través del oleoducto Este-Oeste. Los petroprecios anotaron su tercer avance en las últimas cuatro sesiones, luego de que el Presidente Trump rechazara la oferta condicionada de Irán y de que aparentemente dijera a sus asesores que espera que los ataques estadounidenses contra el país persa se reanuden después de las elecciones intermedias de noviembre.
Por su parte, Abbas Araghchi, Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, ofreció el viernes pasado reabrir la estratégica ruta marítima y reanudar las negociaciones nucleares con Washington en un plazo de siete días, si la administración yanqui aceptaba las condiciones de Teherán. El funcionario declaró que si se cumplen ciertas condiciones, el Estrecho de Ormuz se abrirá al cabo de siete días y se reanudarán las conversaciones. En tanto, Arabia Saudita restableció el flujo de crudo a través del oleoducto Este-Oeste a alrededor de 3.5 millones de barriles por día. El oleoducto tiene una capacidad máxima de siete millones de barriles por día. Arabia Saudita lo clausuró a principios de este mes después de que sufriera daños por un ataque con drones lanzado desde Irak.
En temas cambiarios, observamos que el peso mexicano inició la semana con pérdidas frente al dólar, al ubicarse en 17.95 unidades interbancarias por divisa estadounidense, lo que representó un retroceso de casi 25 centavos respecto a su cierre previo. De esta manera, el peso cerró en su nivel más débil desde marzo, es decir, en su registro más bajo en seis meses y registró su peor desempeño diario desde abril.
El nerviosismo en los mercados regresó de la mano de un nuevo aumento en los precios del petróleo, luego de que el Presidente Trump rechazara las condiciones de alto al fuego planteadas por Irán. Las condiciones de Teherán incluyen el cese de lo que denomina “actos de agresión” estadounidenses, el fin del bloqueo naval y de la guerra económica, así como la liberación de activos iraníes, de acuerdo con declaraciones realizadas hace una semana por Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.
Otro factor que elevó la cautela entre los operadores al inicio de la semana fue un nuevo incremento de los rendimientos de los Bonos del Tesoro estadounidense, que operan en niveles no vistos en dos décadas. El rendimiento del bono a 10 años cerró en 5.24 por ciento, mientras que el correspondiente al bono a 30 años alcanzó 5.56 por ciento. Los precios de los bonos se mueven en sentido inverso a sus rendimientos y han bajado desde que los operadores incrementaron sus apuestas por nuevos aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal, ante la persistencia de las presiones inflacionarias. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.