Pruebas de que con huachicol se financian campañas

    El ingreso masivo de combustible ilegal requiere protección institucional, redes empresariales y canales de distribución, condiciones que también pueden facilitar el desvío de ganancias hacia campañas políticas, como fue el caso de Sergio Carmona en varios estados.

    A principios de julio, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos afirmó que el huachicol fiscal es controlado principalmente por el Cártel Jalisco Nueva Generación, que destina parte de los ingresos de esta actividad al financiamiento ilegal de campañas políticas en México. Esta afirmación no gustó a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien exigió pruebas de estos dichos.

    La posición de la Presidenta es válida, pero desafía a la lógica, de entrada, porque la única manera en la que nos podemos explicar que al año entren por aduanas controladas por el Ejército y la Marina cerca de 18 mil millones de litros de combustible ilegal, es mediante la corrupción de las más altas esferas.

    No hay forma de no ver los buques gigantescos que llegan a los puertos, las pipas que todos los días cruzan las fronteras y transitan por las carreteras o vías férreas del País. Ello sólo es posible con la anuencia de autoridades de varios niveles y es casi un hecho que reciben algo a cambio.

    Y una vez dentro del País, ese combustible se comercializa, pero no hay forma de hacerlo en bodegas clandestinas, esa cantidad sólo se puede hacer mediante gasolineras que en teoría Pemex debería fiscalizar, pero que lo hace de forma deficiente, lo que de nuevo nos lleva a una corrupción imperante.

    Por tanto, una vez establecido que el ingreso de combustible ilegal tiene muchas autoridades cómplices y que éstas reciben recompensas, por qué sería extraño pensar que parte de ese dinero ilícito termina en campañas políticas; al contrario, es un escenario plausible.

    Sergio Carmona Angulo,
    el ‘Rey del Huachicol’

    Lo peor del caso es que el Departamento del Tesoro ni siquiera tiene que sacar a la luz nuevos casos de financiamiento de campañas, sino que perfectamente puede acudir a los que ya documentó la prensa mexicana, en especial a los relacionados con Sergio Carmona Angulo, el llamado “Rey del Huachicol”.

    Sergio Carmona fue un empresario de Tamaulipas que desarrolló un esquema de ingreso ilegal de combustible, haciendo pasar el hidrocarburo como aceite reciclado para evadir los impuestos, lo que le permitió amasar una fortuna importante, que le abrió las puertas con muchos políticos del PRI, PAN y Morena.

    Uno de los más importantes fue Mario Delgado, quien fue presidente de Morena y a quien Carmona prestó su avión privado en varias ocasiones; pero también se tienen elementos para ligarlo con Américo Villarreal, el Gobernador de Tamaulipas, y con varios alcaldes y políticos de dicho estado.

    Hay textos que incluso lo señalan como responsable de financiar las campañas de Morena a las gubernaturas en Nuevo León, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit, aunque en estos casos no hay elementos tan sólidos como en el caso de Tamaulipas, donde los nexos parecen tener la fortaleza suficiente.

    Por ello suena complicado que el Gobierno de Estados Unidos no tenga pruebas del nexo entre los ingresos ilícitos por huachicol fiscal y el financiamiento de campañas políticas de Morena y otros partidos.

    El autor es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, especialista en seguridad y doctor en políticas públicas por el CIDE.