Sinaloa sin el ‘serenos, morenos’
Jesús Ibarra aspira a Gobernador

OBSERVATORIO
19/05/2026 04:02
    Lo real es que la dirigencia nacional de Morena ni la Presidenta Claudia Sheinbaum le ponen en rojo el semáforo futurista a los hombres, declarando el conveniente ‘serenos, morenos’ que les dejaría la vía libre sólo a las mujeres. Al contrario, el lenguaje político es el silencio que alienta al ruidoso hándicap de la sucesión donde la caballada ni siquiera sabe hacia dónde corre aprisa Sinaloa.

    Jesús Alfonso Ibarra Ramos alza la mano para competir por la candidatura del Movimiento Regeneración Nacional al Gobierno de Sinaloa tras la valoración, dice, de la emergencia de reconstruir los ciudadanos de bien al otrora granero de México, a tal grado de que ningún sinaloense se sienta en peligro o se avergüence de vivir aquí por los estigmas que se le recalcan al solar de los once ríos. Además recopila opiniones e intenciones para presentar un proyecto de gobierno elaborado por la sociedad.

    Afirma que se registrará cuando la convocatoria de Morena determine los plazos y términos y el tiempo que falta por transcurrir lo utilizará en involucrar a la población en el diagnóstico de cómo estamos y cuál Sinaloa ha de emerger de las circunstancias adversas que tocan fondo con las crisis de la seguridad pública, política y económica a ras de la ingobernabilidad.

    La apuesta consiste en que el movimiento de la Cuarta Transformación todavía no determina, ni está escrito en ningún lado, que la cuota de género les corresponde a mujeres en lo concerniente a la postulación para la titularidad del Ejecutivo estatal. Cree que está en curso la valoración partidista de qué perfil de gobernante deberá presentar para hacerle frente a la complicada coyuntura sinaloense.

    Por supuesto que el evento encabezado el domingo en Culiacán por Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, significa la voz de arranque de Ibarra Ramos en la contienda interna fundada en la posibilidad de que la cúpula guinda dé un viraje sorpresivo en la decisión donde todas las encuestas proyectan, hoy, a la Senadora Imelda Castro Castro a la candidatura a Gobernadora y a las siglas del cuatroteísmo a una victoria abrumadora.

    La diferencia sería en todo caso que Jesús Ibarra le da forma a un plan de gobierno 2027-2033 participativo en el cual plantea incluir a los más aptos para el ejercicio de la función pública sin importar el partido del que provengan, con la égida que delineó Ramírez Cuéllar en la Convención Culiacán: reconstruir la grandeza de Sinaloa a través del fortalecimiento de las actividades productivas; lograr seguridad pública como factor de estabilidad para atraer inversiones y recuperar el crecimiento económico, y empujar la estrategia de recuperación basada en la coordinación y la participación social al margen de diferencias partidistas.

    Hasta ahora Ibarra Ramos irrumpe como el único candidato del sector masculino que se registre en el proceso intramuros del movimiento de la Cuarta Transformación trayendo en el currículum las credenciales de haber sido dos veces Diputado local, una por el Partido Nueva Alianza y otra por Morena, y ahora Diputado federal tras haber renunciado al PANAL en 2018. Fue secretario particular en la Oficialía Mayor de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación en los tiempos en que Enrique Martínez y Martínez estuvo al frente de esta dependencia.

    También registra el desempeño como asesor del ex Alcalde de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro; director de Promoción e Inversión Turística del Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa en el gobierno de Jesús Aguilar Padillla, y Subdirector de Enlace con Entidades Federativas de la Secretaría de Gobernación cuando Miguel Ángel Osorio Chong presidió la Segob.

    Ibarra se reta a sí mismo, a los 45 años de edad. Se atiene a que cualquier viraje súbito en el timón de la 4T sinaloense lo requiere peleando por la Gubernatura con su planteamiento para que la salud política, económica y social del estado mejore al inyectarle participación ciudadana. “No tenemos por qué vivir así ni estar pensando en irnos a otros lugares antes de recuperar la fortaleza que invariablemente pone de pie a Sinaloa”, sostiene.

    Lo real es que la dirigencia nacional de Morena ni la Presidenta Claudia Sheinbaum le ponen en rojo el semáforo futurista a los hombres, declarando el conveniente “serenos, morenos” que les dejaría la vía libre sólo a las mujeres. Al contrario, el lenguaje político es el silencio que alienta al ruidoso hándicap de la sucesión donde la caballada ni siquiera sabe hacia dónde corre aprisa Sinaloa.

    Y ellos, todos, se presentan como alazanes tostados antes que cansados.

    Reverso

    Si el corral carece de trancas,

    Y el taste es de pesadilla,

    Que las mujeres monten en silla,

    Y los hombres cabalguen en ancas.

    Águila en caída libre

    Nadie debe tomar a la ligera el pronunciamiento que publicó ayer la Universidad Autónoma de Sinaloa sintetizado en “la UAS ya cumplió; falta la corresponsabilidad del Gobierno” porque se trata de la viabilidad financiera de la casa de estudios y de la solución a problemas estructurales que la aquejan desde hace años, entre estos el esquema de jubilación dinámica. Los pactos social e institucional deben activarse por tres frases claves de la solicitud de auxilio: existe el riesgo de suspender actividades por insuficiencia de recursos; no se pide desde la comodidad sino desde la necesidad del contexto, y en los últimos tres años no ha recibido recursos extraordinarios federales mientras que el apoyo estatal a través de préstamos ha permitido continuar operaciones pero no resuelve el problema de fondo.