“Imaginaria” es una novela del escritor guatemalteco Kristopher Rodas, donde el protagonista utiliza el recurso de su imaginación como mecanismo para contrarrestar las cargas emocionales a las que se enfrentan las personas en este mundo problemático.
La imaginación se convierte en potente taller de infinitas estrategias y posibilidades en medio del ambiente hostil, violento y traumático en que nos movemos, como lo recordó John Lennon en su icónica canción pacifista: “Imagina que no hay países, no es difícil de hacer. Nada por lo que matar o morir, y ninguna religión tampoco. Imagina a toda la gente
viviendo la vida en paz...
“Imagina que no hay posesiones, me pregunto si puedes. Sin necesidad de codicia o hambre, una hermandad de hombres. Imagina a toda la gente compartiendo el mundo...
“Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único. Espero que algún día te unas a nosotros, y el mundo sea uno solo”.
De igual forma, el escritor y presidente del Colegio de Sinaloa, Élmer Mendoza, hizo referencia a una historia imaginaria, al recibir el Premio Excelencia en Letras de Humanidad 2026, otorgado por la Cámara de Diputados y el Instituto Cervantes.
Élmer propuso una brillante iniciativa: “que cada diputado y diputada done un libro de cuentos infantiles a un maestro de su distrito. Imaginen: son 500 diputados y diputadas, 500 escuelas, 500 profesores; supongan que cada maestro tiene 20 alumnas y alumnos. 10 mil pequeñas y pequeños pueden recibir una historia de imaginación; imaginen que regales dos libros, serían 20 mil, ¿se imaginan? Pues bueno, esa es una historia imaginaria que es posible hacer realidad y es sencillísima”.
Citando a El Quijote (primera parte, capítulo 22), invitó a imaginar que las armas pueden tener por objeto y fin la paz.
¿Soy capaz de imaginar?