Advierten ingenieros que inundaciones y daños en el malecón de Mazatlán requieren prevención

Especialistas señalan que la infraestructura debe adaptarse a fenómenos meteorológicos más severos; plantean estudios técnicos, mantenimiento y obras de protección para reducir riesgos en las costas de Sinaloa
25/10/2026 14:29

CULIACÁN._ Las inundaciones registradas en Sinaloa durante las últimas semanas de septiembre y los daños en distintos puntos del malecón de Mazatlán evidencian la necesidad de revisar las condiciones de la infraestructura, actualizar los criterios de construcción y desarrollar soluciones sustentadas en estudios técnicos, advirtieron especialistas en ingeniería civil.

David Armando Beltrán Vargas, integrante del Colegio de Ingenieros Civiles, consideró que los daños en la infraestructura costera deben analizarse a partir de los cambios en las condiciones del mar y de fenómenos que posiblemente no fueron contemplados cuando se realizaron las construcciones.

“Muchas de las ocasiones estas construcciones se hicieron antes de que hubiera una especificación, un reglamento que nos dijera: oye, tenemos que considerar lo que hay mención de la acción y efecto de la marejada”, expuso.

El especialista señaló que las condiciones meteorológicas han cambiado y que la infraestructura existente debe evaluarse frente a fenómenos que pueden presentarse con mayor intensidad.

Sobre los daños registrados en el malecón de Mazatlán, consideró que pudieron existir alternativas de ingeniería para prevenir o reducir las afectaciones, aunque subrayó que es necesario estudiar el comportamiento del mar y las condiciones particulares de la zona antes de determinar las medidas adecuadas.

“¿Se pudo haber evitado? Posiblemente sí, porque habrán soluciones para poder tomar en consideración la acción y efecto del malecón”, expresó.

Beltrán Vargas agregó que la falta de información y de mediciones constantes dificulta el trabajo de los ingenieros, particularmente cuando deben elaborar modelos para anticipar el comportamiento de fenómenos naturales.

“Si no tenemos esa información, estamos con los ojos vendados”, advirtió.

Por ello, consideró necesario contar con datos que permitan sustentar los modelos analíticos y estadísticos, además de evaluar el estado de la infraestructura, su antigüedad y las necesidades de mantenimiento, reparación o sustitución.

El ingeniero también destacó que los daños visibles deben considerarse señales de alerta para intervenir antes de que evolucionen hacia afectaciones mayores.


Plantean alejar construcciones de las zonas de riesgo

Otros especialistas señalaron que el crecimiento del nivel del mar y la fuerza del oleaje representan desafíos para las construcciones cercanas a las playas.

Marco Antonio Noriega Salazar planteó que las nuevas edificaciones deben mantener una mayor distancia respecto de las zonas costeras y contar con cimentaciones adecuadas a las condiciones del terreno y a los riesgos de socavación.

“Ya no se puede seguir construyendo cerca ni mucho menos dentro de los cauces del mar o de los ríos; tenemos que cada vez alejarnos lo más que se pueda de esos márgenes”, sostuvo.

Los ingenieros reconocieron que retirar las construcciones existentes puede resultar complicado por la magnitud de las inversiones involucradas. Por ello, propusieron evaluar alternativas de protección que permitan disminuir el impacto del oleaje y evitar que continúe el deterioro de la costa.

Entre las opciones mencionaron la instalación de escolleras, estructuras formadas por grandes rocas que pueden reducir la energía de las olas y mitigar la erosión y la socavación.

Sin embargo, advirtieron que estas obras también modifican las condiciones de las playas, por lo que su implementación debe considerar sus posibles efectos en el entorno y en la actividad turística.