Agricultores de Sinaloa advierten escalada en protestas ante promesas incumplidas
El sector agrícola de la entidad se encuentra en un estado de hartazgo debido a la falta de respuestas concretas y al incumplimiento de acuerdos por parte del Gobierno federal.
Enrique Riveros Echavarría, consejero de la Asociación de Agricultores de la Confederación Patronal de la República Mexicana, informó que ante la cercanía de las trillas, los productores señalan que la desesperación crece y las manifestaciones podrían radicalizarse.
“Esto es lo que dice el hartazgo de que pasa el tiempo, pasan las negociaciones y seguimos sin respuesta”, asentó.
A pesar de que el Gobierno del Estado ha destacado la comercialización de 3 mil toneladas de maíz, cuestionó la validez de estas operaciones cuando aún no existe un precio base establecido.
“¿Cómo puedes vender algo si no sabes a cuánto te lo van a pagar?”, señaló.
Calificó dichas transacciones como simples intenciones de compra que no garantizan rentabilidad para el productor.
También señaló que los agricultores aspiran a alcanzar un precio de entre 6 mil 500 y 7 mil pesos por tonelada, pero la realidad del mercado basada en futuros y tipo de cambio apenas proyecta unos 4 mil 500 pesos.
Según el líder agrícola, hasta el momento solo han recibido promesas de buenas intenciones que no han culminado en nada concreto.
Riveros Echavarría desmintió las declaraciones oficiales que aseguran la existencia de acuerdos con los productores sinaloenses.
Criticó que se les pida seguir esperando mientras arrastran adeudos de años anteriores, como el apoyo de 200 pesos que no se le ha pagado a ningún productor, y los 750 pesos que aún se les deben a cerca de 15 agricultores.
“No se vale decir que estamos de acuerdo cuando todos los anteriores no se han cumplido, entonces creo que esta es una llamada de auxilio”, informó.
Ante el estancamiento de las negociaciones que ya suman dos años de retrasos, los productores advirtieron que quedarse en casa no es opción, pues no ha funcionado.
Las manifestaciones, que ya incluyen bloqueos con tractores, podrían ir escalando en intensidad conforme la necesidad apremie y el tiempo se agote para el inicio de las cosechas.