CEDH espera que Graciela Domínguez ayude a destrabar la crisis de violencia y economía en Sinaloa
La llegada de Graciela Domínguez Nava al Gobierno de Sinaloa genera buenas expectativas en la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, aunque su principal reto será enfrentar una crisis de violencia que está por cumplir dos años, señaló el presidente del organismo, Óscar Loza Ochoa.
Consideró acertada la decisión del Congreso del Estado de designar a Domínguez Nava como Gobernadora interina y destacó que conoce de cerca la vida pública del Estado, tanto por su trayectoria política como por su paso por organizaciones sociales.
“A mí me parece adecuado el nombramiento a la maestra Graciela, ella pues tiene una larga experiencia como activista social, ha ocupado responsabilidades públicas”, comentó.
Loza Ochoa dijo que, por lo que escuchó en su primer discurso, Domínguez Nava tiene identificado el escenario que enfrenta Sinaloa.
“Creo que tiene claro cuál es la situación que vive el Estado de Sinaloa, una crisis que lleva para dos años y que hay que remontar”, expresó.
Pero señalo que no basta con concentrar los esfuerzos en la seguridad y que la recuperación económica tendrá que avanzar al mismo tiempo, porque mientras la actividad productiva no se reactive será difícil hablar de una salida completa a la crisis.
“Si no resolvemos el problema de que repunte la economía, difícilmente podemos lograr la otra parte”, sostuvo.
Por ello, consideró necesario que Domínguez Nava abra diálogo con los sectores económicos del Estado, además de mantener como prioridades la seguridad, la educación y la construcción de paz.
La CEDH dijo está en disposición para trabajar en conjunto.
El organismo, además, busca plantear una mesa de trabajo con el Gobierno estatal para abordar distintos pendientes en materia de derechos humanos.
La apuesta, dijo, es que las instituciones puedan contribuir a que la crisis que comenzó en septiembre de 2024 deje de prolongarse y se empiecen a atender sus consecuencias.