CEDH pide medidas integrales para proteger a policías ante ola de asesinatos en Sinaloa
CULIACÁN._ Que el asesinato de policías en la entidad sea abordado no solo en la Mesa de Seguridad, sino también mediante un análisis especializado que permita definir medidas concretas de protección para las corporaciones, sugirió Óscar Loza Ochoa, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Señaló que la autoridad debe encargar estudios a especialistas en la materia, con el objetivo de identificar acciones que fortalezcan la seguridad integral de los elementos no únicamente en el aspecto físico, sino también en el ámbito moral y emocional.
Loza Ochoa subrayó que quienes integran las distintas corporaciones de seguridad enfrentan condiciones de alto riesgo, por lo que es indispensable que el Estado revise y refuerce las estrategias destinadas a su protección, garantizando su integridad y el respeto a sus derechos humanos.
“En primer lugar, que sea tema no solo de la mesa de seguridad, sino que puedan encargar a especialistas un estudio al respecto para encontrar qué medidas se pueden llevar a cabo desde la misma autoridad para proteger mejor la seguridad no solo física, sino también moral de todos los que forman parte de las diferentes corporaciones”, apuntó.
De acuerdo con el recuento más reciente de la organización Causa en Común, entre el 1 de enero y el 18 de diciembre de 2025 fueron asesinados al menos 336 policías en México, lo que representa un promedio de un agente por día y un incremento de 8 por ciento respecto al mismo periodo de 2024.
En este escenario, Sinaloa encabeza la lista nacional con 46 policías asesinados, seguido de Guerrero con 37, Guanajuato con 36, Michoacán con 33 y Veracruz con 24.
El incremento en Sinaloa ha sido particularmente alarmante, pues en los últimos tres años, la entidad pasó de cinco policías asesinados en 2023 a 16 en 2024 y 46 en 2025, lo que representa aumentos de 220 por ciento y 187 por ciento, respectivamente.
Desde septiembre de 2024, el estado atraviesa una crisis de seguridad derivada de las disputas entre Los Chapitos y La Mayiza, facciones internas del Cártel de Sinaloa, tras la captura en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada junto a Joaquín Guzmán López.
Esta fractura detonó una ola de violencia que ha dejado 2 mil 548 homicidios dolosos desde entonces y que también ha resultado mortal para los cuerpos policiales.
Las agresiones han afectado a corporaciones municipales, estatales, federales y a la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado, concentrándose principalmente en la capital sinaloense.
Los hechos han ocurrido en distintos contextos: enfrentamientos armados, ataques directos, agresiones fuera de servicio e incluso contra elementos ya retirados.
El último caso registrado sucedió en la sindicatura de Aguaruto, en Culiacán, cuando asesinaron a balazos al director de la Unidad de Vialidad de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán, Francisco Javier Zazueta Lizárraga, el pasado 5 de enero.
Ante este panorama de vulnerabilidad, Loza Ochoa recordó que la CEDH ha solicitado en reiteradas ocasiones a las policías municipales y a la Policía Estatal modificar sus reglamentos para permitir que los agentes porten sus armas durante sus días de descanso, como una medida mínima de autoprotección frente al nivel de violencia que enfrenta la entidad.
“Una de las cosas que hay que replantear este 2026 es la gran necesidad de que se retomen las tres medidas cautelares que nosotros planteamos, creo que hay que reiterarles”, mencionó el presidente de la CEDH.
“Yo sigo siendo la idea de que tenemos que cuidar a los que nos cuidan, pues. Y las medidas cautelares llevan esa orientación y lo otro, de cuál debe ser la práctica cuando andan en la calle, de cómo hay que cuidarse, pues yo creo que sí hay algunas cosas en las que podemos platicar, que serían de provecho para los policías”.