Color y cultura en el Paseo del Ángel: Sharey Mendoza pinta transformadores de pedestal en el corazón de Culiacán
En un esfuerzo por revitalizar el atractivo turístico y cultural del centro de la ciudad, la arquitecta y artista plástica Sharey Mendoza Félix ha convertido transformadores de pedestal en lienzos que narran la identidad sinaloense.
A través de la intervención de dos transformadores de pedestal ubicados en el emblemático Paseo del Ángel, entre las calles Jesús Andrade y Aquiles Serdán, la artista de 36 años buscó activar este espacio para el disfrute de locales y visitantes.
“Por el Pasado del Ángel hay unos rectángulos que me dieron la oportunidad de pintar cosas del Paseo del Ángel”, compartió Sharey Mendoza.
Nacida en Culiacán, la pintora inició su camino en el arte urbano hace seis años, aunque su formación académica formal en artes plásticas comenzó en 2021 como una segunda carrera después de la arquitectura.
Para ella, la pintura fue un refugio tras un difícil accidente familiar, encontrando en el arte un medio para canalizar emociones que no podía expresar con palabras.
“Busqué el arte para poder afrontar mis tristezas y yo me quise preparar y fue cuando ya inicié en la escuela de artes plásticas y te enseñan un poco más a crear cosas, no solamente a pintar, sino también a la composición que era lo que yo quería”, señaló.
Actualmente, Sharey Mendoza logró una sinergia entre la arquitectura y las artes plásticas, utilizando sus conocimientos técnicos para entender los espacios y su sensibilidad artística para decorarlos con temáticas de vegetación, flora y fantasía.
La intervención, realizada durante el mes de diciembre, constó de dos piezas clave solicitadas por los empresarios José Valenzuela García, presidente del Patronato de Rehabilitación de Centros Históricos.
El objetivo primordial fue mejorar la estética de la zona, reemplazando transformadores descuidados por obras que reflejaran la vida del Paseo del Ángel.
El primer contenedor ubicado entre las calles General Ramón Corona y Aquiles Serdán, está dedicado a la gastronomía local, ya que en él se aprecia a una persona cocinando un platillo de camarones con verduras, rodeada de elementos típicos como pozole, tacos y café, utilizando colores vibrantes que representan la cocina de los restaurantes del sector.
El segundo contenedor situado entre las calles Jesús Andrade y General Ramón Corona, se enfoca en la música y la alegría del carnaval, ya que esta pieza, en la que colaboró la también artista Quetzalli, presenta una guitarra, un acordeón y un sol radiante, símbolo del calor característico de Culiacán, junto a figuras que tocan tambores de felicidad y unión.
La creación de las 2 obras duró aproximadamente cuatro días por pieza, iniciando el 15 de diciembre y concluyendo para las festividades de Nochebuena.
El proceso técnico incluyó la limpieza profunda de los contenedores eliminando carteles y chicles, lijado, sellado y la aplicación de pintura y plumones acrílicos, finalizando con una capa protectora para asegurar la durabilidad de la obra a la intemperie.
Para Sharey Mendoza, este proyecto representó una oportunidad de demostrar que el arte va más allá de lo decorativo.
“Mucha gente piensa que son dibujitos y no te deja nada económico, pero realmente no, porque es algo más espiritual, te calma a ti para seguir adelante. La vida es difícil, pero si tú tienes tu hobby o el amor a lo que realmente haces que es pintar te ayuda a salir adelante”, aclaró.