Comunidad y carencias marcan la espera de solicitantes de Vivienda del Bienestar en Culiacán
Bajo condiciones climáticas adversas y carencias de sombra y agua, cientos de derechohabientes en comunidad transformaron las inmediaciones de la colonia Hacienda del Valle en un campamento temporal para asegurar uno de los 368 departamentos del programa federal Vivienda del Bienestar.
La jornada estuvo marcada por guardias nocturnas, el uso de grupos de WhatsApp para mantener el orden y la carencia de infraestructura básica de atención en el sitio.
Desde el sábado 13 de junio al inicio de las asignaciones, las familias comenzaron a arribar al terreno ubicado entre las calles Cerro de las Mitras y Constituyente Francisco Mujica, instalando casas de campaña para garantizar su lugar en la fila.
Karely Sánchez, interesada en adquirir su primer patrimonio, relató que para el lunes de madrugada ya existían listas de espera previas, lo que obligó a los nuevos asistentes a permanecer bajo el sol y la lluvia que afectó la zona.
“La sombra ahorita, porque ayer nosotros estuvimos como hasta las 12, yo creo que cuando les dijeron que iban a respetar la lista que se pudieron retirar y la lluvia nada más”, informó Karely Sánchez.
Ante la lentitud del proceso, derivado de la disponibilidad de solo dos equipos de cómputo para procesar los trámites en un remolque de dimensiones reducidas, los ciudadanos implementaron un sistema de autogestión.
Paulina Castro, quien labora en el área administrativa de una empresa cárnica, explicó que los solicitantes se dividieron en grupos de WhatsApp por listados para coordinar relevos de vigilancia.
La ciudadana informó que aprovechando su periodo vacacional, asumió tareas de guardia para informar sobre el avance de los turnos a quienes debían retirarse a sus centros de trabajo.
“En lo personal yo me ofrecí para quedarme aquí y estar haciendo guardia, me tocaron vacaciones y aproveché”, compartió Paulina Castro.
La experiencia de espera incluyó desafíos físicos considerables ya que Kisenia Galaviz, enfermera de profesión y originaria de Navolato, describió las dificultades de permanecer en un sitio con riesgo de resbalones por el lodo generado por las lluvias, seguidas de altas temperaturas.
“Nos tocó que estuviera lloviendo, todo lleno de lodo aquí con peligro de resbalar y ahora nos tocó el solazo, estamos aquí prácticamente mal pasándonos, ahí está en la tienda, pero no es como que compremos comida, es algo para amortiguar”, señaló Kisenia Galaviz.
Los asistentes debieron proveer sus propios insumos, instalando toldos y sombrillas de jardín, además de subsistir con alimentos básicos adquiridos en tiendas cercanas ante la falta de servicios en el área de construcción.
Pese a que Omar Castaños, jefe del departamento comercial del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, confirmó que la asignación de la totalidad de las viviendas se concretó en el primer día, la falta de coordinación informativa con las oficinas centrales en la Ciudad de México generó incertidumbre entre los asistentes.
Muchos ciudadanos acudieron buscando una casa muestra inexistente, descubriendo al llegar que la demanda ya había agotado la oferta disponible, lo que intensificó la urgencia de quienes sí lograron registrarse para no abandonar su puesto en la fila hasta concluir el trámite oficial.