Crimen organizado en México: un negociazo que posiciona al País en los primeros lugares de criminalidad a nivel global
La violencia en México no es solo un fenómeno de agresividad o patología social, sino un modelo de negocio que busca beneficios económicos y que ha posicionado al país en los primeros lugares de criminalidad a nivel global, advirtió Cristina Ibarra, presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados.
La presidenta señaló que, según las últimas mediciones internacionales, México ocupa el tercer lugar mundial en crimen organizado, destacando especialmente en el tamaño del mercado, donde el país es calificado con el primer puesto.
“Quiero hacer llamar la atención a las últimas medidas del crimen organizado México parece a nivel internacional como el tercer lugar en el mundo”, compartió Cristina Ibarra.
También subrayó que la inseguridad no es producto de expresiones culturales como los narcocorridos, sino de un negociazo que vincula actividades legales e ilegales.
Cristina Ibarra presentó una investigación realizada junto a la Escuela de Economía que mide el costo de oportunidad de las personas que dejan de laborar debido a homicidios y desapariciones.
El estudio revela que la mayoría de las víctimas de estos delitos son hombres en edad productiva, de entre 15 y 40 años, lo que representa una pérdida directa de capital humano para el país afectando salarios y obliga al sector productivo a costear su propia seguridad.
A nivel nacional de pérdidas económicas por la suma de homicidios y desapariciones, estados como Morelos, Colima y Guanajuato encabezan la lista.
Sinaloa aparece en los primeros lugares de la tabla, aunque no en la cima, debido a que su Producto Interno Bruto per cápita está por debajo de la media nacional, lo que afecta la valoración económica en el modelo de estimación.
Sin embargo, Cristina Ibarra compartió que la inseguridad afecta negativamente los salarios y limita el crecimiento económico y también señaló que cualquier empresario que empieza a tener éxito debe invertir en protección, lo que reduce la competitividad y la productividad.
Uno de los puntos señalados por la presidenta de los economistas es la facilidad con la que el crimen organizado recolecta dinero mientras el ciudadano común es vigilado estrechamente.
“Si quiero hacer una transferencia de 100 mil pesos, el banco inmediatamente me llama para saber de qué se trata la transferencia”, relató.
Finalmente señaló que las redes de empresas legales y bienes raíces que utilizó el crimen organizado, como las vinculadas a personajes como El Chapo Guzmán o El Mencho, manejan millones de dólares sin ser detectados fácilmente por el sistema.