"¿Cuáles son las señales para pedir ayuda profesional si perdiste a un ser querido en la pandemia?"

"La pandemia de Covid-19 ha complicado los duelos por las muertes inesperadas y múltiples pérdidas que han sufrido las familias, explicó la tanatóloga Verónica de León de Cuetos de Déjalos Ir con Amor"
22/02/2021

Belem Angulo / Karen Bravo

CULIACÁN._ La pandemia de Covid-19 ha cambiado el duelo que viven las personas que perdieron a un familiar ya que no existe tiempo para asimilar, explicó la tanatóloga Verónica de León de Cuetos de Déjalos Ir con Amor.

“El proceso de duelo en pandemia se ha definido como un proceso complicado porque han sido muertes inesperadas, muertes múltiples en muchas familias, y sobre todo sin ritual de despedida, sin funeral, sin poder decir adiós”, comentó.

La pena por la que pasan las personas que pierden un ser querido por coronavirus provoca en ellas síntomas como depresión, ansiedad, llanto repentino, compulsión por la comida o desgano por hacer algunas actividades.

“Esto contribuye a que las personas se encuentren enojadas con Dios. Se cree como una parte de castigo la muerte, no es un castigo, la muerte es una realidad solo que nos impactó muy fuerte porque no consideramos a la muerte como una realidad”, abundó de León de Cuetos.

A esta situación se agregan episodios de ansiedad, de miedo a enfermar o a morir porque junto con la pérdida de un ser querido se suman otras asociadas a la pandemia como la pérdida del trabajo, la salud, del poder adquisitivo.

“Y cuando han requerido hospitalización se han perdido los bienes que tenían disponibles porque la hospitalización está creando una crisis económica también a las familias”, explicó la especialista.

Cuando una persona acompaña a otra en su duelo debe considerar distintos aspectos para valorar si es necesaria la ayuda de un profesional y estos varían de acuerdo a la edad del deudo.

Si se trata de un infante tiene que poner atención en berrinches o accidentes por no controlar el esfínter; en el caso de los adolescentes algunas señales de alerta son el aislamiento, consumo de drogas o llantos frecuentes; y en adultos si manifiestan dejar de trabajar, tienen pleitos familiares o ideas de suicidio, pero si el afectado puede identificar en sí mismo las señales de alerta es momento de pedir ayuda cuando su vida está afectada con los otros dolientes debido a cambios de humor o depresión.

La opción principal es acudir con un especialista en salud mental, recomendó de León de Cuetos, pero líderes espirituales pueden constituir redes de apoyo sólidas que acompañen un tratamiento médico.

“Puede que vaya de la mano conjuntar todos los recursos de apoyo y la fe es una de las partes que puede hacerse un conducto para darle sentido a la pérdida”, sugirió.

Existen dos tipos de duelo, continuó: el normal, que es cuando la persona puede identificar y aceptar el proceso como algo natural; y el complicado, que tiene que ver con el tipo de pérdida que sufre el individuo.

El acompañamiento que reciba cada persona considera elementos particulares como la personalidad del paciente, trastornos anteriores y el tipo de pérdida. El proceso es individual influido por el tipo de relación que tenían y cada quien lo vivirá de una forma diferente. Sin embargo, la comunicación será siempre el cimiento sobre el que se basa el cerrar ciclos afectivos y sobrellevar duelos.

PROTOCOLO FUNERARIO EN PANDEMIA

En abril del 2020 la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios ordenó la suspensión de los rituales funerarios para las personas fallecidas por Covid-19. Las nuevas medidas contemplaron la cremación de los cuerpos dentro de las primeras 12 horas después del diagnóstico de muerte, debían ser trasladados en bolsas selladas herméticamente o envueltos en telas, posteriormente los restos serían colocados en un ataúd cerrado que previamente fue desinfectado.

En el caso del velatorio del Sistema DIF Sinaloa modificaron su operación desde el mes de marzo del 2020, previo al anuncio oficial explicó Lizbeth Castro Sánchez, Directora de Atención al Adulto Mayor e Integración Social.

Los trabajadores fueron equipados con overoles, cubrebonas KN95, desinfectantes y caretas especiales. También suspendieron los servicios funerarios, los cuales reactivaron en el mes de septiembre, para ello redujeron el aforo de 70 personas de capacidad por capilla, a solo 20 asistentes; la restricción también aplicó para los servicios otorgados en domicilio ya que el velatorio incluía nada más 30 sillas para el funeral. Previo a la pandemia los funerales eran generalmente de 24 a 72 horas, lo que se recortó a un periodo máximo de cinco horas. Después de llegar del hospital a la funeraria, y de no haber mucha demanda, los familiares reciben en cenizas a sus seres queridos muertos por coronavirus seis horas después aproximadamente.

El velatorio del DIF Sinaloa otorga servicios a familias en situación precaria. Para poder acceder a ellos son sometidos a un estudio socioeconómico y la institución cobra una cuota de recuperación, pero a veces eso no es suficiente ya que hay personas que no pueden rentar las capillas para darle el último adiós a sus seres queridos.

“Les damos la oportunidad de que velen las cenizas incluso hemos hasta prestado (la capilla) absorbiendo nosotros los costos de la sala de velación porque entendemos que tienes que pasar por este proceso de duelo, entonces van directamente al crematorio y les damos unos momentos para estar en la sala de velación para que se despidan”, detalló la funcionaria del DIF.

“Creo que es bien importante darle su espacio, darle su lugar y darle ese momento de duelo que todos debemos de tener a final de cuentas”, comentó.