Culiacán cae a su peor nivel de competitividad urbana y se coloca entre las tres ciudades peor evaluadas del País
Culiacán registró en 2026 su peor nivel de competitividad urbana desde que existe medición, al ubicarse en el tercer peor lugar nacional entre las zonas metropolitanas evaluadas por el Instituto Mexicano de Competitividad.
De acuerdo con los resultados del Índice de Competitividad Urbana correspondientes al primer trimestre de 2026, Culiacán obtuvo una calificación de apenas 48 puntos en una escala de 100, lo que representó una caída de cuatro posiciones respecto al año anterior.
El estudio del IMCO mide la capacidad de las ciudades para generar, atraer y retener talento e inversión, factores considerados fundamentales para impulsar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida de la población.
Para ello analiza 35 indicadores agrupados en seis grandes rubros: Derecho, Innovación y Economía, Infraestructura, Mercado de Trabajo, Sociedad y Medio Ambiente, y Sistema Político y Gobiernos.
En la edición más reciente, Culiacán quedó apenas por encima de Cuernavaca, que ocupó el último lugar nacional con 44 puntos, y Tijuana que registró 45 puntos; mientras que las zonas metropolitanas de Querétaro y Guadalajara encabezaron la clasificación con 64 unidades.
Culiacán, además de ubicarse entre las tres zonas metropolitanas con peor desempeño, alcanzó el puntaje más bajo de toda su serie histórica.
La posición alcanzada contrasta con el desempeño que registraba hace apenas unos años.
En 2025 obtuvo 51 puntos; en 2024 y 2023 alcanzó 56; en 2022 se colocó incluso entre las ciudades mejor evaluadas del País al ocupar el cuarto lugar con 57 puntos.
Sin embargo, desde entonces la tendencia se ha revertido de manera constante.
El histórico del indicador muestra que Culiacán llegó a alcanzar 62 puntos en 2020, la cifra más alta de la que se tiene registro reciente.
Antes de ello había obtenido 60 puntos en 2019, 57 en 2018, 55 en 2017, 56 en 2016 y 55 en 2015, fecha hasta donde llega el registro.
Entre 2020 y 2026 la ciudad perdió 14 puntos de competitividad, mientras que respecto a 2022, cuando figuraba entre las mejores evaluadas del País, la reducción fue de nueve puntos.
Los resultados se presentan en un contexto particularmente complejo para la capital sinaloense, marcado por desafíos en materia de seguridad, cierre de empresas, desaceleración económica y afectaciones en diversos sectores productivos, esto debido a una crisis de seguridad que enfrenta el estado desde septiembre de 2024 derivado de una pugna interna del Cártel de Sinaloa.
El ICU no mide únicamente variables económicas, sino también factores relacionados con el Estado de derecho, el funcionamiento institucional, las condiciones laborales, la infraestructura urbana y los indicadores sociales y ambientales.
De acuerdo al IMCO, la competitividad urbana se traduce en la posibilidad de que las ciudades ofrezcan condiciones adecuadas para el desarrollo de las personas y de las empresas.