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Desaparecidos

Denuncian omisiones en caso de desaparición de estudiantes de aviación en Culiacán

Las madres de las víctimas, José Isaías y David Antonio, acusan retrasos de más de un año en las investigaciones por parte de la Fiscalía estatal
02/05/2026 16:43

CULIACÁN._ Hace más de un año, los jóvenes José Isaías Ibarra Duarte y David Antonio Ruelas Pérez fueran privados de la libertad al llegar a su escuela de aviación en Culiacán.

Sus madres, Graciela Duarte Valdés y Martelena Pérez Germán, denunciaron una serie de omisiones y retrasos sistemáticos por parte de la Fiscalía General del Estado que han frenado el avance de las investigaciones.

De acuerdo con los testimonios, el hecho ocurrió el 31 de marzo del año pasado en la colonia Guadalupe, cuando los estudiantes fueron interceptados por un grupo armado al llegar al plantel educativo.

A pesar de que desde el inicio se solicitó el rastreo de las cámaras de seguridad en la zona y en puntos clave como la Caseta Cuatro, las autoridades han evadido este procedimiento durante un año entero.

“Nunca se siguió un rastreo de cámaras, siendo que desde un principio se le solicitó a Fiscalía. Se va a hacer ese procedimiento apenas después de un año”, señaló Graciela.

También explicó que las autoridades justificaron la falta de acción alegando que los vecinos no querían cooperar o que los equipos no funcionaban.

La desesperación de las familias aumentó al postergar diligencias en la zona de Tepuche y, aunque el personal encargado se había comprometido a realizarlas antes del 28 de abril, la fecha fue movida de manera unilateral hasta el 20 de mayo.

“Nos la están alargando mucho. Le dije que eso es mucho, por ley no deben tardar más de 15 días”, denunció.

Subrayó que este retraso representa casi dos meses de inacción adicional en un caso que ya cumple 13 meses sin resultados.

Las madres de las víctimas también señalaron la falta de solidaridad y responsabilidad por parte de la institución educativa donde estudiaban sus hijos.

Según relataron, la escuela no les notificó sobre la desaparición de los jóvenes y se enteraron a través de terceras personas y vecinos.

“Por parte de la escuela no tuvimos ningún aviso de nuestros hijos. Ni nos avisaron como responsables”, lamentó Martelena.

Más allá de los expedientes paralizados, el dolor golpea la intimidad de los hogares y Martelena compartió el impacto que la ausencia de David Antonio ha tenido en su hermana menor, una niña con necesidades especiales que pregunta constantemente por él.

“Ayer mi niña estaba preguntando mucho por su hermano. Es muy doloroso no saber de nuestros hijos”, expresó.