"Desde La Higuerita vieron cómo Julio Urías ponchó a los Rays y ganó la Serie Mundial con Dodgers"
Avelino aún tiene fresco en la memoria las imágenes de Julio Urías festejando ese ponche que a la postre sería el out 27 y el fin de 32 años de sequía de títulos para Dodgers.
Está sentado en una silla de plástico, a unos metros de una nopalera de unas nueve hileras que le ayudan para pagar la coca y las tortillas cuando se acaban el dinero de la siembra de maíz.
Son poco después de las dos y media de la tarde y Avelino descansa bajo la sombra de un árbol de limón y entre media decena de sillas vacías. Da la bienvenida casi cualquiera que llega a su propiedad en La Higuerita, en las inmediaciones de la zona urbana de la ciudad de Culiacán.
Su propiedad es un terreno sin barda del que no se notan de inmediato los límites con sus vecinos, que está a unos 200 metros del único campo estadio de beisbol en el que se formó Urías, una de las estrellas mexicanas que logró la hazaña con los Dodgers.

“Ya la definitiva fue ponche, lo cargarban en el viento ahí. Qué bueno”, dice Avelino, emocionado.
La Higuerita es un pequeño pueblo que se ubica a unos 13 kilómetros de la ciudad de Culiacán de viaje al poniente. Pertenece a la sindicatura de Culiacancito y ahí habitan unos 2 mil culiacanenses.
La mayoría, dice Avelino quien está por cumplir 87 años, ya vive de trabajar en empresas en Culiacán, a donde viajan por la carretera que en unos 5 minutos los ponen en las inmediaciones de la Universidad Autónoma de Occidente.
La mayoría de las casas del pueblo se ubica en la acera sur de la carretera a Culiacancito. No hay pavimento y después de unos 200 metros la terracería está peor. Hay callejones que simplemente desaparecen en la entrada de una propiedad o terminan en pasillos de servidumbre.
El sinaloense Julio Urías y el nayarita Víctor González le dan Serie Mundial a Dodgers
La casa ejidal la han convertido en un centro de enseñanza de la Universidad Autónoma de Sinaloa, no hay evidencia de alguna plazuela o iglesia representativa, sólo un canal que conecta la zona en la que se puede apreciar hay más concurrencia, un puente exageradamente alto, el campo de beisbol, una cancha de usos múltiples, jardín de niños, escuela y varios abarrotes y la casa de los abuelos de Julio.

Pero hay otros como Avelino, los más viejos, que son ejidatarios y aún siembran maíz.
“Nomás por no dejar las tierras sin sembrar, porque no vale el maíz ya, pues, y los costos son muy caros”, señala.
Esta tarde, Avelino se quedó en casa porque la pandemia le arrebató el beisbol de los jóvenes y los adultos en el campo, a donde sus hijos a veces tienen que irlo a buscar cuando llegan a visitarlo; el beisbol también lo mira por televisión y lo alterna con las noticias, lo único en lo que se entretiene.
Julio Urías y Víctor González, figuras clave en título de Dodgers de Los Ángeles
- Además de Julio, ¿quién más ha salido famoso de La Higuerita?
- Creo que su hermano ya está con los Tomateros, Carlos.
- Pero ¿de otros deportes o artistas o cantantes?
- Pues aquí juegan mucho al futbol. Fuera no, los que juegan son de aquí, pero malancones.
Cantantes no, que yo sepa, no.
Avelino hace una pausa y luego aprieta los labios y mueve la cabeza en señal de aprobación.
“El Julio, y qué bueno que este... pues, alevantó al papá, que están viviendo a gusto. Y como le digo, por parte de las dos familias, son buenas personas.

“Al papá lo conocí morrillo, al papá de Julio y pues, tengo el gusto que haya llegado a ser campeón, él sufrió un mal de un ojito, así nació, pero pues dice él que Dios le dió un buen brazo. Si, yo ya... no lo conocí muy bien (al principio en televisión), porque se fue morrillo él y ya que vi que lo mentaron, que Julio Urías, ya le puse cuidado. Tira muy bien, ponchaba, ¿no? Yo cuando lo vi, estaba prendida la tele, me tocó ver a tres que ponchó.
La Higuerita, asegura, hay muchos aficionados, pero todos practican el beisbol en un nivel muy local.
“Aquí toda la familia de él, los tíos y el papá, le tiraron al deporte ese, pero no, no llegaron a ser nada”, explica.
Avelino luego da señas para ayudar a la casa de don Julián Urías Mercado, el abuelo paterno de Julio que tiene 71 años.
“Desde que arrancó la postemporada vamos a la casa de mi hijo (Carlos, papá de Julio) allá arriba y toda la familia vamos, y vamos a apoyar, vamos a decir, con el pensamiento, mandarle la buena vibra a él y a su equipo”, señala don Julián.

- ¿Ya habló con él?
- Fue rápido, ya que terminó el juego él lueguito se comunicó. Ya que llegó al hotel, fue más larga la plática.
Que estaba muy contento y dedica este campeonato para toda su familia y en general, y como dijo él, para todo México y esa afición Dodger que tenía ese anhelo de ese campeonato.
Don Julián asegura que la victoria histórica de su nieto, que le dio el título a una institución como Dodgers después de una sequía de 32 años, es algo que esperaban.
“Pero no hay palabras de cómo explicarlo”, asegura.
“Desde ahí, de verlos en el bullpen, ya te entra esa emoción tan grande, no pues sí, caray, y le entra la adrenalina hasta arriba, esa emoción. Digo, si la sintió otra gente que lo quiere, todo México, todos los mexicanos, ahora uno que es familia”.
La familia Urías, según comenta el propio don Julián, ha estado ligada a la historia de La Higuerita en el fomento al beisbol. La pandemia provocada por el coronavirus les alejarse del campo, sin embargo poco a poco ha podido restablecer algo de actividad en la semana, como la de una Liga de Tercera Fuerza en la que apoya a los muchachos.

“El beisbol aquí ha estado y los muchachos también apoyando de una manera a otra”, señala.
Aún no sabe cuándo regresará su nieto para festejar en casa con su familia.
Lamenta además que no hayan podido viajar a ver la Serie Mundial como ocurrió en el 2018, cuando Julio entró a hacer su trabajo en la entrada 17 de aquel maratónico juego de 18 innings y que se definió con cuadrangular de Max Muncy contra Medias Rojas de Boston.
“Llegamos al hotel como a las dos de la mañana”, recuerda.
Don Julián descarta que Julio se haya sentido nervioso en algún momento de la Serie Mundial.
“Comentan mucho los comentaristas o gente que sabe mucho de beisbol: el temple que tiene”, dice.
“Nosotros lo vimos así de esa manera, viendo un juego de temporada normal, pero ahí se ve el temple normal y gracias a eso ahí están los resultados de eso”.





