El 60% de menores accidentados en moto sufren secuelas permanentes, advierte Hospital Pediátrico de Sinaloa
Hasta un 60 por ciento de los niños y adolescentes que sufren accidentes en motocicleta en la entidad quedan con secuelas permanentes, una cifra alarmante que refleja la gravedad de las lesiones atendidas en el Hospital Pediátrico de Sinaloa.
Carlos Mijaíl Suárez Arredondo, director de la institución, señaló que este tipo de incidentes ha superado con creces a los accidentes automovilísticos en términos de frecuencia y severidad en el área de urgencias.
“Es motocicleta lo que más nos llega y son lamentables porque casi todos, hasta un 60 por ciento generan secuelas permanentes”, compartió Suárez Arredondo.
La incidencia de estos percances es crítica, ya que el hospital recibe en promedio, un menor accidentado cada dos o tres días, cerrando el año pasado con un registro superior a los 100 casos.
Esta problemática no se limita a la capital, ya que el uso de la motocicleta como vehículo de transporte ha crecido de forma exponencial en municipios como Navolato, Guamúchil y Mocorito.
Las estadísticas revelan una preocupante falta de cultura preventiva, pues prácticamente el 90 por ciento de los menores no portaba equipo de protección personal al momento del impacto.
Como consecuencia directa, el 50 por ciento de los pacientes presenta golpes o traumatismos en la cabeza, los cuales pueden derivar en cuadros craneoencefálicos severos que ponen en riesgo la vida.
Ante este panorama, el Hospital Pediátrico de Sinaloa ha sido tajante en su recomendación de que los menores de edad no anden en moto.
“Ningún menor, bajo ninguna circunstancia, debería utilizar la motocicleta como medio de transporte”, sentenció.
En caso de que se ignore esta advertencia, el director enfatizó que es obligatorio el uso de casco, el acompañamiento de un adulto y la valoración médica inmediata ante cualquier lesión, evitando siempre el uso de remedios no calificados.
Finalmente, se recordó a la ciudadanía que el servicio de urgencias del nosocomio opera las 24 horas, los 365 días del año, contando con el personal y los insumos necesarios para enfrentar esta crisis de salud que afecta a la niñez sinaloense.