El Ayuntamiento de Culiacán: Un lugar desierto tras el silbatazo inicial del Mundial
Mientras el balón comienza a rodar en las canchas internacionales, el ritmo de la vida pública en Culiacán parece haber entrado en una pausa obligada.
El Palacio Municipal, que tradicionalmente es un punto de concentración para ciudadanos realizando trámites y funcionarios en constante movimiento, lució este día con una solemne y atípica tranquilidad tras el arranque oficial de la justa mundialista.
Bajo la techumbre de lona que protege el patio central del intenso sol en Culiacán , el eco de los pasos de los escasos visitantes es lo único que rompe el silencio en un recinto que hoy parece más un museo que el centro del poder administrativo local.
En el corazón del patio, donde usualmente se instalan mesas de atención o se realizan eventos cívicos, se erige una monumental escultura en forma de balón de fútbol.
La esfera, decorada con los clásicos hexágonos en colores blanco, rojo y verde, se posa sobre un pedestal negro, convirtiéndose en el centro de atención visual de un espacio que, por lo demás, luce desolado.
Las bancas de madera, que en días ordinarios están ocupadas por personas esperando su turno para el pago del predial o alguna gestión ante la secretaría, permanecen solitarias frente a las oficinas cerradas o con mínima actividad.