En casi dos años de guerra interna del Cártel de Sinaloa, 144 policías municipales han dejado la corporación en Culiacán
A casi dos años del inicio de la guerra interna del Cártel de Sinaloa, la Policía Municipal de Culiacán no sólo enfrenta el impacto de los ataques contra sus elementos, sino también una disminución constante de su estado de fuerza.
Desde el 9 de septiembre de 2024, al menos 144 policías al servicio de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal han solicitado su jubilación o retiro anticipado, de acuerdo con acuerdos aprobados por el Cabildo.
Las bajas se acumulan en un contexto marcado por asesinatos de agentes, exigencias de mayores condiciones de seguridad y un proceso de reclutamiento que aún está lejos de la meta planteada por el Ayuntamiento.
Los acuerdos de Cabildo muestran que entre el 10 de septiembre de 2024 y el 17 de julio de 2026 fueron aprobadas 144 solicitudes de policías municipales para acceder a una jubilación o pensión por retiro anticipado.
La primera sesión celebrada un día después del inicio de la crisis de violencia autorizó ocho retiros anticipados y cinco jubilaciones. Posteriormente, el 23 de diciembre de 2024 se aprobaron otras 42 solicitudes, de las cuales 34 correspondieron a retiros anticipados y ocho a jubilaciones.
Durante 2025 el ritmo de bajas continuó. En enero fueron autorizados 37 retiros anticipados; en febrero se aprobaron 28 jubilaciones y en marzo cinco nuevos retiros. Ya en 2026, el Cabildo avaló un retiro anticipado en abril, una jubilación en mayo y, apenas el pasado 17 de julio, otras 30 solicitudes, correspondientes a 20 retiros anticipados y 10 jubilaciones.
Violencia contra la corporación
La salida de elementos ocurre mientras la Policía Municipal ha sido uno de los blancos de la violencia generada por la pugna entre grupos del crimen organizado.
Tan sólo este año fueron asesinados el director de Tránsito Municipal, Francisco Javier Zazueta Lizárraga; el agente César Eduardo Ramírez Félix, quien había sido privado de la libertad un día antes; los policías Raúl Ernesto y Carlos Manuel de Jesús, atacados cuando regresaban de su jornada laboral; José Luis "N", asesinado tras concluir su turno cuando viajaba en motocicleta, y el agente de Tránsito Saúl, quien fue ejecutado dentro de su vehículo sobre La Costerita.
El caso que mayor impacto generó dentro de la corporación ocurrió el 28 de febrero de 2025, cuando tres policías municipales, entre ellos la agente Petra Emilia, fueron privados de la libertad en la sindicatura de Costa Rica mientras atendían un reporte.
Sus cuerpos fueron localizados dos días después en la carretera La 12, en el entronque con la autopista Culiacán-Mazatlán.
El asesinato de Petra Emilia derivó en una manifestación de policías municipales en el Ayuntamiento de Culiacán para exigir justicia y mejores condiciones de seguridad.
Posteriormente, el colectivo Guerreros Azules solicitó a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos la implementación de medidas para proteger a los elementos, como reforzar los patrullajes en zonas de riesgo con más de una unidad, el acompañamiento del personal cuando termine su horario laboral y permitir que los policías porten su arma de cargo fuera del horario laboral. Estas últimas propuestas siguen sin concretarse.
El déficit persiste
El déficit de policías en Culiacán fue reconocido desde septiembre de 2025 por el entonces Alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil, quien aseguró que la corporación ya arrastraba una disminución importante de elementos antes del estallido de la violencia.
Según explicó en ese momento, cuando inició su administración encontró poco más de 800 policías municipales, muy por debajo de los alrededor de mil 500 con los que contaba el Ayuntamiento años atrás.
Con ese panorama, en enero de 2026 anunció un plan para incorporar 400 nuevos policías durante el año y reducir el rezago operativo de la corporación.
Sin embargo, a mediados de 2026 el avance ha sido reducido. La Alcaldesa interina, Ana Miriam Ramos Villarreal, informó que únicamente alrededor de 30 nuevos elementos concluyeron su formación y ya fueron incorporados a las labores de vigilancia.
Además, confirmó que otros 30 cadetes cursan actualmente su preparación en la Universidad de la Policía y se prevé que egresen en octubre.