"Ernesto Echeverría, su trayecto de la Secretaría de Salud a los juzgados por irregularidades en el cargo"
CULIACÁN._ La trayectoria de Ernesto Echeverría Aispuro no se limita a su cuestionable desempeño como Secretario de Salud en el sexenio de Mario López Valdez, lo que lo llevó a ser acusado de ejercicio indebido de la función pública y desempeño irregular del servicio público, sino que previo a ello se desenvolvió en diferentes esferas de la medicina.
Estudió en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Guadalajara y posteriormente se especializó en otorrinolaringología en el Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS en la Ciudad de México.
Entre los años 1993 y 1997 fue médico ascrito al Hospital General Regional No. 1 del IMSS en Culiacán, y de 1993 al 2007 estuvo adscrito al servicio de otorrinolaringología del Hospital General de Culiacán de la Secretaría de Salud.
En la misma época, Echeverría Aispuro se sumó a la Asociación de Otorrinolaringólogos de Culiacán, a la Sociedad de Otorrinolaringología del Noroeste, y al Consejo Mexicano de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.
También a la Federación de Sociedades y Colegios de Otorrinolaringología de México, y el Consejo Federado de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.
En 1997 fundó la Clínica Rinox especializada en otorrinolaringología, y para el siguiente fue nombrado jefe de consulta externa en el Hospital General de Culiacán, donde inició un recorrido en diversos puestos de salud en la función pública.
Para 1999 Echeverría se convirtió en jefe del sistema de calidad del Hospital General de Culiacán; dos años después lo nombraron Director de Innovación y Calidad en la Secretaría de Salud estatal puesto que desempeñó hasta 2004 cuando se convirtió en Subsecretario de Salud, en la transición de los sexenios de Juan S. Millán y Jesús Aguilar Padilla.
Su ascenso en el servicio público no se detuvo ahí, de 2005 a 2006 fue por primera vez Secretario de Salud en el gobierno de Aguilar Padilla, sin embargo, para 2008 retornó a la iniciativa privada como director general de la clínica de diagnóstico Mi Salud que pertenece a la familia Salido con quien tuvo nexos de negocios que lo llevaron ante la justicia por irregularidades.
LAS IRREGULARIDADES Y MISTERIOSO PERDÓN DE LAS AUTORIDADES
En noviembre de 2017 la Fiscalía General del Estado de Sinaloa giró una orden de aprehensión contra Ernesto Echeverría Aispuro y lo acusó de ejercicio indebido del servicio público y desempeño irregular de la función pública, esto tras una denuncia interpuesta en el mes de julio del mismo año por la Auditoría Superior del Estado encabezada por Emma Guadalupe Félix Rivera por compras irregulares en los Servicios de Salud de Sinaloa cuando Echeverría era el titular.
La autoridades comprobaron el desvío de 14 millones 775 mil pesos hecha por Servicios de Salud de Sinaloa, delito por el cual debió pasar 16 años en la cárcel según reveló la acusación que hizo la Fiscalía Anticorrupción.
Los señalamientos fueron hechos después de que la Fiscalía Anticorrupción encontrara la contratación irregular de la empresa Herramientas Médicas S. A de C. V por 18 millones de pesos en servicios de imagenología para los hospitales generales de Culiacán, Mazatlán y Los Mochis, así como el Hospital Integral de Sinaloa de Leyva, pero fueron pagados 14 millones 775 mil esos.
Herramientas Médicas S. A de C. V es del empresario Ildefonso Salido Ibarra quien nombró a su hijo Luis Javier Salido Artola como representante legal; para 2008 Echeverría Aispuro fue dado alta como representante de la empresa según constan documentos del Registro Público del Comercio.
Sin embargo, el contrato con la empresa Herramientas Médicas S. A de C. V en la que la Fiscalía comprobó el desvío de 14.7 millones de pesos, es solamente una de las 29 compras y contrataciones irregulares que fueron realizadas durante la adminstración de Ernestro Echeverría Aispuro al frente de la Secretaría de Salud y los Servicios de Salud de Sinaloa.
Meses antes, en julio de 2017, Noroeste documentó que Echeverría asignó contratos a empresas “amigas” por un monto de 87 millones 243 mil 290 pesos de la red empresarial a la que pertenece. Del total de contratos, de 2014 a 2016 el entonces Secretario de Salud suscribió cuatro de ellos por una suma de 41 millones 018 mil 113 pesos con Mi Salud y Herramientas Médicas, las cuales fundó, fue socio y representante legal.
Además de la acusación de la FGE, la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas lo inhabilitó de la función pública por siete años y le dictó una sanción económica por 31.9 millones de pesos por la firma de dos contratos, uno por 20 millones 300 mil pesos por servicios de ingeniería financiera presupuestal y el segundo por 11 millones 600 mil pesos por servicios profesionales de revisión especializada de recursos económicos y materiales.
Tras el proceso legal en contra de Echeverría, el ex Secretario de Salud llegó a un acuerdo en julio de 2018 para pagar solo siete de los 14.7 millones de pesos que desvió; este arreglo contempló que pagara siete millones de pesos en tres abonos y con ello no pisaría la cárcel. Otras medidas impuestas fueron que no salía del País, residir en su casa ubicada en el fraccionamiento La Primavera en Culiacán, y firmar ante la Unidad de Medidas Cautelares cada tres meses; ese proceso debió llevarlo a cabo por seis meses.
Después de la polémica resolución de su proceso judicial, Ernesto Echeverría desapareció del ojo público hasta que el 15 de diciembre trascendió la noticia de su hospitalización por Covid-19 en una conocida clínica privada en Culiacán.