"¿Está Sinaloa listo para la inteligencia artificial urbana?"
Heriberto Giusti Angulo
La mejor forma de reducir la contaminación ambiental y de aminorar la violencia en las ciudades, es implementando sistemas de Big Data e inteligencia artificial desde la planeación urbana, aseguró el doctor en urbanismo y planeación territorial Jorge Sánchez Becerril, quien actualmente trabaja con el Gobierno Federal para implementar el llamado Tren Maya.
Durante su visita a Culiacán, invitado por el Colegio de Arquitectos Luis F. Molina con motivo del 15 aniversario de su fundación, el especialista impartió la conferencia titulada “Planeación urbana, sustentable, turismo y estrategias”, en donde explicó cuáles son las teorías urbanistas predominantes en México y el mundo, algunas de las cuales conducirían a una catástrofe socioambiental y otras que guardan el potencial de mejorar la vida humana.
“Las teorías de planeación urbana van ligadas con los modelos económicos de la época. En las ciudades planeadas el siglo anterior no se pensaba, ni remotamente, el problema del petróleo ni de las energías: había energía para lo que fuera. El petróleo abundaba y todas las ciudades fueron planeadas para que ese modelo energético pudiera funcionar”, señaló.
“Los países que están consumiendo la mayor cantidad de energía en el mundo no son los países pobres, porque no tienen muchos recursos. Los que están contaminando al mundo de maneras colosales son Arabia Saudita, Estados Unidos, China, Europa. Y México anda en la mediana, o sea, todavía la libramos; hasta abajo están todos los países africanos y América Latina. No está mal, pero lo podemos hacer mejor”, añadió.
“La idea de la energía, que parece es infinita, es la inevitable crisis que viene; es decir, estos proyectos arquitectónicos urbanos tienen su fecha de caducidad. Punto. ¿Cuánto? Cuarenta, cincuenta años; quizá no lo vamos a ver, pero a nuestros hijos y nuestros nietos, seguro que les va a tocar. Se tiene que repensar, pero ya, el modelo alternativo energético... si no, vamos a acabar en una catástrofe”, aseguró.
Sánchez Becerril dijo que otra teoría urbana que está en auge desde hace poco es la que se tiene en China, y que está siendo replicada por otros países.
“Otro modelo que está dándose en el mundo es el modelo Chino, con un capitalismo centralizado de manera Estatal, en donde construyeron en 25 años, del 79 a 2004, 25 ciudades. Para que se den una idea del crecimiento, hoy China tiene más de un billón de habitantes y necesitan crear una ciudad de 300 mil habitantes cada 15 años”, dijo.

“¿Dónde los van a meter? Pues para arriba, y para arriba, y arriba. Toda esta vertiginosa verticalidad que tienen los chinos es uno de los modelos que estamos heredando”, mencionó.

Cumbres van, cumbres vienen... pero no hay cambios
El especialista criticó que, a pesar de las decenas de pláticas y acuerdos internacionales, poco se haya logrado en cuestión de sustentabilidad urbana.
“El modelo de sustentabilidad global todo mundo lo habla, todo mundo lo canta... pero poca gente lo aplica. Se desarrolla desde el 2002, 2005, 2007, con cumbres y cumbres y cumbres. Cumbres van, cumbres vienen, y en México no pasa nada”, reflexionó.
“¿Por qué no se invierte en investigación urbana en México? No es rentable inmediatamente. Y porque fundamentalmente no le interesa al gremio arquitectónico subirse a la palestra y decir, ‘¡Ya basta! Tenemos que intervenir en esto’”, expresó.
Jorge Sánchez recalcó que uno de los asuntos a tener en cuenta para remediar los problemas urbanos actuales, es el uso inteligente de la energía.
“Para planear ciudades, hoy ya no se habla en términos de transportes, sino que se habla en términos de masa de energía. Para la población de Culiacán, ¿cuánto va a crecer? Supongamos que crece a 2.4 anual. En 20 años, ¿cuánto petróleo se va a necesitar para esta cantidad, y dónde está? ¿Existe ese petróleo?”, cuestionó.
“Desde ahora se tiene qué saber dónde está esa energía que se va a requerir, dónde está la energía eléctrica, dónde está la comida”, mencionó.
El experto dijo que si no se han logrado cambios trascendentales en México no es por falta de dinero, sino por falta de planeación estratégica de quienes toman las decisiones.
“Hay una ‘Agenda 21’, para los políticos que les interese, que de ahí nos podemos agarrar; porque si cumplimos con esta ‘Agenda 21’, tenemos muchas posibilidades de bajar recursos. Muchos millones. Pero a condición de cumplir una agenda rigurosísimamente observada por la Organización de las Naciones Unidas. Los países se pelean por pertenercer a la ‘Agenda 21’ porque son los mejores recursos”, aseguró.
“Lamentablemente, la mayoría de los proyectos de México solamente llegan al nivel de vivienda popular, no ha pasado todavía a calidades superiores para que obtengamos esos fondos, que se llaman Fondos Verdes. Por ejemplo, Culiacán de repente se declara ‘0 emisor de monóxido carbono’, entonces por cada tantos metros cúbicos de emisión le dan tantos millones de dólares para sustituir sus fuentes energéticas. Todavía en México no se han logrado presentar plataformas completas”, mencionó.
Inteligencia artificial, la solución
El doctor en urbanismo indicó que, a pesar de la tendencia que existe hacia la sobrepoblación y contaminación, muchos problemas aún se pueden revertir si se aplica la tecnología adecuada.
“Esta es la buena noticia. O sea, íbamos grave, grave, grave... pero por fortuna está la tecnología de altísimo nivel. ¿Cómo nos puede salvar? Uno de los dramas urbanos nacionales está en la pobreza urbana por falta de trabajo y, fundamentalmente, en la inseguridad. Está probado que todas las ciudades que están conectándose a la inteligencia tecnológica y al campo de la Big Data, bajan los índices delictivos de manera acelerada. ¿Casos que conocemos? Finlandia, Noruega, Dinamarca, Holanda”, expuso.
Señaló que mucha gente en México tiene prejuicios hacia este tipo de soluciones, pues involucra cederle información privada a las autoridades policiales. Sin embargo, aseguró que esa es la única manera de lograr ciudades inteligentes, seguras y ecológicamente sustentables.
“La gente dice, ‘Ay, es que en México no va a funcionar’. ¿Y por qué no va a funcionar? Porque en esos países la gente le da sus datos a la policía para que ellos vigilen su casa las 24 horas. En México decimos, ‘¡Yo jamás le voy a dar mis datos a la policía! Por obvias razones’”, expresó.
“En Malasia, que es uno de los países más concentrados que hay en el mundo, muy apachurrados e igual con muchos problemas de seguridad, ¿qué es lo que hicieron? La policía les dijo, ‘O nos dan los datos, o se acaban ustedes destripando’. Entonces la población, por colonias, por barrios, empezaron a darles sus datos personales... a un punto que se van a reír: la policía y el Gobierno sabe cuántas veces le jalan al excusado al día en cada casa, para saber si están utilizando correctamente el agua o no”, dijo.
“También detectan si hay alguien que entró indebidamente a algún lugar. En consecuencia, la seguridad es absoluta. Absoluta”, señaló.