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Comercio

Golpea temporada del ‘piojillo’ al comercio ambulante en Centro de Culiacán

La combinación del calor extremo y el periodo vacacional ha provocado una caída en la actividad comercial del centro de la ciudad, situando las ventas en apenas un 50 o 60%
14/07/2026 15:41

Los comerciantes que operan en la vía pública del primer cuadro y el centro histórico de la ciudad enfrentan actualmente un panorama crítico debido al inicio de la etapa conocida localmente como el “piojillo”.

La coordinadora del bloque de vendedores ambulantes del Centro de Culiacán, Laura Quevedo Pérez, informó que esta temporada, que comprende los meses de julio y agosto, se caracteriza por ser la más difícil del año para el sector, con niveles de actividad económica que apenas rondan entre el 50 y el 60 por ciento.

“Al piojillo le decimos que es la época más mala, es el tiempo más malo para nosotros, porque se atraviesan las vacaciones de verano y el calor intenso que está haciendo”, compartió Quevedo Pérez.

La combinación de las vacaciones de verano y las temperaturas extremas ha provocado una disminución drástica en la afluencia de compradores.

Para los más de 80 vendedores que se distribuyen en puntos estratégicos de la capital, el clima no solo representa un obstáculo para las ventas, sino un riesgo latente para su salud.

Ante la amenaza de sufrir un golpe de calor, varios trabajadores han optado por retirarse temporalmente, priorizando a quienes padecen enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.

La situación financiera se agrava debido a que los ingresos actuales son insuficientes para cubrir incluso los gastos básicos de operación.

“Es más lo que gastamos en suero y agua, la verdad, este es un gasto que a veces ni para eso sacamos”, señaló.

A las dificultades térmicas se suma la inestabilidad del temporal de lluvias y, ante la presencia de tormentas repentinas, los comerciantes se ven obligados a cerrar sus puestos de manera inmediata para salvaguardar su integridad física y evitar que la mercancía sufra daños irreversibles, lo que interrumpe aún más su labor diaria.

Como estrategia de sobrevivencia, han adaptado su oferta comercial a las necesidades de la temporada, enfocándose en la venta de artículos de protección solar como sombreros, gorras, mangas y paraguas, con la esperanza de atraer a los transeúntes y mitigar los efectos de la crisis económica estacional.