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Crisis

Homicidios en Sinaloa han subido más de 250%; el Gobierno planea incrementar apenas 18% a seguridad

Mientras los muertos y desaparecidos se acumulan, desde el Gobierno del Estado ya dijeron que le pueden subir 18 por ciento al presupuesto de seguridad para el año que viene
05/11/2026 09:38

A falta de revelaciones de fuentes anónimas de alto nivel cuyo nombre no se puede revelar, en las últimas semanas, Sinaloa ha dejado de estar de moda de los titulares nacionales e internacionales.

Atrás, y sin ninguna consecuencia concreta más allá del ostracismo y el repudio ciudadano, ha quedado el escándalo de Rocha Moya y sus coacusados por narcotráfico desde el Gobierno de Estados Unidos. Ninguna prueba ha venido del otro lado de la frontera y ningún avance hemos recibido de este lado de la supuesta investigación que la Fiscalía General de la República realiza. La realidad pareciera dar la razón a la vox populi que ya no cree en nada ni en nadie: todo ha sido, hasta ahora, pura política. ¿La pregunta es si lo seguirá siendo?

El problema es que mientras que Sinaloa deja de ser comidilla nacional por algunos días y en tanto llega un nuevo escándalo, los que vivimos aquí vemos que la violencia cambia pero no se va. Octubre fue el octubre más violento de nuestra historia y el segundo mes más violento de la disputa criminal que, también lo sabemos, no ha terminado, pues sus líderes siguen libres e impunes.

Ahora matan casi a una mujer por día y más de la mitad de los asesinatos ocurren en Mazatlán, nuestro principal destino turístico que ya paga, y pagará más fuerte en el futuro, las consecuencias económicas y sociales de la incapacidad de nuestras autoridades para controlarlo. Aunque nos digan que la cifra de militares en el puerto llegará en estos días a los casi 14 mil elementos de refuerzo.

Eso sí, queda claro que mientras Sinaloa lidera en materia de violencia letal a nivel nacional, en lo local el morenismo se ha conformado en tres fuerzas políticas que están más concentradas en obtener el mayor poder posible que en resolver el Estado y que bien pueden conjugarse de manera temporal.



El “futuro” del imeldismo, encabezado por la coordinadora estatal Imelda Castro de cara a la elección de 2027 y concentrada, primero que nada, en sacar adelante la elección que viene; el “presente” del Gobierno estatal, encabezado por Graciela Domínguez e influenciado por Feliciano Castro, quienes jugarán este año de sacrificio esperando que vengan cosas mejores para su grupo; y el “pasado” del rochismo, que cada vez se diluye más y pierde espacios y posiciones (el más reciente la salida de Yeraldine Bonilla de la Secretaría General de Gobierno), sin que por eso haya que darlo por muerto.

Mientras eso pasa en Morena, la Oposición se debate en sus dilemas e infiernitos para lograr la dichosa “gran alianza” aritmética a la que no se le ve ninguna posibilidad ganadora. Además, otros actores de poder político y económico buscan articular una tercera vía que le haga más sentido a los sinaloenses inconformes que ya rondan la mitad del electorado.

Sí, Sinaloa ha dejado de estar de moda en redes y noticieros, pero el conflicto armado sigue tan vigente y doloroso como al principio, y mientras los muertos y desaparecidos se acumulan, desde el Gobierno del Estado ya dijeron que le pueden subir 18 por ciento al presupuesto de seguridad para el año que viene.

Nomás como dato, los homicidios han subido más de 250 por ciento.