Inauguran mural por la paz en la Primaria Sócrates de Culiacán; niños asesinados son representados en el mismo
Como parte de una estrategia orientada a la construcción de una cultura de paz desde la infancia, este martes fue inaugurado un mural en la Escuela Primaria Sócrates, en Culiacán, realizado en colaboración con la organización Suma y el artista sinaloense Dante Aguilera Benítez.
El mural forma parte de un proyecto que busca promover valores como la paz, la resiliencia y la convivencia, a través del arte y la participación activa de niñas y niños, en un contexto marcado por la violencia que ha impactado a la comunidad escolar y a la sociedad sinaloense.
La Escuela Primaria Sócrates fue el plantel donde estudiaban Gael y Alexander, menores que fueron asesinados junto con su padre Antonio en enero de 2025 en hechos violentos ocurridos en Culiacán, un suceso que generó conmoción social y puso en el centro del debate la necesidad de atender las causas de la violencia y fortalecer acciones preventivas desde distintos ámbitos, incluido el educativo.
Víctor Manuel Aispuro, director de la primaria, señaló que la iniciativa parte del reconocimiento de que la formación de valores comienza en el entorno familiar y se refuerza en la escuela, por lo que consideró indispensable trabajar con las nuevas generaciones para sentar bases de una cultura de paz a mediano y largo plazo.
“Precisamente tocábamos el tema que los valores principales se están tejiendo en la familia y que en la escuela nos estamos encargando de lo educativo y fortalecer esos valores, pero entonces hay que trabajar mucho el tema desde casa para que las próximas generaciones en un término mediano y a largo plazo, pues estemos reiterando esa cultura de paz que tanto nos urge a los y los sinaloenses”, señaló.
Explicó que, si bien la seguridad es una responsabilidad de las autoridades, desde la comunidad educativa se busca contribuir a la construcción de una paz permanente que evite que más familias enfrenten situaciones de violencia, mediante acciones simbólicas y pedagógicas que involucren directamente a las y los estudiantes.
El mural fue concebido con un enfoque narrativo y artístico que integra elementos de historia, cuento y resiliencia, y fue desarrollado con la participación activa del alumnado, quienes intervinieron en el proceso creativo como parte central del proyecto.
De acuerdo con la dirección del plantel, el objetivo es que las niñas y los niños no sólo sean espectadores, sino actores en la construcción de mensajes positivos que promuevan la convivencia, el respeto y la paz, utilizando el arte como herramienta educativa.
En el desarrollo del proyecto participaron madres de familia, docentes y organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Suma, que ha impulsado diversas iniciativas enfocadas en la reconstrucción del tejido social y la promoción de la paz en comunidades afectadas por la violencia.
El artista Dante Aguilera Benítez estuvo a cargo del desarrollo artístico del mural, coordinando el trabajo creativo con la comunidad escolar y orientando el proceso para que el mensaje final reflejara la participación colectiva y el sentido de esperanza que se busca transmitir.
“No podemos entrar en la revictimización de las familias, ni podemos adentrarnos al tema como tan de lleno con los niños, decidimos trabajarlo de una forma más metafórica, desde la contraparte que es el trabajo comunitario, el trabajo participativo, la empatía, el amor, la esperanza, para que los niños se vayan como con esa idea”, mencionó.
“A partir de ahí fuimos generando como una historia a través de los niños, o a través de los animales en el mural, cada animal representa como una cierta emoción o una cierta característica que nosotros creemos positiva que pudieran aportar los niños y los pajaritos representan lo que son los niños, pues ya que no están con nosotros, las infancias que han sido violentadas durante estos meses, estos años”.
La comunidad escolar señaló que, aunque los hechos de violencia que afectaron a Gael y Alexander no pueden revertirse, sí es posible trabajar en la reconstrucción de valores y en la formación de las generaciones presentes, con la finalidad de mejorar las condiciones sociales en el futuro.
La inauguración del mural se suma a otras acciones impulsadas desde el ámbito educativo y comunitario en Culiacán, orientadas a la pacificación, la prevención de la violencia y la promoción de entornos seguros para la niñez.