Inseguridad y desplazamientos dejan sin trabajo a boleros del Centro de Culiacán
Boleros en Culiacán atraviesan momentos críticos por el desplazamiento de su zona de trabajo y una ola de inseguridad que ha ahuyentado a la clientela de la zona Centro, reportando una caída en actividad laboral del 100 por ciento, dejando a sus familias sin el sustento diario.
Francisco Javier Gastel, quien suma una década dedicándose a este oficio, relató que la situación se ha vuelto insostenible.
“El trabajo ha bajado casi al 100 por ciento”, compartió.
Ubicado en la Plazuela Álvaro Obregón, Francisco Javier señaló que apenas atiende a cinco o seis personas por semana.
“Aquí está muerto, totalmente muerto”, afirmó.
La inseguridad es el factor principal que mantiene a la gente alejada de las calles, apuntó, y para Francisco Javier, este es un negocio del que dependen su esposa e hijos, cubriendo desde la comida hasta los servicios básicos y el material de trabajo.
A la crisis de seguridad se suma el malestar por la logística, ya que los trabajadores denuncian que eventos como la Feria del Libro y el Bazar Navideño los sacaron de su zona de trabajo, enviándolos a las orillas donde la gente no los buscó.
Joel Martínez, un hombre con 25 años de experiencia en la plazuela, aseguró que, durante esos eventos, prefirió no trabajar debido a las malas ubicaciones asignadas y criticó la falta de apoyos gubernamentales ante las pérdidas económicas.
“No respetan el permiso”, denunció.
La violencia que azota a la capital sinaloense ha cambiado la dinámica del Centro y Joel atribuye la falta de trabajo directamente a la situación de inseguridad.
Por su parte, Francisco Javier comentó que incluso clientes frecuentes y artistas han dejado de ir por miedo o porque se han ido de Sinaloa.
A pesar del panorama, los boleros se mantienen firmes en sus puestos de domingo a domingo, desde las 06:00 hasta las 20:00 horas con servicios de boleada, lavado de tenis y cambio de color para intentar subsistir.