Menor superficie de siembra y enfermedades reducen la demanda de mano de obra: Caades
Al cierre de la actual temporada hortícola en el estado, se ha reportado una disminución en la contratación de trabajadores del campo, fenómeno impulsado principalmente por la reducción en la superficie de siembra y una menor producción en comparación con años anteriores.
Jesús Alberto Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, indicó que el ciclo agrícola está prácticamente terminando, dejando un balance mixto para los productores.
“Hubo menos mano de obras, no bajó de manera importante, pero no vemos tanta producción y se acaba la mano de obra”, expresó Rojo Plascencia.
En el caso específico del tomate, aunque se lograron obtener buenos precios y niveles de ingresos favorables debido a factores externos, el volumen de la cosecha fue significativamente menor.
“Hubo una reducción importante y también los factores externos que vinieron a darle al tomate de Sinaloa un precio bueno”, compartió.
La reducción de la superficie cultivada ha tenido un efecto directo en la dinámica laboral de la región.
Según el presidente, al haber menos hectáreas trabajadas, la demanda de mano de obra desciende y las labores de cosecha concluyen de manera más temprana.
“Al haber menos superficie, es menos mano de obra la que se genera, y esto impacta en la derrama económica”, explicó.
Aunque la caída en el empleo no se calificó como crítica en términos porcentuales, sí es un reflejo de la menor actividad productiva de este ciclo.
Además de la menor superficie, el sector enfrentó complicaciones fitosanitarias, ya que diversos cultivos se vieron afectados por enfermedades que redujeron el rendimiento por hectárea, lo que contribuyó a que el volumen total de la producción estatal no fuera el óptimo.
Ante este escenario, y considerando los precios desfavorables que enfrentan actualmente otros productos como los granos, el sector agrícola hace un llamado a la población para consumir productos nacionales.
Esta medida se busca como una vía para apoyar a los productores locales y fortalecer la economía interna en un momento de ajustes para el campo sinaloense.