Mi intención no era agredir, quería mandar un mensaje de paz y que me devuelvan a mi hijo: Rosa Lidia Félix
Rosa Lidia Félix Camacho, madre buscadora de Jesús Tomás “Tito” Félix, aclaró que su intención al pedir el micrófono durante la marcha por la paz del domingo en Culiacán no era insultar ni agredir a nadie, sino hablarle a los jóvenes sobre los riesgos de la violencia y enviar un mensaje a quienes se llevaron a su hijo.
La madre buscadora habló este martes en las oficinas del colectivo Guerreros Azules, acompañada por sus líderes Ignacio Durán y Yesenia Rojo Carrizoza, luego del intercambio de palabras que sostuvo con Miguel Taniyama al finalizar la movilización del 13 de septiembre.
Félix Camacho explicó que acudió a la marcha por su dolor y por empatía con las familias que atraviesan situaciones similares a la suya, y que se conmovió al ver a tantas personas reunidas para exigir paz.
“En ningún momento mi intención fue solicitarlo para causar algún altercado. En ningún momento falté el respeto. En ningún momento fue mi intención agredir a nadie”, expresó.
Dijo que uno de los mensajes que buscaba transmitir era para los jóvenes, a quienes quería advertir que nadie está exento de ser víctima de la violencia que atraviesa Sinaloa.
Recordó que su hijo, Jesús Tomás Félix Félix, conocido como “Tito”, desapareció después de salir de casa, y que desde entonces su familia lo busca.
Contó que el joven tenía 28 años y que, después de pasar tres meses encerrado, salió un día festivo de Halloween a saludar a sus amigos y ya no regresó.
El mensaje que quería dar, dijo, era que los jóvenes se cuiden, escuchen a sus padres y no crean que la violencia solamente le puede pasar a otras personas.
“Esta guerra sin fin no distingue color, religión ni clase social. En esta guerra no ocupas hacer nada para que te pase de todo”, manifestó.
También llamó a la ciudadanía a tener empatía con las familias de desaparecidos y no juzgarlas, pues detrás de cada persona ausente hay una familia que la espera.
“Es un hijo, un esposo, un padre, un hermano, un vecino o tu mejor amigo, el que puede estar pasando esta misma situación”, señaló.
La madre buscadora explicó que otro de los mensajes que quería dar era directamente para las personas que privaron de la libertad a su hijo.
Dijo que quería aprovechar la presencia de ciudadanos y medios de comunicación para pedirles que le dieran información sobre el paradero de “Tito”.
“Que si ya me atrasaron a mi hijo, que se compadecieran de mí, que vieran cómo me han dejado, destruida totalmente, muerta en vida”, expresó.
Aseguró que no busca problemas ni confrontaciones con quienes se lo llevaron, sino únicamente saber dónde está y poder encontrarlo.
“Que me dieran, por medio de un mensaje anónimo, que me dieran razón, que me dijeran dónde puedo ir por Tito, que les perdono, que no los juzgo, que no cuestiono, que no quiero problemas, que lo único que quiero y lo único que busco es a mi hijo”, manifestó.
Rosa Lidia también rechazó que su participación en la marcha haya sido motivada por algún partido político.
Afirmó que no pertenece a ningún partido ni color, y que nadie la envió a la movilización.
“Simple y sencillamente fui yo y mi dolor a la marcha”, dijo.
Señaló que le dolió la manera en que se le trató cuando pidió el micrófono y que todavía se encuentra afectada por lo ocurrido.
Respecto a las disculpas públicas que Miguel Taniyama ofreció después del incidente, Rosa Lidia consideró que fueron motivadas por la presión social que generó el video del intercambio.
Dijo que recibió un mensaje este martes por la mañana en el que Taniyama buscaba dialogar con ella, pero respondió que todavía no era el momento.
“En realidad, yo todavía estaba muy dolida, que no era el momento, que quizás una semana más, no lo sé, que me dieran un tiempo”, explicó.
Añadió que no tiene problemas personales con él ni con nadie, pero que necesita tiempo para recuperarse de lo sucedido.
“Se vale reconocer, se vale reconocer y se valen las disculpas cuando te salen de corazón, cuando las sientes, cuando en realidad reconoces los errores”, expresó.
Rosa Lidia reiteró que su intención durante la marcha era hablar desde el dolor de una madre que busca a su hijo y no generar un altercado.
“Señor Taniyama, en ningún momento, ni por mi cabeza pasó haber tomado el micrófono para insultar”, afirmó.