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Historias

Mientras Culiacán se detiene para ver a México, Abelardo sigue barriendo las calles para sacar adelante a su familia

Aunque es aficionado al futbol y le gustaría seguir los partidos del Mundial 2026, el trabajador de limpieza cumple diariamente su jornada para mantener a su hermana y a sus dos sobrinas
24/06/2026 20:20

Mientras miles de personas permanecen frente al televisor para seguir el camino de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo 2026, Abelardo toma su escoba y su recogedor para salir a trabajar.

A las 18:00 horas, cuando México disputa su tercer partido del Mundial frente a República Checa, él recorre las calles del Centro de Culiacán retirando hojas y basura de las vialidades. Su jornada comienza a la 13:00 horas y concluye hasta las 20:00.

Aunque disfruta del futbol y sigue el Mundial siempre que puede, sabe que el trabajo está primero.

“Sí me gusta el futbol. A veces en mi casa veo los partidos del Mundial o las repeticiones, el problema es que no siempre puedo por el trabajo”, comenta.

Su rutina no termina al concluir ese turno; por las mañanas también trabaja limpiando un lote de vehículos cercano a la colonia Renato Vega Amador, donde vive. Además, los lunes acude a un tianguis de la ciudad para realizar labores de limpieza.

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Todo ese esfuerzo tiene un objetivo claro, sostener a su familia. En casa lo esperan su hermana y sus dos sobrinas, por quienes diariamente sale a trabajar sin importar las circunstancias.

Esta no es la primera vez que el Mundial le impide ver jugar a México. El pasado 18 de junio, durante el encuentro frente a Corea del Sur, también se encontraba cumpliendo con su jornada laboral; lo mismo ocurrió el día de la inauguración del torneo, cuando el Tricolor enfrentó a Sudáfrica.

“Ese partido ya no me tocó verlo porque iba en el camión. De mi casa al Centro hago como una hora y tuve que salir antes para llegar a tiempo al trabajo”, recuerda.

Mientras las calles del Centro comienzan a vaciarse y los comercios bajan el ritmo por la expectativa mundialista, Abelardo continúa con su recorrido, escoba en mano, convencido de que el compromiso con su familia está por encima de cualquier partido.