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Vialidades

Modelo de transporte en Culiacán se estanca mientras otras ciudades avanzan: Mapasin

Mientras ciudades como Hermosillo y León avanzan hacia sistemas integrados y electrificación, Culiacán se estanca en un modelo tradicional asfixiado por la inseguridad y el descontento ciudadano
18/05/2026 14:20

El sistema de transporte público en Culiacán atraviesa uno de sus momentos más críticos a diferencia de otras zonas urbanas de México que han consolidado sistemas de transporte masivo.

Culiacán presenta el panorama más complejo y deficiente, caracterizado por una alta insatisfacción de sus usuarios y una crisis de seguridad que ha obligado a la intervención policial encubierta en las unidades.

De acuerdo con un análisis comparativo realizado por la organización Mapasin, el cual contrastó la movilidad de Culiacán con León, Chihuahua y Hermosillo, el servicio local es calificado de regular a muy malo por el 76 por ciento de las mujeres, quienes representan el grueso de los usuarios.

Las quejas principales no son nuevas, pero sí persistentes: falta de puntualidad, unidades en condiciones precarias y un trato deficiente por parte de los choferes.

El estudio destaca una contradicción dolorosa para el bolsillo de los ciudadanos: en abril de 2026, la tarifa general en Sinaloa subió de 12.50 a 15.00 pesos.

Este incremento posiciona al transporte de Culiacán como uno de los más caros de la región en proporción a la calidad que ofrece.

En contraste, ciudades como Hermosillo han logrado niveles de satisfacción del 67.8 por ciento mediante una estrategia de subsidios gubernamentales que absorben más del 50 por ciento del costo real del pasaje, manteniendo una tarifa social de 9 pesos.

Mientras tanto, en Culiacán, el 31.5 por ciento de los pasajeros califica el trato de los conductores como malo o pésimo, generando un clima de tensión constante.

La seguridad es el rubro donde la capital sinaloense sale peor evaluada con el 22.5 por ciento de los usuarios manifiesta sentirse seguro al abordar un camión.

La situación ha escalado a tal grado que las autoridades han tenido que desplegar agentes de seguridad encubiertos en las rutas más conflictivas para combatir los asaltos y la violencia.

El comparativo de Mapasin subraya que, a diferencia de Culiacán, León, Guanajuato, cuenta con el sistema Optibús que concentra el 85 por ciento de los viajes de la ciudad mediante una red integrada que permite transbordos gratuitos.

Hermosillo ya ha iniciado la transición hacia la electromovilidad con la incorporación de unidades eléctricas que reducen las emisiones de CO2.

Culiacán carece de un sistema tipo Autobús de Tránsito Rápido y sigue dependiendo de una red de rutas convencionales operadas por concesionarios.

El 83.8 por ciento de los usuarios en la capital sinaloense está dispuesto a adoptar aplicaciones y métodos de pago digitales para modernizar el servicio.

Mapasin, concluye que la modernización en Culiacán no puede limitarse solo a meter camiones nuevos.

Se requiere de una reingeniería operativa que ponga al usuario en el centro, mejore la frecuencia de las rutas y garantice que el transporte deje de ser una opción de última instancia para convertirse en un motor de equidad y seguridad.