‘No fue un error... nuestro camino es justicia, que paguen’: familia de Fernando Alan, muerto en operativo militar en Culiacán
La familia del joven Fernando Alan aseguró que su muerte durante un operativo militar en Culiacán no fue producto de un “error”, y afirmó que continuará exigiendo justicia hasta que el caso sea esclarecido.
En rueda de prensa, Brayan Humberto Cháidez Osuna, informó que la carpeta de investigación ya fue atraída por la Fiscalía General de la República, luego de que el caso fuera inicialmente atendido por la Fiscalía General del Estado.
“Nuestro destino o camino siempre va a ser justicia. Que paguen él, no fue él, fueron varios, según el video que se circuló en redes, es que paguen lo que hicieron, pero eso es lo que estamos buscando”, subrayó Humberto Chaidez.
“Para mí, esto no es un error, un error, una confusión lo pagamos todo mundo, si tú en tu trabajo haces un error, creo que tienes una consecuencia y debe haber una consecuencia para esto”, puntualizó.
Indicó que este viernes sostuvo una reunión con el Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien le aseguró que el caso recibiría atención directa y que no quedaría impune.
“Yo lo que quiero es justicia, le dije (al Gobernador), es lo que estoy pidiendo, no estoy pidiendo nada más. Que se pague quien tenga que pagar”, concluyó.
Cháidez Osuna señaló que, tras la reunión con el Gobernador, acudieron a la delegación de la FGR, donde fueron atendidos por personal ministerial.
Pese a que la familia aún no ha tenido acceso al expediente, aseguró que autoridades estatales y federales les prometieron acompañamiento y una investigación a fondo.
Fernando Alan murió el pasado 13 de enero, en medio de un operativo de persecución en Culiacán.
Los hechos se registraron sobre la Avenida Álvaro Obregón, donde personal militar se enfrentó a presuntos delincuentes que momentos antes habían agredido a las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con los datos preliminares, durante el intercambio de disparos, el joven habría sido alcanzado por impactos de bala cuando se desplazaba en un automóvil por la Colonia Tierra Blanca acompañado de su novia, Rosa Guadalupe, quien resultó gravemente herida y quien continúa hospitalizada a 10 días del hecho.
El hecho ocurrió a metros de casa
Los padres relataron que la tarde de los hechos se encontraban comiendo en su casa cuando comenzaron a escuchar detonaciones de arma de fuego en distintos puntos de la ciudad.
Minutos después, empezaron a circular reportes en redes sociales y grupos de mensajería sobre balaceras y persecuciones en varias zonas de Culiacán.
Ante la situación, intentaron comunicarse con su hijo para advertirle que no saliera o que se resguardara, ya que sabían que se encontraba en uno de los gimnasios de la zona.
Sin embargo, Fernando Alan no respondió las llamadas, tampoco su novia Rosa.
Señalaron que al observar imágenes y transmisiones en redes sociales, reconocieron el vehículo familiar involucrado en los hechos.
Posteriormente, al acudir al lugar acordonado por las autoridades, confirmaron que el automóvil correspondía al de su hijo y que el conductor había fallecido.
Aunque inicialmente se aferraron a la esperanza de que no se tratara de Fernando Alan, finalmente las autoridades les confirmaron su identidad.
“No lo quería aceptar, todavía tenía la esperanza de ir al Semefo y verlo, literal a muchos a muchos no les dije hasta que hasta que lo comprobé porque aunque me han dado las pertenencias ese día del carro, ya sabía que la muchacha era la novia, todavía tenía la esperanza yo de que Fernando no estuviera ahí”, dijo.
Egresado de Derecho, atleta y excelente amigo
Fernando Alan, tenía 24 años, era egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa y realizaba su servicio social en el Supremo Tribunal de Justicia del Estado.
De acuerdo con su familia, tenía una rutina definida: acudir a sus actividades académicas, pasar por su novia y asistir al gimnasio, regresando a casa por las noches.
Lo describieron como un joven disciplinado, deportista, lector y estudioso de idiomas, con un carácter reservado pero afectuoso.
Destacaron su cercanía con su familia y su papel como hermano protector, especialmente con su hermano menor.
“A mi hijo yo lo describo como un estudiante deportista, primero que nada él amaba el gimnasio, era su vicio, muy noble, buen amigo, buen hijo, buen hermano, le gustaba mucho leer”, destacó el papá.
Aseguraron que no tenía antecedentes ni vínculos con actividades delictivas.
La familia también pidió frenar versiones que han circulado en redes y algunos medios que sugieren que Fernando Alan portaba armas o tenía relación con hechos ilícitos.
Incluso, afirmaron que hasta el momento ninguna autoridad les ha informado sobre el hallazgo de armas en el vehículo.
Marcha por justicia y paz
Como parte de las acciones para exigir justicia, la familia convocó a una marcha pacífica el próximo domingo 25 de enero, a las 9:00 de la mañana, la cual partirá de La Catedral de Culiacán y concluirá en el Santuario de La Lomita.
Precisaron que la movilización no tiene fines políticos ni partidistas y que busca sumar a la ciudadanía que se siente afectada por el contexto de violencia que vive la ciudad.
Indicaron que, aunque la marcha surge por el caso de Fernando Alan, también pretende visibilizar la situación de inseguridad que enfrentan los habitantes de Culiacán.
El padre del joven reiteró que no desistirán de su exigencia, sin importar el tiempo que tome el proceso legal.