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DÍA DEL PADRE

’No hay varita mágica que enseñe a ser padre’: Jorge Luis Hurtado, “Tilichito”

Payaso de profesión, pero papá y abuelo por amor, ‘Tilichito’ cuenta cómo ha sido su andar en esta labor de formación de sus hijos y ahora nietos a quienes ha inculcado el interés por las artes y el trabajo

Dicen que para ser padre nadie te enseña cómo y es algo que se va aprendiendo con la marcha. Eso lo descubrió Jorge Luis Hurtado Reyes, “Tilichito”, quien a la par de su profesión como payaso y escenógrafo, ha tenido que desarrollar un papel muy importante que es el de ser papá.

A la edad de 27 años es cuando tuvo la fortuna de recibir a su primera hija, acontecimiento que cuenta tiene una curiosa anécdota que demuestra que la intuición paterna se instala desde el minuto uno en que nace tu hijo.

Jorge Luis muy entusiasmado cuenta cómo antes de que naciera Emma Quetzalli, él había pedido no saber cuál era el sexo de su primogénito, es por ello que las enfermeras del hospital con quienes tenía un acercamiento, le jugaron una broma, la que ahora ya después de más de 30 años cuenta como una curiosa anécdota. “Las enfermeras me llevaron al área de los cuneros, donde están los demás bebés y yo sin saber el sexo del bebé, me pusieron a prueba para ver si podía saber cuál de los bebés era mi hijo, en la primera área que era de puros niños no pude identificar cuál era mi bebé”, dice.

Es entonces que las enfermeras le comentaron que habían nacido más niños que niñas y que algunos los habían llevado al área de niñas y que por eso tal vez estaba en los otros cuneros.

”Y sí efectivamente, voy viendo que un niño, dos niños entre las demás niñas, pero que voy viendo a la Quetzalli y dije: ‘¡esta es mi hija!’ y las enfermeras me seguían bromeando, ‘el tuyo es niño’, y yo les decía ‘no, esta es mi hija’”, comenta.

Es a partir de ese momento que inicia su travesía como padre aunado a su trabajo como payaso, mismo que le había permitido tener herramientas para poder estar en contacto con esa sensibilidad con la que nacen los niños y niñas y que él aún lograba mantener debido a su trato directo con el público infantil. “Ser padre es una aventura emocional, una aventura llena de risas, de satisfacciones, a veces de tristezas, a veces de amarguras y dolor, pero sin embargo es un aprendizaje permanente, para ser padre no hay una varita mágica que te enseñe cómo debes de actuar, o no hay un libro o un manual donde te diga qué tienes que hacer”, expresa.

”El asunto de ser papá, es un asunto fortuito y que tienes que aprender en la marcha, por supuesto que tú como padre utilizas muchos de los recursos que tus padres te enseñaron, porque de alguna manera retomas un poco de lo que tú viste, escuchaste y después tratas de llevarlo a la práctica”, dice.

Sobre la marcha fue aprendiendo cómo desempeñar este papel al lado de su esposa Josefina y retomando muchos consejos y aprendizajes que obtuvo bajo la crianza de su padre que le enseñó el trabajo y la responsabilidad.

”Mi padre me enseñó la importancia y responsabilidad del trabajo y que todo bocado que estuviera en la mesa fuera ganado dignamente, entonces eso es lo que él me dio y lo que yo decido darle a mis hijos ahora, el enseñarles que todo hay que ganárselo... hasta a veces estar dispuesto, mi padre lo hizo y a mí me tocó hacerlo muchas veces dejar de comer para que tus hijos comieran, entonces son cosas que te llenan de mucha satisfacción, de saber que eres parte de esa enseñanza”, cuenta.

Su segundo hijo nace años después, Jorge Luis Hurtado García, a quien de cariño le dicen “Coqui”.

Desde muy pequeño le enseñó la exigencia del trabajo y lo llevó al ambiente cultural y los escenarios, por lo que ahora después de un tiempo, él también se dedica a la escenografía y el audio como se lo inculcó su padre, a pesar de las críticas que recibía por ser tan exigente con sus hijos.

Dice que una de las cosas que más orgulloso le hacen sentir como padre, es que sus compañeros del ambiente artístico y cultural o con los que involucró a sus hijos desde muy pequeños, le dicen “qué excelente hijo tienes”, cuando se refieren a Jorge Luis “Coqui”, joven que ahora desarrolló una profesión con base a lo enseñado en parte por su padre.

”Eso es lo que nos acredita, lo que nos pone palomita como padres, que la gente vea en tus hijos esa importancia, ese respeto y esos valores”, comenta.

Es así que con un camino recorrido tiene la llegada de su tercer hijo, Javier, el más pequeño de todos y el cual dice ha decidido irse por el ámbito de las comunicaciones y también le ha transmitido los conocimientos y aprendizajes que tuvo con sus anteriores hijos, y es algo que se ve reflejado, ya que el menor de sus hijos se ha destacado en su labor académica y es algo que lo hace sentir orgulloso, comenta.

”Creo que es importante para un padre que siempre trates de ir a la par de los momentos y las circunstancias y los entornos para poderte conducir con tus hijos... creo que el ser padre nos da una segunda percepción de cómo conducirnos, de cómo decir las cosas, de cómo trabajarlas y proyectarlas porque entonces nos enseña que ser padres es meditar 5 segundos antes de hacer o decir algo”, menciona.

Ser padre por segunda vez

Otro de los momentos de felicidad y satisfacción es cuando nació su primer nieto, Javier Emmanuel Armenta Hurtado, primogénito de su hija Emma Quetzalli.

Él ha seguido de algún modo los pasos de su abuelo, ya que Jorge Luis ha fungido en parte como un segundo padre y también le ha sembrado la semilla del gusto por el arte.

Unos días antes de que su primer nieto naciera, Jorge Luis fue a un congreso de payasos en otra ciudad y fue ahí donde encontró un pequeño traje y unos zapatitos de payaso que compraría con la ilusión de que algún día pudieran ser usados por su nieto.

Es entonces cuando regresó a Culiacán, mostró lo que había adquirido a su familia, pero sin mucha aprobación por parte de su hija y esposa.

$!Jorge Luis Hurtado “tilichitos”.
Jorge Luis Hurtado “tilichitos”. ( )

“Le dije, ‘hija yo fui a un congreso de payasos y me puse a buscar estas cosas y las encontré, traigo este traje para un niño payaso... no se trata de que se las pongas o que a fuerzas lo tengas que vestir, yo se las traigo porque es algo que yo siento muy bonito regalar algo así, pero si tú nunca decides ponersela por mí no hay problema’”, comentó.

Tiempo después en su festejo de 22 años como payaso y cuando su nieto pasaba apenas el año de vida, fue cuando recibió una grata sorpresa en una de sus presentaciones.

Su hija llegó con su nieto “Marco Paolo Boruch” (nombre artístico), vestido de payasito y lo subió al escenario, esto cuando apenas sabía dar sus primeros pasitos. Este acto provocó el asombro y gusto de todos los presentes que con gran ternura apreciaron a ese payasito al lado de su abuelo.”

Yo no sabía que eso iba a pasar, mi hija se puso de acuerdo con la gente del teatro y como ella es muy buena para maquillar, le quedó muy bien... subió al niño al escenario y Marco Paolo a como pudo empezó a cantar y bailar”, comenta con una sonrisa en su rostro. Desde ese entonces el talento de este pequeño es algo que se ha ido desarrollando, ya que ahora a sus 15 años sigue con la actividad artística al crearse él sus mismos disfraces, trajes y performances que disfruta mucho hacer para su familia.

”Yo ya le ayudo muy poquito, porque veo que se desarrolla muy bien, ya que corta, cose, y diseña sus propios trajes”, dijo.

Para Jorge Luis, esto es el ejemplo de que los niños aprenden a hacer lo que ven en los grandes.

”Cuando nos ha gustado tanto el papel de padres, seguimos de frente con los nietos... es algo que disfruto mucho”, comentó.

$!’No hay varita mágica que enseñe a ser padre’: Jorge Luis Hurtado, “Tilichito”

Ahora con sus nietas, María Valentina y Ana Victoria que son hermanas de Javier, todos los días convive entre su creatividad y travesuras; como el día que se quedó dormido y le trasquilaron el cabello, pero esto más que hacerlo enojar, es algo que le causa gracia ya que es parte del comportamiento de las niñas, comenta mientras muestra su cabellera recién cortada debido a este hecho.

Como abuelo también se presta a que le pinten las uñas en la “estética” que instalan su nietas, a ser cómplice de travesuras, al dejarlas brincar en la cama sin que la abuela se entere, para después él terminar lavando las sábanas que dejaron sucias, pero todo con gusto de verlas felices por expresarte tal y cual son con todas sus inquietudes y curiosidades ante la vida.

El compartir tiempo con sus nietas, es una forma de regresar a esos momentos de ingenuidad que la niñez te regala, donde no existe la malicia y se expresa el amor de la manera más pura.

$!Jorge Luis despertó en familiares el gusto por la cultura y las artes.
Jorge Luis despertó en familiares el gusto por la cultura y las artes. ( )

”Nunca rompas el amor de un niño por un adulto, no lo rompas, porque ese amor es uno de los más puros que existe”, sugiere.

”Tilichito” al pasar de los años dice estar muy feliz por la familia que ha conformado, lo que ha podido brindar y lo que ellos también le han enseñado a él, al permitirle hacer el mejor de los papeles: el de ser papá.

“Ser padre es una aventura emocional, una aventura llena de risas, de satisfacciones, a veces de tristezas, a veces de amarguras y dolor, pero sin embargo es un aprendizaje permanente, para ser padre no hay una varita mágica que te enseñe cómo debes de actuar, o no hay un libro o un manual donde te diga qué tienes que hacer”.

”El asunto de ser papá, es un asunto fortuito y que tienes que aprender en la marcha, por supuesto que tú como padre utilizas muchos de los recursos que tus padres te enseñaron, porque de alguna manera retomas un poco de lo que tú viste, escuchaste y después tratas de llevarlo a la práctica”.

Jorge Luis Hurtado Reyes

Padre y payaso