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"El festejo a Jesús Malverde."

"¿Qué tienen en común el budismo japonés y el festejo a Jesús Malverde?"

"En su aniversario luctuoso número 110, docenas de personas de México, e incluso extranjeros, acudieron a la capilla de Culiacán para pedirle a Jesús Malverde que haga milagros"
04/05/2019 13:41

Heriberto Giusti Angulo

CULIACÁN.- Se dice que Jesús Juárez Mazo, mejor conocido como Jesús “Malverde”, le robaba a los ricos para darle a los pobres. Hay quienes lo consideran un bandido, una figura poco honrosa; hay otros más que hasta lo consideran Santo, porque supuestamente posee un poder sobrenatural para ayudar a otros.

Dentro de este último grupo, hay quienes creen que sus milagros son reales, pero no están limitados a la figura de Malverde, sino que son eventos que ocurren en varias regiones y culturas. Por ejemplo, el japonés Shinji Ono, quien viajó desde el lejano oriente para vivir en carne propia este festejo a Malverde, piensa que en los rituales mexicanos y budistas existe un elemento en común: los milagros.

“Yo creo en los milagros. En el budismo japonés hay muchos de esos. Normalmente se piden en las tumbas, en los panteones, en ceremonias budistas especiales como Año Nuevo y días memoriales”, dijo el oriental al ser entrevistado en idioma inglés durante el festejo.

“Claro que las imágenes católicas son muy diferentes, pues tienen madres, padres, abuelos, pero no un Buda. Y están los mexicanos que le rezan a Malverde o la Santa Muerte”, expresó.

El japonés, junto con docenas de personas presentes en el lugar, presenciaron la música de los grupos norteños que tocaban, la vendimia de diversos artículos folclóricos, así como la tradicional procesión en la que se baña la estatua de Jesús Malverde con botellas de alcohol.

Pero todo este festejo es secundario a la razón principal por la que fueron los asistentes: encomendarle al susodicho Santo que genere beneficios para sus vidas personales y la de sus familias. El turista oriental, por su parte, considera que la gran diferencia entre los festejos japoneses y los mexicanos radica en la “pachanga” que generan estos últimos.

“Me gustan cosas de otras culturas y sub culturas. De México me gusta mucho el 'sonidero', la 'pachanga'. Sus festejos son mucha 'pachanga'... pero en Japón todo es más ordenado”, expresó.

“Los milagros allá son un poquito distintos, pero está ese aspecto de espiritualidad también. Los vivimos en las cosas del día a día”, aseguró.

 

Los milagros son reales, asegura dueño de capilla

Jesús Manuel González Sánchez lleva 16 años al frente de la capilla de Malverde en Culiacán, desde que muriera su padre Don Eligio González, quien fundó este recinto en 1979.

 

En entrevista para Noroeste, aseguró que ya ha presenciado milagros en personas que acuden a la capilla a pedirle algo a Jesús Malverde.

“Aquí ha venido gente que ha estado enferma de cáncer, o muchas otras enfermedades; también ha venido gente en silla de ruedas. Le han pedido con fe y se han curado. O mucha gente que viene y pide por sus niños porque están en el hospitalito del niño, muy enfermos, y vuelven a la semana o diez, quince días con el niño ya bien. Y vienen y le dan gracias”, aseguró.

“Todo eso se mira aquí. Aquí es un lugar donde ocurren muchísimos milagros, todos los días. Aquí ha venido gente de otros países, y de toda la República, y le piden muchas veces por trabajo y, especialmente, por salud. La verdad es que ha hecho muchísimos milagros”, dijo.

Comentó que su familia tuvo la idea de crear esta capilla tras presenciar en carne propia uno de esos milagros.

“A mi papá lo balacearon, le pegaron cuatro balazos, lo asaltaron. Y como ya le habían platicado la historia de Malverde, sabía que cuando tuviera un problema se tenía que encomendar a él”, expresó.

“A mi papá lo habían dado por muerto, y mi papá platicaba que en su delirio, en su lecho de muerte, él se acordó y le pidió el milagro a Malverde... y se lo concedió. Y por eso mi papá le hizo este descanso, este altar, para que la gente lo venerara”, comentó.

Jesús Manuel González Sánchez invitó a la gente a que no mire con malos ojos a Malverde, sino que lo consideren un Santo noble con intenciones de ayudar.

“Decirle a la gente que venga, que se acerquen, que él es bueno: no es un santito malo, como mucha gente dice... no es el Santo de los narcos. Es el Santo del pueblo, de la gente que le pide con fe. Él es bueno, la verdad”, aseguró.