Sin voluntad del poder, la transparencia se tendrá que pelear desde la ciudadanía y el periodismo: Adrián López
La falta de voluntad política para rendir cuentas está cerrando las vías institucionales de transparencia en Sinaloa, por lo que la ciudadanía y el periodismo tendrá que asumir un papel más activo para disputar la narrativa y exhibir la opacidad, advirtió Adrián López Ortiz, director general de Noroeste.
Al participar en el conversatorio Periodismo y Acceso a la Información: Retos y Oportunidades organizado en Culiacán por el Comité de Participación Ciudadana señaló que el Congreso del Estado ha mostrado una postura de cerrazón, sin apertura al diálogo ni a la participación de la sociedad civil tras reforma constitucional que eliminó al organismo garante del acceso a la información pública en la entidad.
“Creo que tristemente este congreso ya lo demostró sobre todo en este año y medio, no tiene ninguna voluntad de empujar algún tipo de parlamento abierto, algún tipo de colaboración con la sociedad civil”, subrayó.
A diferencia de otros momentos, resaltó, ya ni siquiera existe la simulación de colaboración.
“Si algo hemos visto sobre todo de este gobierno es al menos en los tiempos del priismo y el panismo se simulaba cooperar con la sociedad civil. Ahora no hay ni voluntad ni de simular”, resaltó.
En ese espacio, criticó la falta de posicionamientos frente a la crisis de violencia que atraviesa el Estado.
Aseguró que no ha habido pronunciamientos ni propuestas de política pública desde el Poder Legislativo, pese a los niveles de homicidios y desapariciones.
“Estamos contando muertos y desaparecidos en miles. Este es por mucho la crisis de violencia más grave que ha vivido Sinaloa en su historia”, señaló.
El problema, agregó, se agrava con los niveles de impunidad, pues de acuerdo a los datos de México Evalúa, Sinaloa ronda el 93 por ciento, mientras que en delitos como desaparición es prácticamente total.
En robo de vehículos, dijo, alcanza cifras cercanas al 99.7 por ciento.
Pese a ello, cuestionó que las respuestas institucionales se enfoquen en crear nuevos delitos, sin atender la incapacidad de las autoridades para investigar y sancionar los ya existentes.
López Ortiz aseguró que la transparencia tampoco es prioridad dentro del aparato público, pues en las dependencias el acceso a la información es visto como una carga incómoda, no como una obligación.
“Vayan a cualquier dependencia pública y el tema de transparencia es para apestado de la oficina porque no lo ven prioritario y no lo ven prioritario porque no están allí para rendir cuentas, no se sienten atados a rendir cuentas y desafortunadamente el gobierno turno en específico tiene tan claros sus incentivos electorales que no le duele absolutamente nada a lo que pasa”, apuntó.
Frente a este escenario, reconoció que hay poco margen de incidencia desde lo institucional. Sin embargo, planteó que el periodismo aún tiene herramientas para confrontar la opacidad.
Entre ellas, destacó la necesidad de construir bases de datos propias y fortalecer el análisis estadístico.
“Si no son capaces de construir sus propias bases de datos, para pelearle la narrativa, la fuente que tienen enfrente están perdidos”, advirtió.
También llamó a regresar al trabajo en campo, con reportería directa y contacto cara a cara, más allá de solicitudes formales de información.
Denunció además inconsistencias en los registros oficiales, como homicidios sin causa definida o víctimas que ni siquiera son contabilizadas correctamente.
“Creo que el primer acto de justicia cuando matan a un agente del Estado es narrativo, tenía nombre, apellido, un cargo, era miembro del Estado en el boletín diario que nos manda la Fiscalía, lo menos que podrían hacer es emitir una condolencia por ese asesinato y te dicen que ni siquiera cuenta en el registro”, afirmó.
Urgió a perder el miedo a exhibir públicamente a las instituciones que no responden, pues la opacidad también debe ser noticia.
“La opacidad debe ser algo que se exhiba”, asentó.