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Congreso

Universitarios proponen a diputados reformas a la Ley Orgánica de la UAS

Docentes activos y jubilados plantean desde la necesidad de justicia laboral y libertad de expresión, hasta asignaciones de plazas de tiempo completo apegadas al Contrato Colectivo del Trabajo, gratuidad en la educación y un contrapeso al interior de la institución

CULIACÁN._ La Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología del Congreso del Estado recibió a más miembros de la comunidad de la Universidad Autónoma de Sinaloa, que presentaron alguna iniciativa de reforma a la Ley Orgánica de la institución.

Es la segunda reunión de trabajo que organiza el Poder Legislativo, después de la celebrada el pasado 24 de julio.

Estas reuniones forman parte del proceso legislativo que el Parlamento de Sinaloa debe cubrir previo a reformar una Ley Orgánica de universidades autónomas; posterior a estos encuentros, deben celebrar una consulta libre e informada con la comunidad universitaria, y de acuerdo con esos resultados, podrán decretar una reforma.

Este miércoles, acudió en primera instancia la asociación Civitas Universidad, conformada por docentes activos y jubilados que requieren un ambiente de plena libertad de expresión, pensamiento y justicia laboral en la casa de estudios.

Sergio Alberto Cervantes, de la Facultad de Historia, expuso la urgencia de regular la asignación de plazas de tiempos completos en la UAS, ya que dijo que actualmente muchas han sido otorgadas de manera ilegal, sin respetar aspectos como capacidades o trayectoria académica.

“Estamos pidiéndole al Congreso esto de que se respeten de manera irrestricta los derechos laborales de los trabajadores universitarios, a ser promovidos de manera justa. En los últimos años se han otorgado cerca de mil plazas de tiempo completo de manera irregular, al margen del Contrato Colectivo del Trabajo”, dijo.

“Esta anomalía se ha venido dando porque ha descansado en una sola persona, el Rector, el otorgamiento de estas plazas, estos nombramientos, estas promociones. La UAS tiene que transitar por el camino de la legalidad y la justicia laboral, en la nueva Ley Orgánica por venir se debe de garantizar el respeto irrestricto a los derechos laborales adquiridos por los trabajadores universitarios, tomando en cuenta su desempeño docente, preparación académica y años ininterrumpidos laborando para la institución”.

De la misma facultad y asociación, el docente Samuel Ojeda afirmó que Civitas quiere impulsar, a través de su iniciativa de reforma, una universidad abierta y responsable con la sociedad sinaloense en cuestiones de investigación, academia y cultura.

“Somos partidarios de un modelo de universidad cimentada en la ciencia, la ética, la democracia y la justicia. Una institución que desarrolle las funciones de docencia e investigación e innovación, con alta responsabilidad social, una comunidad crítica de aprendizaje, en un marco de convivencia democrática”, apuntó.

“Se requiere un modelo de autonomía que determine, para la universidad, sus prioridades, su organización académica, los contenidos de sus programas académicos, el diseño de políticas educativas desde su soberanía institucional, y en compromiso con el pacto federal y estatal, que podere su capacidad de democratizar su vida interna y fijar sus reglas de convivencia, a tono con su entorno institucional y jurídico”.

El profesor Ildefonso León Monzón, de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, reiteró la necesidad de fortalecer la justicia laboral dentro de la UAS, además de que en apego a su autonomía, debe mantener acercamientos estrechos con el Estado para alcanzar el bien común.

“Nuestra universidad puede contribuir de manera rápida, concreta e imediata al desarrollo de nuestro estado y el País. Hacemos un llamado para que, a través de las diferentes propuestas de leyes orgánicas para la UAS, se proponga una fuerte vinculación con el Estado para la búsqueda de soluciones a problemas de origen social, tecnológico y/o científico”, manifestó.

“Es imperativo lograr crear condiciones de trabajo para los universitarios en aspectos sustanciales como la promoción transparente, en el otorgamiento de las becas al desempeño académico, tanto para el nivel medio-superior como superior”.

De la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas, Jorge Ibarra Martínez puntualizó que otro punto importante a reformar en la UAS es la necesidad de tener un contrapeso a todas las decisiones que tomen las autoridades y órganos colegiados que funcionan actualmente.

En ese sentido, indicó que quieren recuperar en la práctica al Tribunal Universitario, el cual dijo que existe de forma inoperante, pese a ser un instrumento necesario en un entorno democrático.

“Creemos que en todo sistema democrático tiene que estar balanceado por dos aspectos, la parte de la participación y la parte de los controles del Estado de Derecho, en la universidad desaparecieron ambas cosas”, dijo.

“Esto es una anomalía muy severa, porque promueve la ilegalidad. No es posible, entonces, que una universidad pueda actuar de forma arbitraria sin un órgano que le esté vigilando, que le esté acotando si sus decisiones están apegadas a Derecho o no”.

Francisco Morales Zepeda, como miembro de la Facultad Ciencias de la Educación, enfatizó que uno de los deseos plasmados en su iniciativa es que la UAS recupere un espíritu democrático, que cuestione a las instancias del poder, y que invite a la participación de los jóvenes.

Por ello, expresó su petición de que se retome un sistema de voto universal en la institución para estudiantes, trabajadores y docentes.

“Nosotros no seremos cómplices de la muerte del espíritu de la universidad, queremos el regreso del voto universal y directo de la juventud, no queremos tutelas de juntas de gobierno, no queremos tutelas de supuestos tribunales por encima de los estudiantes, de los maestros y los trabajadores, no queremos que la Comisión Permanente de Postuación continúe, no queremos la reelección en la casa del general Rafael Buelna Tenorio”, expresó.

“Es importante reconocer la situación en la que estamos, lamentamos estar aquí bajo esta condición de agresión a la autoridad universitaria, lamentamos esto, pero consideramos importante presentarnos y plantear nuestra propuesta, porque son los universitarios al interior de la casa universitaria, los que debemos debatir.

Por la Facultad de Psicología, Horacio de Jesús Malcampo señaló que debe darse un espacio para que los jóvenes que integran a la universidad, puedan expresarse libremente y sentirse representados por sus instancias administrativas.

“Queremos y buscamos que se institucionalice el movimiento estudiantil dentro de la universidad, es muy importante ya que los órganos actualmente, como el Consejo Técnico y el Consejo Universitario, no representan a los estudiantes”, indicó.

“Consideramos que la reelección de las autoridades universitarias ha hecho mucho daño a la democracia universitaria, así como la figura de los encargados de las direcciones”.

Rosa Armida Sayas, jubilada de la Facultad Ciencias Económicas en Salvador Alvarado, veló su interés por que en la casa rosalina impere una verdadera paridad de género, que alcance los altos cargos en la toma de decisiones.

“Planteamos, que cuando el Rector sea nombrado en la universidad, al nombrar al Secretario de la universidad, esta recaiga en una persona de distinto sexo de la que sea Rector o Rectora, para ser la paridad de género más efectiva”, manifestó.

“Es importante que todos los sinaloenses conozcamos de manera puntual lo que dice el presupuesto anual de ingresos y egresos. Que se haga la división, ‘en esto voy a aplicar lo federal, y en esto voy a aplicar lo estatal’ para que a la hora de informar, no nos enredemos”.

Por su parte, como universitario jubilado, Carlos Calderón Viedas defendió que el espíritu de sus propuestas para reformar a la UAS van más allá de lo que pueda obedecer a un interés político, sino que es un interés genuino por que haya libertad y autonomía en la universidad.

“Es producto de una discusión entre universitarios desde hace casi 20 años. Ni en sus orígenes, ni durante esta larga conversación no tuvo tintes partidistas ni estuvo vinculada a intereses más allá de los auténticamente universitarios”, explicó.

“A menos de que ahora la actual administración universitaria pretenda romper con el espíritu liberal y universal que, históricamente, ha caracterizado a la universidad pública, de ser cierto, se estaría gestando una tendencia derechista que pronto intentará expulsar de la UAS el libre pensamiento, la libertad de cátedra, la autonomía y el compromiso de la universidad para con la sociedad a la que se debe”.

De la asociación de jubilados, Florina García Bórquez subrayó que en la universidad no existen condiciones de justicia para los trabajadores, además que muchos jóvenes se han visto afectados por la falta de gratuidad en los servicios educativos que presta la UAS.

“Es lamentable lo que se ha visto en los últimos años, en los que se les ha dado plazas de tiempo completo a innumerables maestros con un año de antigüedad, con dos años. Esa es lamentable, porque son personas que no saben ni dar clases”, fustigó.

“Lo que queremos es que se le dé continuidad, confiamos en ustedes en que salga adelante y nuestra universidad sea democrática, que la gratuidad en la educación se dé como se daba hace varios años”.