Urbanismo social: La apuesta por la paz y la equidad desde las aulas de la UAS
Bajo la premisa de que la arquitectura y el urbanismo son herramientas fundamentales para la reconciliación social, el arquitecto y urbanista colombiano Carlos Mario Rodríguez presentó la conferencia “El urbanismo como instrumento para la construcción de equidad social y un medio para conseguir la paz” en el Auditorio Germán Benítez de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Ante una audiencia compuesta por estudiantes, académicos y autoridades como Armida Llamas Estrada, directora de la Facultad, y Simei Cebrieros Raygoza, titular del Instituto Municipal de Planeación, Mario Rodríguez compartió la experiencia de transformación de Medellín, ciudad que pasó de tasas de violencia extremas en los años 80 a convertirse en un referente mundial de innovación urbana.
Durante su intervención, enfatizó que el valor real de una intervención urbana no reside en el cemento, sino en lo intangible, como las relaciones sociales y la dignidad que se devuelve a los ciudadanos.
“Hacer un parque o un edificio es una experiencia de oficio, pero construir escenarios que permitan que esos espacios nos comuniquen es lo contenido, lo que realmente tiene valor”, señaló Mario Rodríguez.
Destacó cinco políticas públicas esenciales para cualquier ciudad, haciendo hincapié en que la ciudad no se transforma con proyectos aislados, sino con políticas integrales que incluyan planificación urbana-rural, movilidad con equidad y la generación de oportunidades que arrebaten a los jóvenes de las armas mediante el arte, la cultura y el deporte.
Mario Rodríguez, quien fuera Gerente de Diseño Urbano en la Empresa de Desarrollo Urbano de Medellín, detalló proyectos emblemáticos como las escaleras eléctricas de la Comuna 13 y el Parque de la Imaginación, espacios donde antes imperaba el miedo y que hoy son centros de encuentro comunitario.
Asimismo, presentó los avances en la colonia La Campana, en Monterrey, donde se trabaja en mejorar la conectividad en terrenos de alta pendiente mediante senderos elevados y equipamientos de pequeño formato, como ludotecas y centros de innovación, construidos a partir de la imaginación y deseos de la propia comunidad.
Al referirse al contexto local, el arquitecto instó a no dar la espalda a los atributos naturales, mencionando que ciudades como Culiacán nacen del agua y deben recuperar esa relación histórica con sus ríos.
Finalmente, lanzó un mensaje contra la seguridad basada únicamente en la fuerza.
“El problema no es militarizar las ciudades. Las ciudades necesitan esas oportunidades, necesitan espacios para entregarle en vez de un arma, un saxofón, una escuela de música, deporte que es también otro instrumento fundamental para que podamos construir políticas alrededor de los contenidos que se puedan generar”, informó.
El evento concluyó con la entrega de una constancia de participación por parte de Armida Llamas, reafirmando el compromiso de la academia con la formación de arquitectos sensibles a la realidad social del territorio.